La huelga de examinadores dibuja un «negro» panorama para las autoescuelas guipuzcoanas

Profesores de las autoescuelas Lopetegi, Goitia, Ernio y Amezti ven un panorama «negro» que «nos está afectando muchísimo».
Profesores de las autoescuelas Lopetegi, Goitia, Ernio y Amezti ven un panorama «negro» que «nos está afectando muchísimo». / REPORTAJE FOTOGRÁFICO: LOBO ALTUNA

Las autoescuelas del territorio alertan de que pueden empezar a producirse los primeros cierres «porque la situación es insostenible». En septiembre el paro será indefinido y dejará en el limbo a alumnos y centros de formación

IGNACIO VILLAMERIELBEASAIN.

«Esta huelga nos va a llevar a la ruina». Así de tajante se muestra Yanire Mozo, de la autoescuela Amezti de Tolosa. La situación es grave. «Hasta tal punto», añade, «que estamos viendo ya cierres de autoescuelas porque esto es insostenible. No podemos mantenernos si no hay clases, y si en septiembre los examinadores van a la huelga indefinida, los alumnos no se apuntarán porque saben que no se van a poder examinar».

Los examinadores de tráfico se encuentran en huelga desde el pasado mes de junio, con paros todos los lunes, martes y miércoles hasta final de este mes como protesta para exigir mejores condiciones laborales y, en concreto, el aumento del complemento específico, que llevan reclamando desde 2015. Sus demandas no han sido aún satisfechas por lo que a partir del 4 de septiembre la huelga será indefinida.

LA CIFRA1.235
alumnos
no han podido hacer el examen práctico en Gipuzkoa desde que empezó la huelga
Desde la Asociación de Autoescuelas de Gipuzkoa calculan que unos 65 no hacen el examen cada día de paro y, teniendo en cuenta que ha habido 19, el número supera el millar de afectados.

La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) criticó esta semana la «pasividad e indiferencia» del Gobierno ante la huelga de examinadores de tráfico. «Tal actitud traslada el coste social y económico de la huelga a los ciudadanos y a los centros de Formación Vial», se lamentaba el presidente de la CNAE, José Miguel Báez. Los primeros no pueden obtener un permiso al que tienen derecho y los segundos se arruinan, «mientras la DGT y los examinadores mantienen su particular pulso».

Xabier Lopetegi, Autoescuela Lopetegi: «Tengo dos personas asalariadas y ahora les tengo que pagar la extra, estamos en una situación crítica»

Teniendo en cuenta que cada examinador evalúa a 13 alumnos al día en Gipuzkoa y que hay cuatro examinadores en el territorio (a los que se les suele sumar uno itinerante), desde la Asociación de Autoescuelas de Gipuzkoa calculan que unos 65 alumnos se quedan sin realizar el examen práctico en cada jornada de huelga. Hasta la fecha ha habido 19, por lo que la cifra de personas que no han podido examinarse asciende a unos 1.235 en el territorio.

«Tenemos un montón de profesores parados y eso es insostenible porque el sueldo lo tenemos que pagar igual», se lamentaban desde la asociación de autoescuelas de Beasain durante el penúltimo examen teórico que tuvo lugar el lunes en el polideportivo de la localidad goierritarra antes del parón vacacional de agosto. «Estamos viviendo una situación crítica, nos han fastidiado los meses gordos», se lamentaba Xabier Lopetegi, de la autoescuela Lopetegi. «Tengo dos personas asalariadas a las que justo ahora tengo que pagarles la paga extra».

Zorione Goitia, Autoescuela Goitia: «Se está creando un caos sin perspectivas de solución rápida, ya es hora de que lleguen a un acuerdo»

Mientras esperaban a que sus alumnos se examinaran del teórico, los profesores comentaban en un corrillo: «Las autoescuelas tenemos una época fuerte, que es ésta, y ya no la vamos a recuperar hagamos lo que hagamos», afirmaba Kepa Ugarte, de la autoescuela Ernio de Ibarra, quien considera que «este paro está creando un caos sin perspectiva de solución rápida». Por su parte, Zorione Goitia, de la autoescuela Goitia, apuntaba que la huelga les está afectando «muchísimo», especialmente por la época del año en la que se ha producido. «Si vienes a este examen teórico en febrero está medio vacío, pero ahora es temporada alta».

