Recomiendan precaución por nieve o hielo en la N-1, N-240, AP-1 y A-15

Arriba, la circulación en la N-1 se normalizó ayer después de que se reabriera el tráfico a primera hora. A la izquierda, un quitanieves se afanaba aún en despejar las salidas de la A-15. / FOTOS ARIZMENDI Y JOSÉ MARI LÓPEZ

Desactivado el Plan de Vialidad Invernal, pero sigue el aviso amarillo por heladas

AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

El Departamento de Seguridad del Seguridad ha recomendado este lunes por la tarde precaución a los conductores que circulen por la carretera N-1 (a su paso por el alto de Etzegarate), la N-240 (en el puerto de Barazar), la AP-1 (Arrasate-Eibar) y A-15, en su tramo entre Gipuzkoa y Navarra, por la presencia de nieve o hielo en la vía.

Según recoge el Departamento de Seguridad en su web, desde el anochecer son los tramos de la red principal de carreteras afectados por las nevadas de este pasado fin de semana. En la red secundaria se recomienda cuidado al conducir por más de una docena de puertos de montaña de Euskadi, debido a la presencia de nieve o hielo.

Por otra aprte, el Gobierno Vasco ha informado a primera hora de esta tarde que el Plan de Vialidad Invernal queda desactivado en su totalidad al remitir el temporal de frío y lluvia que ha provocado este pasado fin un monumental caos en las carreteras de Euskadi. A pesar de esta mejoría, la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología mantendrá, hasta las nueve de la mañana de este martes, el aviso amarillo por temperaturas mínimas y heladas en el interior de la Comunidad Autónoma.

Según ha informado en un comunicado, se registrarán heladas débiles en el interior del País Vasco, especialmente en el territorio histórico de Álava. En las últimas horas se han registrado temperaturas mínimas de -6,7 grados en Iturrieta, -5,6ºC en Roitegi, -4ºC en Pagoeta, -1,7ºC en Salvatierra y -1ºC en Abetxuko.

Más nieve de la que se esperaba, camiones cruzados en las principales vías y un gran número de desplazamientos. Esas son las causas a las que atribuyen tanto la Diputación de Gipuzkoa como el Gobierno Vasco el caos vivido en las carreteras del territorio durante la tarde-noche del sábado. Cientos de personas quedaron atrapadas dentro de sus coches en la N-1, algunas incluso hasta once horas, indignadas por una situación de colapso que los afectados achacan a la falta de previsión por parte de las instituciones ante la alerta naranja por nieve.

Euskalmet activó el aviso para cotas en torno a los 700 metros desde el viernes. El puerto de Etzegarate, uno de los puntos más críticos en el que quedaron atrapados un centenar de vehículos entre turismos y camiones, se encuentra a 650 metros de altura, por lo que la acumulación de nieve en esa zona era previsible. El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco activó también el viernes el Plan de Vialidad Invernal en fase operativa, medida que se adopta siempre que las previsiones anuncian una cota de nieve por debajo de los 700 metros.

Dicho plan dispone de un total de 300 recursos móviles para hacer frente a las situaciones de nevadas, entre ellos 170 máquinas quitanieves que movilizan las diferentes diputaciones y autopistas y 130 vehículos de apoyo. La Diputación de Gipuzkoa, según informó, puso el sábado en marcha 28 quitanieves: doce para la zona del Goierri y Etzegarate, siete para la red local, cinco para las zonas de Urola-Deba, dos para Debagoiena y otros dos en la A-15. Asimismo, la institución foral explicó que este año hay 38 silos de sal repartidos por el territorio que cuentan con el refuerzo de un nuevo equipo de suministro que duplica la capacidad de carga de los camiones. La dotación invernal de Gipuzkoa cuenta además con dos grúas de gran capacidad para retirar vehículos.

Las cifras

28 quitanieves.
La Diputación de Gipuzkoa repartió las máquinas quitanieves entre Goierri y Etzegarate (12), la red local (7), la zona de Urola (5), Debagoiena (2) y la A-15 (2).
38 silos de sal.
Gipuzkoa cuenta con 38 silos de sal distribuidos por el territorio, además de un nuevo equipo de suministro que duplica la capacidad de carga de los camiones.

Pero todos estos servicios el sábado resultaron, visto lo visto, insuficientes. El caos se apoderó de las carreteras guipuzcoanas, que a media tarde se vieron saturadas de vehículos atrapados por la acumulación de nieve que hacía imposible la circulación. Poco antes de las cuatro de la tarde Euskalmet actualizó las previsiones y anunció la bajada de la cota de nieve hasta los 200 metros y una acumulación de 15 centímetros en cotas de 500 metros. Era demasiado tarde. La nieve que empezó a caer con intensidad a mediodía ya había provocado el cruce de un camión en la A-15, lo que bloqueó el paso en dirección Pamplona y obligó al cierre de la vía a las tres de la tarde.

