Informes forenses llevan al juez a dejar en libertad al marido de la guipuzcoana Sofía Tato

Agentes de la Guardia Civil custodian la casa donde el pasado agosto murió de una puñalada la guipuzcoana Sofía Tato, en Cáceres. /EFE
Agentes de la Guardia Civil custodian la casa donde el pasado agosto murió de una puñalada la guipuzcoana Sofía Tato, en Cáceres. / EFE

El presunto autor del crimen el pasado agosto en Cáceres debe comparecer cada 15 días en el juzgado hasta el juicio

S.LORENZO/I.VILLAMERIEL

El juez de instrucción ha decidido dejar en libertad, a la espera de juicio, a Santiago Cámara, el presunto autor de la muerte de la guipuzcoana Sofía Tato, fallecida de una puñalada el pasado mes de agosto en la localidad cacereña de Arroyo de la Luz. La salida de prisión se produjo el pasado viernes, y desde entonces el acusado, que debe comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes, ha vuelto a vivir a la localidad. Según el abogado defensor, Emilio Cortés, en la decisión del juez han sido decisivos los informes de los forenses y de la Guardia Civil, que apuntan a que podría haber actuado en defensa propia. El informe aportado por la Guardia Civil expone que las heridas, más de una decena, que presentaba Cámara son anteriores a la que hirió de muerte a Sofía Tato y que toda la sangre presente en la cama era del acusado. «Esto apoya la versión del acusado de que actuó en defensa propia. Ella tenía solo una herida y él, 16», defendió el mismo viernes el letrado, que siempre ha invocado legítima defensa, cuando el juez dejó a su cliente en libertad.

Sofía Tato, de 42 años y natural de Villabona, adonde sus padres emigraron en los años 60, murió el pasado 24 de agosto por la puñalada que presuntamente su marido le asestó en el pecho. Los hechos sucedieron sobre las 7 de la mañana. Y Santiago Cámara, también de 42 años, fue detenido como presunto autor del asesinato. El acusado también fue atendido por asistencias médicas, ya que presentaba varios cortes en cara, cuello, brazos y piernas, además de una herida de 3 centímetros en la región torácica.

Santiago Cámara ha permanecido, desde entonces, 93 días internado en el centro penitenciario de Cáceres. Su abogado, Emilio Cortés, ha insistido en ese tiempo en que su cliente dice la verdad cuando, en sus declaraciones ante las autoridades policiales y judiciales, ha defendido que actuó en defensa propia.

Según ha indicado el abogado en base a los informes policiales, la mujer «tenía un guante de látex en la mano derecha con la que habría empuñado el cuchillo. Y Cámara tenía 16 heridas, y ella sólo una, la que le mató», ha defendido el letrado. «Él estuvo varios días ingresado en la UCI, y cuando se recuperó la autoridad judicial ordenó su ingreso en prisión», recordó.

Cortés asegura que su defendido está en libertad después de que la Guardia Civil apuntara en el escrito presentado ante el juez que instruye el caso «que sus heridas fueron las primeras en producirse y que no eran debidas a autolesiones». Por otro lado, el informe de los forenses señala que Cámara «es una persona calmada y no propensa a la ira».

Fuentes de la investigación han desvelado además que la fallecida habría vaciado una cuenta corriente que tenía de forma conjunta con su marido, en la que inicialmente había 100.000 euros. Y el mismo día del crimen, según esas mismas fuentes, tenían una cita con la entidad bancaria, donde Cámara se iba a enterar de que «Sofía había dejado la cuenta con unos 830 euros tras hacer varias transferencias a Nigeria, Ghana y Benín».

Volver a trabajar

Desde su salida de prisión el pasado viernes, Santiago Cámara ha vuelto a Arroyo de la Luz, a una finca a las afueras, y según fuentes consultadas, pretende volver a trabajar y, «cuando lo diga el psicólogo», incluso volver a vivir con sus dos hijas pequeñas. Pretende poco normalizando su situación.

La vivienda en la que ocurrió el crimen, el número 10 de la calle Escobar, permanece cerrada. Él se encuentra ahora viviendo en una finca de su familia, en las afueras de Arroyo de la Luz. El acusado mantiene su trabajo en una empresa de encofrados del pueblo cacereño, en donde, según fuentes de la localidad, están deseando «que vuelva a trabajar». «Es buena persona y buen trabajador. Muy centrado. En el informe del psicólogo le pusieron un 10», afirma su jefe.

Cámara está ahora a la espera del juicio, que podría celebrarse a mediados del año próximo, según fuentes cercanas a la investigación, y en él se determinará si mató a su mujer en defensa propia o no.

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