«Entendemos la huelga»

Estas autoescuelas afirman «entender» la posición de los examinadores y su derecho a huelga, pero al mismo tiempo, consideran que «sin comerlo ni beberlo» han creado una guerra contra su sector. Aún así, consideran que los alumnos son los más perjudicados y opinan que quien tiene la llave para solucionar este embrollo es el Gobierno, más que los propios examinadores. «Las autoescuelas estamos intentando hacer todo lo posible para no terminar echando la persiana, pero el panorama es muy negro», coinciden.

El problema que está generando la huelga es estatal, donde según el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, se han suspendido unos 71.000 exámenes durante los meses de junio y julio. «Pero en Gipuzkoa nos está perjudicando todavía más por el recorte de examinadores que ha habido en los últimos años», añade Xabier Lopetegi. «De los ocho que había, nos hemos quedado solo con cuatro porque no se han cubierto las plazas de los que se han ido jubilando», lo que genera un «tapón» aún mayor.

Kepa Ugarte, Autoescuela Ernio: «Tenemos una época fuerte, que es esta, y ya no la vamos a recuperar hagamos lo que hagamos»

Yanire Mozo, de Amezti, considera que los examinadores piden muchas cosas y tienen razón en algunas, «pero en otras no tanto». Y cita como ejemplo que ninguno se queda hasta la hora que tendría que salir. La mayoría acaba para la una y se va a esa hora «porque es un gremio que no ficha». La encargada de esta autoescuela tolosarra no pone en duda que a los examinadores les corresponda esa subida salarial, pero cree que hay otras formas de pedirlo, «sin mandar un sector a la ruina».

Sin embargo, los responsables de estas autoescuelas coinciden en señalar que su trabajo depende de un funcionario, «y si ese funcionario hace huelga, nuestro sector se paraliza», por lo que piden que se solucione cuanto antes el problema «de una manera satisfactoria para todos».

«Si no piden, no les van a dar»

Pese a ello, desde las autoescuelas reconocen que su relación personal con los examinadores es «muy buena». Kepa Ugarte tercia en ese punto para romper una lanza en favor de ellos: «Si no piden, no les van a dar. Yo creo que el culpable principal de este pulso no son los examinadores sino el Gobierno». Algo similar a lo que opina el presidente de la CNAE, quien ve «inconcebible» que el Ejecutivo central haya decidido esperar a que la huelga de los examinadores se agote por sí sola. Báez cree que «el Ejecutivo ha desoído las recomendaciones de toda la oposición, que le pidió el 18 de este mes en el Congreso una fórmula urgente que permitiera a los examinadores desconvocar los paros», añade Báez, quien considera que en dicha comparecencia «el Gobierno se contentó con anunciar servicios mínimos a partir de septiembre, si el conflicto continúa».

Por esta razón, y a pesar del perjuicio que este paro está generando en sus negocios, los encargados de estas autoescuelas guipuzcoanas afirman «apoyar» a los examinadores en su reivindicación, si bien esperan que lleguen a un acuerdo «cuanto antes», porque insisten una vez más en que el parón se ha producido en la época más fuerte del año, «que es cuando hacíamos un poco de colchón para poder tirar el resto del curso». En invierno también se apunta gente, aclaran, «pero es lo minoritario».

En cuanto al número de matrículas, las autoescuelas tampoco han sufrido un bajón importante «porque la gente se sigue apuntando, lo que no hacen es dar clases prácticas», que a la postre es el principal beneficio de los centros de formación vial.

Yanire Mozo, Autoescuela Amezti: «En el sector ya se empieza a oír que si esto dura mucho se van a producir los primeros cierres»

Estas autoescuelas afirman no saber cuantificar el dinero que han dejado de ganar desde que empezó la huelga, «pero obviamente si no hay clases prácticas, hay pérdidas», aseveran. «Y, lógicamente, los alumnos esperan a que se solucione el problema, porque no van a tirar un dinero a un saco perdido», opinan desde la autoescuela Amezti. «Pero que ellos esperen supone que nosotros no trabajamos. Por eso, en el sector ya se empieza a oír que 'si sigue mucho tiempo esta situación vamos a tener que cerrar'. La gente tiene miedo y, a partir de septiembre, el mundo de las autoescuelas lo va a pasar muy mal».

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