Un 43% de hogares ha tenido que reducir sus gastos básicos

La mitad de las personas que viven en familias de ascendencia extranjera se manifiesta incapaz de afrontar gastos imprevistos

I. V.SAN SEBASTIÁN.

A pesar de que los descendientes de inmigrantes extranjeros viven una situación mejor que sus padres, aún quedan muchos pasos que dar. Las diferencias respecto a los jóvenes vascos o españoles aún siguen siendo significativas, tanto es así que la mitad de las personas que viven en hogares de ascendencia extranjera se manifiesta incapaz de afrontar gastos imprevistos, mientras que en el caso de las personas autóctonas el porcentaje se queda en el 19%. De la misma manera, hay un mayor porcentaje de personas que no disfruta de vacaciones debido a problemas económicos entre la población de ascendencia extranjera. Y el riesgo de endeudamiento es mayor entre las personas de segunda generación que en el total de la muestra (9,6% y 2,4% respectivamente).

El estudio 'La diversidad Infantil y Juvenil en la CAE, Las (mal) llamadas segundas generaciones' además destaca que hay un gran porcentaje de personas con problemas de acceso a una alimentación adecuada o con problemas en la cobertura de gastos habituales. Para ello sostiene que un 43,5% de las personas en hogares compuestos por población de ascendencia extranjera ha tenido que reducir sus gastos básicos y un 16,6% no consigue cubrirlos. Por su parte, los porcentajes en estos indicadores en el conjunto de la población muestra que son inferiores al 16,5% y al 5,5%, respectivamente.

23,7
por cien
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es la incidencia de pobreza real entre los hogares con personas de ascendencia extranjera.
69,2
por cien
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de los hogares con personas migrantes tiene acceso a calefacción y un 68,8% a la red de internet.

El acceso a la calefacción o a internet también es más limitado en hogares de familias migrantes. Tanto es así que mientras que el 88,6% de las familias vascas tiene calefacción en sus casas, ese porcentaje se reduce hasta el 69,2% en el caso de los hogares con migrantes. En cuanto al acceso a la red de internet los porcentajes son similares, destacan en el informe. Mientras que el 85% de los jóvenes de ascendencia vasca o española el porcentaje se sitúa en el 85%, desciende hasta el 68,8% en el caso de las familias migrantes.

En cuanto a las viviendas, un 4,4% de la población habita en una casa que no reúne las suficientes condiciones, mientras que ese porcentaje se eleva el 18,2% en el caso de las personas que viven en hogares considerados de ascendencia extranjera.

Además, la incidencia de pobreza real asciende a un 23,7% entre los hogares con personas de ascendencia extranjera. Mientras un 40,5% del conjunto de la población vive en hogares de completo bienestar, solo un 15,3% de la población de ascendencia extranjera se sitúa en este nivel de bienestar.

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