La Ertzaintza decidió desviar el tráfico por la N-1, que acabó convirtiéndose en una trampa para vehículos, ya que las condiciones de la calzada provocaron el cruce de otro camión en Etzegarate, un hecho que terminó de colapsar la red viaria guipuzcoana a partir de la media tarde. Cientos de conductores quedaron atrapados en el puerto, y a los pies del mismo de uno y otro lado, durante horas. La A-15 no se reabrió para el paso de turismos hasta las tres de la madrugada y para vehículos pesados a las 6, y la N-1 permaneció cerrada hasta las ocho de la mañana de ayer. Numerosos puertos de la red secundaria de Gipuzkoa, como el de Arrate, se mantuvieron ayer cerrados al tráfico.

Unos 100 voluntarios

Los conductores que pasaron buena parte de la noche en la carretera recibieron la ayuda de los voluntarios de la DYA y la Cruz Roja, que prestaron servicio en las zonas más complicadas. DYA Gipuzkoa movilizó a 70 personas, doce ambulancias todoterreno, así como todo el equipo de logística y hospitales de campaña. «A veces nos tildan de alarmistas, pero en esta ocasión no nos equivocamos», afirmaba ayer, después de una intensa noche, José Luis Artola, encargado de coordinar los efectivos el día anterior.

«Los camioneros desoyen la indicación de no circular por el carril izquierdo en caso de nevadas» DIPUTACIÓN DE GIPUZKOA

«La intensidad de las precipitaciones impidieron que los quitanieves dejaran las vías transitables» GOBIERNO VASCO

La DYA se ocupó de dar comida caliente a los que quedaron atrapados entre Idiazabal y Etzegarate, entre ellos a los 47 pasajeros de un autobús. También colaboraron en la evacuación de los vehículos bloqueados en Etzegarate. «Fue muy complicado. Tuvimos momentos de tensión, había un niño diabético en un coche que tuvimos que atender», relata Artola. Por su parte, la Cruz Roja movilizó a veinte voluntarios y cinco todoterrenos, que colaboraron en la evacuación de unos 80 vehículos.

Desde la Diputación foral achacaron el caos a dos causas principales. Por un lado, los dos camiones accidentados, que impidieron el paso de los servicios de emergencia y los quitanieves. Desde la institución foral indicaron que con alerta naranja los camiones tienen prohibida la circulación por el carril izquierdo, «pero muchos conductores desoyen esta indicación, provocando grandes complicaciones como las del sábado». La segunda causa, afirmaron, fue «el agravamiento» del temporal a partir del mediodía, que causó «nevadas más intensas y a cotas menores de las esperadas». No obstante, la Diputación aclaró que a las seis de la mañana se activó el dispositivo correspondiente a la alerta naranja, «pero las condiciones fueron a peor según avanzaba la jornada».

Dotaciones adicionales

DYA
Movilizó a más de 70 voluntarios, doce ambulancias todoterreno, todo el equipo logístico e instaló hospitales de campaña para ofrecer comida caliente a los conductores atrapados en la N-1, además de colaborar en la evacuación de vehículos.
Cruz Roja
20 personas trabajaron en las zonas de Tolosa, Etzegarate, Goierri, Tolosa y Lasarte-Oria, dotados con cinco todoterrenos.
Tráfico
La Unidad de Tráfico de Gipuzkoa intensificó sus servicios para evacuar a los coches afectados por los cortes de la A-15 y de Etzegarate.

Por su parte, fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco afirmaron que la alerta se activó desde el viernes, y que durante la jornada del sábado «tanto la Dirección de Emergencias como la Dirección de Tráfico fueron emitiendo los correspondientes avisos a lo largo del día, tanto vía Twitter como en los Paneles de Señalización» de las carreteras. Asimismo, coincidieron con la Diputación al constatar que «la intensidad de las precipitaciones, en forma de nieve, impidieron que los servicios de quitanieves pudieran mantener transitables los tramos de carretera afectados».

Segundo colapso en un mes

La situación del sábado deja en evidencia que el protocolo no funcionó. Lo preocupante es que no es la primera vez que falla. En el último temporal de nieve las carreteras de Gipuzkoa también se colapsaron. Fue el pasado 1 de diciembre, cuando Euskalmet también había activado la alerta naranja por nieve. Ese viernes la nieve obligó a cerrar durante tres horas la A-15 y la N-1 en Etzegarate y atrapó, a primera hora de la mañana, a cientos de conductores que se dirigían a trabajar. En ambos casos el cruce de camiones fue también la causa del cierre de las vías, y el tráfico del enlace navarro se desvió por la N-1, convirtiéndose de nuevo en un fondo de saco en el que se produjeron grandes retenciones.

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