El Gobierno Vasco reserva 90 millones para acabar en 2020 la estación del TAV de Donostia

Fotomontaje de la futura estación del TAV en Donostia. El acceso principal será por la conocida como puerta de Brandeburgo y se creará una gran plaza de 9.000 metros cuadrados junto a Tabakalera./
Fotomontaje de la futura estación del TAV en Donostia. El acceso principal será por la conocida como puerta de Brandeburgo y se creará una gran plaza de 9.000 metros cuadrados junto a Tabakalera.

Las obras de la terminal terminarán un año después de la fecha inicialmente barajada. La primera partida, de 10 millones, llegará en 2018 dentro de los 156 millones comprometidos para acelerar el trazado en ejecución de la Y vasca

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

Euskadi se ha propuesto que el trazado de la alta velocidad pueda estar listo para el primer trimestre de 2019, una fecha a la vuelta de la esquina que obliga a meter un acelerón a las obras. Ese compromiso manifestado por las autoridades de imprimir más ritmo a la gigantesca infraestructura que se está construyendo se plasma en el proyecto de presupuestos del Gobierno Vasco, que dedicará 156 millones en 2018 a este capítulo. La partida se reduce algo más de la mitad respecto a los 350 millones comprometidos por ejercicio en los últimos años. La explicación es bien sencilla: cada vez queda menos obra por acometer.

Pero tan cierto como que la 'Y' vasca va tomando forma definitiva es que en la lista de tareas pendiente figura un proyecto esencial en el que todavía no han entrado las máquinas: la nueva estación de Donostia, que se ubicará en Atotxa, integrada junto a Tabakalera.

El diseño de la terminal cuenta ya con el acuerdo institucional entre Adif y ETS -las empresas ferroviarias publicas estatal y vasca- y queda por desbloquear un paso administrativo, que el Ministerio autorice al Gobierno Vasco a poder ejecutar la obra, mediante una encomienda expresa. Este paso se ha demorado más de lo debido, pero se desbloqueará en breve, señalaron ayer a este periódico desde el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras, que dirige la jeltzale Arantxa Tapia. Al igual que ocurre con el resto del trazado de alta velocidad en Gipuzkoa, el Gobierno Vasco se encargará de la obra a través de ETS y luego el Estado compensa la inversión vía Cupo.

Los datos

156 millones
es el presupuesto del Gobierno Vasco para la obra de la alta velocidad en 2018. La cifras se reducen a más de la mitad respecto a los 350 millones reservados en ejercicios anteriores, ya que cada vez queda menos obra pendiente de ejecutar.
90 millones
costará la futura estación del TAV en Donostia. En 2018 ya se reservan 10 millones, pero las obras no empezarán hasta 2019. Ese año sí concluirá la adaptación de las vías al ancho europeo, el tercer hilo.

Con el 'sí' definitivo, ha llegado el momento de cifrar lo que costará el acceso a la capital guipuzcoana. Serán 90 millones de euros, de los cuales los primeros 10 ya se incluyen en el proyecto de presupuestos presentado por el Gobierno Vasco para 2018. A esa primera partida le seguirá en 2019 otros 70 millones y otros 10 para finalizar en 2020. Aunque desde el departamento siguen resistiéndose a comprometer una fecha para el final de los trabajos, las previsiones presupuestarias sí permiten observar que el plazo inicialmente barajado de 2019 no se podrá cumplir.

El objetivo deseado era que la estación estuviera lista cuando concluya también la adaptación de las vías del ancho español al ancho europeo, el llamado tercer carril entre Astigarraga e Irun. Esta vía permitirá la llegada de la alta velocidad desde Francia, en lugar de que los trenes provenientes de París se detengan en Irun.

No ha sido posible acompasar los ritmos de ambos proyectos, pero para ese año el Gobierno Vasco quiere tener ya las obras iniciadas de la estación. El proyecto constructivo está listo para poder ser licitado, indican desde el Gobierno Vasco y ETS. Pero falta el sello oficial del Ministerio para dar el pistoletazo de salida. En cualquier caso, el departamento ya asume que la tramitación llevará un año de tiempo y por lo tanto en 2018 «es muy complicado que se puedan ver obras en la estación».

Partidas en 2018

Bergara-Ezkio/Itsaso
38,3 millones.
Ezkio/Itsaso-Tolosa
7,8 millones.
Tolosa-Oiartzun
89,2 millones.
Astigarraga-Oiartzun-Lezo
10.000 euros.
Apeadero de Astigarraga
2 millones.
Túneles de emergencia
7,09 millones.

El diseño definitivo incluirá el cubrimiento de las vías, lo que dará lugar a una gran plaza, de unos 9.000 metros cuadrados, con acceso directo a Tabakalera. La terminal está pensada para comunicarse también con la estación de autobuses y el aparcamiento. El acceso principal será a través de la conocida como puerta de Brandemburgo, el pórtico reconstruido tras las obras de la estación de autobuses. La futura estación se integrará a la actual, que conservará su fachada.

El tramo paralizado

El empujón en forma de millones que recibe la estación de Donostia del TAV también se acompaña de una inversión igualmente destacable para los tramos en ejecución o pendientes del inicio de obras. El Gobierno Vasco anunció hace aproximadamente un mes su intención de culminar los 68,7 kilómetros del trazado de la alta velocidad en Gipuzkoa para el primer trimestre de 2019. El ritmo de los trabajos «invita a ser optimistas», afirman desde el departamento. 12 de los 17 tramos ya están finalizados y el resto se encuentra a un 70-80% de su ejecución. Solo hay una excepción: el tramo Hernani-Astigarraga.

El deseo era que la estación estuviera lista al mismo tiempo que el tercer carril de alta velocidad, en 2019

12 de los 17 tramos del trazado están terminados y el resto se encuentra entre el 70 y 80% de ejecución

Estos casi 2,5 kilómetros, ahora mismo paralizados, han sufrido innumerables modificaciones y han dado lugar a desavenencias con la UTE adjudicataria, hasta el punto de que el Gobierno Vasco se plantea rescindir el contrato y adjudicar un proyecto actualizado para que el problema no se enquiste. Este plan 'B' obligaría a licitar de nuevo la obra para que pueda estar finalizada para mediados de 2022, cuando en su origen debía haber terminado en 2014.

Salvado este escollo, quedaría por afrontar otros retos. Además de la obra de la estación de Donostia, falta por definir la variante entre Astigarraga y Lezo, pensada para mercancías. De ahí que ahora se pise el acelerador, porque la entrada en servicio de toda la infraestructura se ha anunciado para 2023.

Más

Temas

Y Vasca

Fotos

Vídeos