La AGI inicia su camino descendente

Una de las pocas cifras que retrocede en la evolución de la demanda de servicios sociales corresponde a la Ayuda de Garantía de Ingresos (AGI), que cobran aquellas personas que llevan más de un año residiendo en Gipuzkoa y se quedan fuera del acceso a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), la prestación vasca para la cual hay que acreditar un mínimo de tres años de empadronamiento. El subsidio guipuzcoano fue diseñado en la anterior legislatura por el gobierno foral de Bildu y suprimido de forma escalonada el año pasado por el nuevo ejecutivo bipartito del PNV y PSE. El camino descendente se inició el 1 de julio de 2016, cuando ya no se admitieron más solicitudes, con la excepción de las personas que tuvieran a su cargo menores de edad o personas con una discapacidad igual o superior al 65%, siempre y cuando estuvieran empadronadas y residiendo en Gipuzkoa antes del 1 de enero de 2016. Serán estas las últimas en salir del sistema, en diciembre de 2018. En 2016 recibieron la ayuda, que supone una mensualidad de alrededor de 680 euros al mes. A 31 de diciembre, las personas perceptoras de AGI eran 1.142, un 19% menos que en 2015. El gasto todavía rondó los 11,2 millones, un 2,5% menos.

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