Carta Donostia, o cómo implicar a toda la sociedad en la batalla del alzhéimer

El codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, durante el congreso 'Carta Donostia' en el Kursaal. /
El codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, durante el congreso 'Carta Donostia' en el Kursaal.

Más de medio millar de personas participan en Donostia en el congreso por los derechos de los mayores y las personas con demencia

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Tal y como recordaron sus promotores, las Cartas Donostia no se han escrito para que se queden en simple papel mojado, sino para que puedan tener un desarrollo en el futuro. En ello incidieron todos los participantes en el congreso, entre ellos el antropólogo Juan Luis Arsuaga, la magistrada Garbiñe Biurrun, el psiquiatra José María Galletero, la escritora Arantxa Urretabizkaia, los neurólogos José Félix Martí Masso y Pablo Martínez Lage, el jurista Emilio Armaza, así como representantes de diferentes instituciones guipuzcoanas, miembros de Afagi y Aubixa Fundazioa, familiares y afectados de alzhéimer.

«Las personas, por el hecho de ser mayores, no tienen que tener distintos derechos que el resto», recordó Martín Auzmendi, coordinador de la comisión encargada de la redacción de las cartas, que añadió que «la responsabilidad no está solo en las administraciones públicas. Hay un papel importante que corresponde a la sociedad y estas cartas son un llamamiento para que esta asuma su parte». Auzmendi afirmó que la efectividad de las Cartas Donostia dependerá «del compromiso de todos los agentes implicados».

Dar voz a quienes no la tienen

Koldo Aulestia, presidente de Afagi, destacó que estas cartas «han dado voz a aquellos que no la tienen, porque en cuanto llega la discapacidad a una persona es la propia sociedad la que le quita la voz». Aulestia se refirió también a las carencias que existen en la atención personalizada de los pacientes con demencia. «Tenemos unos protocolos muy generalistas, pero es cierto que nos escudamos en los costes que suponen y yo creo que es una cuestión de la actitud que tenga el cuidador hacia el paciente, incluso en el entorno familiar. Cuando llega el deterioro, no sabemos convivir con esas personas y no creamos un entorno favorable para ellas», criticó.

Arantxa Urretabizkaia reclamó que «debemos impedir que infantilicen a las personas mayores, defender nuestro empoderamiento y actuar con voz propia tanto en público como en privado. Que nadie tome decisiones por nosotros». Por su parte, Garbiñe Biurrun señaló que «la mejor manera de restituir derechos a las mujeres mayores es hacerlas acreedoras a una prestación específica por lo que han trabajado por la familia y, en esa medida, por la sociedad». El psicólogo Javier Yanguas aseguró que las personas con alzhéimer deben llevar «una vida placentera, con sentido y significado, y comprometida».

Máximo Goikoetxea, director ejecutivo de Aubixa Fundazioa, afirmó que «es urgente definir un modelo integral de atención socio-sanitaria para hacer frente al alzhéimer».

Carta Donostia de derechos para enfermos de Alzhéimer y cuidadores

Prioridades
Garantizar medidas que resulten necesarias para su detección en fases iniciales
Establecer criterios y protocolos
de actuación en los servicios de salud de atención primaria que faciliten la detección y acceso a una valoración clínica integral
Realizar un seguimiento
integral centrado en la persona que garantice una atención sociosanitaria coordinada.
Diseñar e implementar
campa- ñas de información, formación y difusión dirigidas a sensibilizar a la sociedad en general
Adoptar medidas
orientadas a garantizar la dignidad en el final de su vida, facilitando el acceso a una atención y acompañamiento de calidad
Garantizar
la atención en el domicilio y en los centros residenciales
Realizar
una estrategia de apoyo a las personas cuidadoras.
Articular prestaciones económicas
de apoyo para compensar la pérdida de ingresos derivada de su dedicación total o parcial a la prestación de cuidados y revisar el marco normativo en materia laboral y de función pública.

Carta Donostia de derechos para personas mayores

Prioridades
Garantizar una atención personalizada e integral, independientemente de la edad, ante las contingencias recogidas en la legislación vigente
Proveer
un cuidado prestado por personas con formación adecuada
Garantizar
unas prestaciones económicas adecuadas
Garantizar
la accesibilidad a las viviendas y a disponer de un entorno físico adecuado
Garantizar
la permanencia en su domicilio habitual tanto tiempo como les sea posible, en condiciones adecuadas y en entornos adaptados específicos integrados en la comunidad.
Garantizar
la protección jurídica y patrimonial
Garantizar
que la utilización de las nuevas tecnologías no supongan un obstáculo para el acceso a los servicios
Garantizar
la protección frente a los abusos, engaños y la desigualdad en la información que reciben como consumidores
Garantizar
las condiciones para una muerte digna. Se plantea la despenalización de la eutanasia

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