Los camioneros autónomos vascos no secundarán el paro contra el peaje

Los camioneros autónomos vascos no secundarán el paro contra el peaje

El sindicato Hiru ha tomado esta decisión porque considera que la protesta llega tarde ya que el cobro en la N-1 se aplicará, en principio, el 1 de enero, víspera de la huelga

A. LERATE

El sindicato de camioneros autónomos vascos Hiru ha anunciado que no apoyará el paro convocado por las principales asociaciones de transportistas españolas en contra de la implantación en Gipuzkoa de un peaje para camiones al entender que la movilización «llega tarde». Según informó en un comunicado, afiliados del sindicato adoptaron esta decisión en una asamblea celebrada en Ordizia.

De esta manera, la central vasca no secundará el paro convocado del 2 al 5 de enero en Gipuzkoa por el Comité Nacional de Transporte por Carretera para mostrar su oposición a la implantación en este territorio de peajes para camiones en la carretera N-I, cuya tarifa variará entre los 0,56 euros a los 6,89 euros, en función del tramo recorrido.

Hiru, que se ha mostrado siempre muy crítico con estos peajes, considera que si la intención de los convocantes del paro es «presionar a la Diputación de Gipuzkoa para que no ponga en marcha el peaje, llega tarde» porque «el cobro se hará a partir de la primera semana de enero sí o sí». Por otro lado, «si la intención de la convocatoria es presionar a los cargadores para que asuman el coste del peaje, también llega tarde: los transportistas ya han tenido que negociar con sus cargadores para que asuman los costes. Algunos lo han conseguido; otros, no», agrega.

Actividad casi nula

El sindicato opina además que la movilización se propone en «una semana de actividad casi nula» con lo que parece que se trata más de «una justificación ante sus transportistas que de un intento real de buscar soluciones».Hiru denuncia, por otra parte, «la política de presión» que ejerce la Diputación de Gipuzkoa a los transportistas con «continuas amenazas de multas si alguien no paga el peaje». Este sindicato defiende que el coste del peaje «lo asuman los cargadores, ya que, en definitiva, son los generadores del tráfico y los que determinan el movimiento de la mercancía». No obstante, lamenta que, por frecuencia de paso, serán los transportistas locales los que «más pagarán este peaje, en contra del mensaje que la Diputación de Gipuzkoa ha difundido».

Hiru denuncia, por último, que en este caso «se crea una situación de discriminación entre guipuzcoanos, ya que los transportistas locales, ya han pagado las infraestructuras a través de sus impuestos y ahora se ven obligados a repagarlas».

Por su parte, la asociación de empresas de transporte de Gipuzkoa, Guitrans, que ha acogido con cautela la convocatoria, tomará la decisión este martes. Su presidente, Mario Palacios, señala que «en principio acatamos la medida porque nos debemos a las decisiones del Comité Nacional del Transporte (la organización convocante)», aunque matiza que «todavía no sabemos cómo se va a materializar y tendremos que pedir información sobre cómo se va a organizar el paro antes de tomar ninguna decisión». Guitrans está integrada dentro de la Federación Interregional de Asociaciones de Transporte (Fitrans), organismo que el pasado miércoles envió su representación a Madrid. Pero en Gipuzkoa, más que en cualquier otro territorio del Estado, quieren leer la letra pequeña del paro. Palacios es consciente de que «cada asociación tiene sus órganos de decisión» y manifiesta una postura de prudencia ante una convocatoria de paro con diferentes aristas para el sector, sobre todo en el territorio donde se va a llevar a cabo. Fuentes de empresas transportistas de Gipuzkoa aseguran que «las implicaciones no serían las mismas si el paro se hubiera convocado en todo el territorio nacional».

Un precedente peligroso

Entre tanto, el comité nacional del sindicato ya ha comunicado a las asociaciones europeas de transportistas el anuncio del paro. Espera «recibir su apoyo y solidaridad» y supone que «buscarán vías alternativas a Gipuzkoa durante esos días». El máximo órgano de los transportistas del Estado señala que «no nos gusta tener que organizar este paro, pero nos vemos obligados por la falta de voluntad negociadora de la Diputación de Gipuzkoa. El peaje de la N-1 es un precedente que no nos podemos permitir. En Navarra ya están estudiando algo similar y desde el Ministerio de Fomento siempre ha estado latente esta amenaza. Es una forma fácil de obtener recursos para poder hacer más infraestructuras y satisfacer al mismo tiempo a las grandes constructoras».

El Gobierno foral no ha valorado de momento la convocatoria del paro y anunciará, también el martes en el último consejo de diputados del año, la fecha concreta en la que entrará el vigor el cobro a vehículos pesados en la N-1. La pretensión inicial es que sea el 1 de enero aunque, si no puede ser, se retrasaría unos días.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos