«Es increíble que en el siglo XXI nos quedemos tirados por la nieve»

Dos camioneros portugueses, a la espera de reanudar su ruta en la N-1./ARIZMENDI
Dos camioneros portugueses, a la espera de reanudar su ruta en la N-1. / ARIZMENDI

Una docena de camiones pasaron la noche del sábado en la estación de servicio del alto de Etzegarate a la espera de que reabrieran las carreteras

E. V.ALSASUA.

Las carreteras guipuzcoanas quedaron completamente colapsadas la tarde del sábado. Cientos de vehículos atrapados, entre los que se encontraban camiones que tuvieron que ver interrumpida su ruta por las consecuencias de un temporal de nieve, cuya intensidad cogió a contrapié a quienes debían reaccionar ante la alerta naranja, roja en Navarra, por nieve activada.

Durante la mañana de ayer, la circulación se reestableció en toda la red principal de carreteras en la Comunidad Autónoma Vasca y en Navarra, aunque en la Comunidad foral el tráfico en la A-15 quedó cortado entre Pamplona y Zaragoza, debido a la caída de dos torres de alta tensión. Para las 5.40 horas de la mañana, la A-15 recuperaba la normalidad, mientras que la carretera N-1 tuvo que esperar hasta las 8.00 de la mañana.

En la estación de servicio ubicada en el alto de Etzegarate, la hilera de unos doce camiones hacía presagiar el hartazgo por parte de sus conductores.

Era el caso de 'Joaquín', quien prefirió dar su nombre traducido al castellano, porque «en alemán es algo más complicado». Este germano charlaba con su colega de profesión belga, Remy. Ambos tuvieron que pernoctar en el parking al ver que la situación se tornaba complicada. Ya son muchos años de experiencia en carretera recorriendo Europa y no se lo piensan dos veces. Por suerte, el sábado hacia las 22 horas pudieron llegar a la estación de servicio.

Ahora bien, «me parece increíble que en el siglo XXI un temporal de nieve colapse las carreteras y nos quedemos tirados por una falta de previsión», criticaba este hombre que, como dicta el lateral del vehículo que conduce, cogió la carga en Marruecos y se dirigía a su país para realizar la descarga.

«Mirando internet se puede saber la que está por venir», reprochaba un camionero alemán

La A-15 se abrió al tráfico a las 5.40 horas de ayer, y la N-1 tuvo que esperar hasta las 8.00 horas

Con un castellano bastante pulido reprochó que «mirando en internet cualquier página de meteorología, se puede saber la que estaba por venir. Con sal en la carretera todo esto no hubiera pasado», insistía ante la atenta mirada de su compañero.

Un par de camiones hacia la izquierda, dos portugueses colocaron una lona entre ambos vehículos a modo de cubierta, abrieron una mesa y se valieron de la nieve amontonada en la zona de carga para darle un uso de cámara frigorífica para refrescar la bebida. Las esperas se hacen largas y todo ápice de ingenio es bien recibido. En su caso, llevaban desde el viernes en esta estación de servicio. «Nos tocaba parada técnica», indicaba uno. «Y menos mal», agradecía el otro, mientras brindaban con sus vasos.

Unos kilómetros más al norte, en la A-15, en una explanada cercana a la gasolinera de Pagozelai, otro matrimonio francés amaneció ayer completamente rodeado por la nieve. En su regreso a Francia tras las fiestas y a la vista de la situación en las carreteras optaron por parar su autocaravana en este punto de la red viaria guipuzcoana. Cuál fue su sorpresa cuando por la mañana se vieron atrapados por una capa de nieve que rondaba los treinta centímetros y que tuvieron que retirar pala en mano para poder emprender su camino de vuelta a casa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos