El Gobierno no cambiará los carteles de Metro pese a volver a llamarlo Topo

La estación de Euskotren de Errenteria con los carteles de Metro Donostialdea. / ARIZMENDI
La estación de Euskotren de Errenteria con los carteles de Metro Donostialdea. / ARIZMENDI

Recuerda que durante la legislatura anterior se invirtió un millón de euros en la campaña para promocionar la denominación de Metro

IRAITZ VÁZQUEZ SAN SEBASTIÁN.

El Gobierno Vasco ha querido recuperar la histórica denominación de Topo para la pasante ferroviaria, marginando en sus presentaciones públicas el nombre de Metro de Donostialdea con el que bautizaron el proyecto los socialistas guipuzcoanos en tiempos de Patxi López en la Lehendakaritza. Ahora bien, pese a ello, el Ejecutivo de Urkullu no contempla la retirada de los carteles de Metro Donostialdea que presiden las estaciones de la línea entre Hendaia y Lasarte-Oria. De hecho, no ha reservado ninguna partida presupuestaria para ello.

Durante la etapa en la que Ernesto Gasco se encargó de la Viceconsejería de Transportes del Gobierno Vasco se llevó a cabo una importante campaña con el objetivo de que esta línea ferroviaria se denominara Metro de Donostialdea. Entre los años 2010 y 2012 se llegaron a gastar 1.113.838,97 euros en cambiar los nombres de las estaciones de Euskotren, según recuerda ahora el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras en una respuesta parlamentaria a una pregunta de EH Bildu sobre la decisión de su departamento de recuperar la denominación de Topo para la pasante de Donostia. El Ejecutivo de Urkullu subraya que no tienen pensado cambiar la señalética. «No se contempla ningún plan de sustitución de carteles y resto de soportes con denominación». Así que a los usuarios de Euskotren les seguirá dando la bienvenida los carteles del Metro de Donostialdea.

«El Topo es lo que ha llegado a Donostia siempre». Así de contundente se mostraba el pasado mes de mayo la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, que siempre ha intentado separar y marcar la diferencia entre la denominación dada a la línea transfronteriza y el «servicio de metro» que permitirá ofrecer el nuevo trazado soterrado por la capital guipuzcoana.

Es decir, será un Topo con características de metro, en minúscula, como los que recorren el subsuelo de cientos de ciudades. «Lo que caracteriza el servicio de metro es la doble vía, las estaciones y las frecuencias, que bajan al menos a 7,5 minutos entre tren y tren», distinguió la consejera del Gobierno Vasco, que rechazó convertir en mayúscula la 'M' y denominar así a una infraestructura que solo tendrá esas características en parte del trazado.

«¡A mí me da igual cómo lo llamen, mientras se haga!», intentó zanjar también el pasado mes de mayo Eneko Goia cuando se presentaron las obras de la pasante ferroviaria, que están a punto de comenzar pero aún no tienen fecha de inicio. Eso sí, desde hace varios días técnicos de la obra trabajan sobre el terreno. «Están realizando mediciones y diferentes comprobaciones», aseguran desde el departamento. También se espera que la semana que viene se hagan ya los primeros cerramientos en el entorno del instituto Antigua-Luberri, en la calle Zarautz.

Por su parte, el movimiento ciudadano Satorralaia se movilizará esta semana contra «la imposición» del proyecto. Hoy a a partir de las 10.00 horas habrá un «espacio reivindicativo por la paralización de las obras en la zona afectada de la avenida de Zarautz y calle Eugenio Imaz». A las 18.30 horas una caravana de coches partirá desde la Plaza Pío XII. El sábado habrá una manifestación desde el Antiguo hasta Alderdi Eder, a las 17.00 horas.

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