«Me iban a pagar un millón de euros por transportar la droga hasta Zumaia»

El tribunal junto con el fiscal y los letrados, antes del inicio de la sesión. / USOZ

Comienza en Donostia el juicio por uno de los mayores alijos de cocaína incautados con la lectura de las declaraciones del tripulante del velero, cuyo paradero se ignora

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Al final no hubo sorpresas. El juicio por la aprehensión de 594 kilos de cocaína en 2011 en el puerto de Zumaia comenzó sin la presencia del británico Daniel James O'Shaugnessy, uno de los tripulantes del velero en el que la droga viajó desde Venezuela hasta Zumaia. Su inasistencia, sin embargo, no impidió que se conociera el contenido de las dos declaraciones que ya había prestado ante la autoridad judicial. Daniel James, según sus palabras, admitió que le iban a pagar un millón por el transporte y además implicó en la organización a José María R.D., considerado por la Fiscalía cerebro de la operación, para quien solicita penas que suman 18 años de prisión por la presunta comisión de los delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales e integración en grupo criminal.

El presidente de la Audiencia de Gipuzkoa, Iñaki Subijana, y la magistrada María José Barbarin pusieron voz a las declaraciones que el acusado efectuó en la sede judicial. Daniel James se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 15 de julio. Fue la última vez que acudió a firmar en el libro 'apud acta' de un juzgado de Eibar, ciudad en la que había fijado su residencia. Las manifestaciones del británico, que ha sido declarado «en rebeldía», fueron escuchadas por los restantes acusados. Ocho personas se sentaron ayer en el banquillo. Además del presunto jefe, se encuentran imputadas su madre y también su esposa, nacida en Cali. Asimismo, están procesados el considerado lugarteniente de la banda, natural de Colombia, además de otras tres personas.

Partida
El barco salió el 19 de agosto de 2011 de Isla Margarita con los 594 kilos de cocaína. La droga fue cargada desde una lancha.
Llegada
El navío entró a las siete de la mañana del 5 de octubre en Zumaia con los dos tripulantes acusados a bordo.

Daniel James reconoció sin tapujos su participación en los hechos y detalló que aceptó trasladar la droga hasta Gipuzkoa. En su primera declaración judicial, fechada el 7 de octubre de 2011, el tripulante del velero explicó que el barco en el que cruzaron el Atlántico estaba a su nombre, si bien precisó que no era de propiedad. En este sentido, afirmó que el importe por la adquisición del mismo lo abonó un español, de Bilbao, a quien conocía por el apoyo de 'Jimi' o 'Txema'. Esta persona, según el fiscal David Mayor, no sería otra que el supuesto cabecilla de la organización. «Estaba casado con una chica de Colombia. Conduce un Volkswagen Golf blanco con dos puertas y un X5 nuevo. Es propietario de una lancha rápida que está en el puerto de Bilbao. Quería que trajese la cocaína desde Venezuela hasta España», dijo el acusado en su declaración.

Daniel James afirmó que conocía a 'Jimi' o 'Txema' a través de un intermediario llamado 'Denis de Bos', un holandés de unos 40 años y dos metros de estatura, afincado en Venezuela, donde vive con su esposa e hijos desde hace 15 años. El acusado, de acuerdo siempre a su declaración, detalló que 'De Bos' le eligió como la persona idónea para efectuar el traslado de la droga.

El acusado sostuvo que «todo estaba organizado por 'Jimi'», si bien precisó que su enlace en la fase preparatoria de la operación fue el tal 'Denis de Bos'. Recordó que a mediados de 2010 viajó a Bilbao, donde negoció las condiciones del traslado. Fue precisamente en la capital vizcaína cuando, según dijo, conoció a Gerrit Paulino Gavino, el otro tripulante del velero, aunque sostuvo que aquel encuentro apenas duró «cinco minutos» y que no sabía que iba a ser su compañero.

El acusado desveló que las condiciones eran que le «iban a pagar un millón de euros a cambio del transporte de unos 500 kilos de cocaína». Según la Fiscalía, la droga habría alcanzado en el mercado ilícito un precio de 66 millones.

Daniel James detalló que la partida de Venezuela se produjo, «más o menos», en la primera semana de agosto de 2011. Dijo que desde allí navegaron a Granada y a Isla Margarita, donde el 20 de agosto recepcionaron la mercancía. Sostuvo que se la entregaron desde una lancha conducida por nativos y que seguidamente pusieron rumbo a Zumaia.

Podrían matarlos

Explicó que llegaron al puerto deportivo guipuzcoano en torno a las siete de la mañana del día 5 de octubre y que en el momento de la arribada el presunto jefe no estaba, por lo que le telefonearon. «Contestó que llegaría una hora más tarde». Declaró que el presunto cerebro hizo acto de presencia sobre las 11.00 horas y que tras mantener una conversación en una cafetería decidieron regresar a la tarde-noche para efectuar la descarga de la mercancía.

El acusado desveló asimismo que la organización había programado para las mismas fechas un segundo viaje con otros 150 kilos. Indicó que este otro barco estaba capitaneado por un italiano llamado Claudio. Sostuvo que este segundo navío había salido cinco días después y que su destino era también el País Vasco.

En una segunda declaración, Daniel James fue todavía más preciso y ofreció detalles concretos. Involucró en la trama a otros miembros de la organización, entre ellos al considerado lugarteniente, Alexander P., y a la esposa del supuesto cabecilla.

El acusado desveló que la elección de Zumaia como destino de la droga fue porque «dijeron que era un sitio seguro porque no había patrullas. Un amigo de Txema que vivía en Zumaia es el que se lo dijo». Daniel James también sostuvo que durante la travesía hablaron «de que si la Policía les sorprendía no destruirían la droga» porque «Txema y los demás podían pensar que la habrían vendido a otros y podría matarlos». El juicio seguirá el lunes con la declaración de los restantes acusados.

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