Gipuzkoa, con el mismo tiempo que Oslo y Helsinki

La lluvia no ha impedido que hubiera paseantes en la bahía donostiarra.
La lluvia no ha impedido que hubiera paseantes en la bahía donostiarra. / J. Usoz

Las temperaturas se han desplomado y la lluvia no nos dejará hasta el fin de semana

XABIER GARATESan Sebastián

Jornada de lluvias fuertes y persistentes, cielos grises, temperaturas de 14º-16º... Es el tiempo que están sufriendo este miércoles los habitantes de Oslo, Helsinki, Irun, Eibar o Donostia. A la una de la tarde la capital guipuzcoana y la noruega registraban exáctamente la misma termperatura: 16º. Algo parecido a lo que se vive en las islas Británicas, aunque en Dublín llegarán hoy hasta los 21º. Hoy, por lo tanto, nos pueden dar envidia hasta los alemanes, pues en su capital han llegado a los 24º a una del mediodía y bajo un cielo sin nubes. Un grado menos registraba la capital rusa, con el cielo algo más nublado, eso sí.

Según informa Euskalmet, la mínima registrada esta pasada noche en Donostia, en concreto en Miramon, ha sido de 14.3º. Un tiempo más propio de noviembre o marzo en pleno agosto. Temperaturas más bajas aún en el interior de Gipuzkoa, con 12,5º registrados en Arrasate. Ayer los termómetros se situaron entre los 9 y 10 grados en Arantzazu y 12 a 13º en Zumarraga, Urretxu y Legazpi.

No parece que la cosa vaya a mejorar mucho, al menos de inmediato. Aunque los meteorólogos han acertado y ha habido una ligera mejoría en las horas centrales del día, durante la tarde ha vuelto a cubrirse el cielo al paso de la descarga fría que ha dejado chubascos.

Para mañana jueves, más de lo mismo. Iñigo Caballero, jefe de la Unidad de Estudios y Desarrollos de Aemet en el País Vasco indica que «las precipitaciones serán en forma de chubascos, más intensos por la mañana y primeras horas de la tarde, cuando se espera que sean moderados. No se descarta incluso que sean de intensidad fuerte y de naturaleza tormentosa». A últimas horas de la tarde tenderán a abrirse claros y cesarán las precipitaciones.

Las temperaturas mínimas no experimentarán cambios y las máximas sufrirán un ligero ascenso después de que amaine el viento, que será flojo del noroeste con intervalos moderados en el oriente de Gipuzkoa.

El viernes será una jornada de transición hacia una clara mejoría. Amaneceremos con cielos cubiertos en las cabeceras del Oria, Urola y Deba, donde puede caer aun un sirimiri de madrugada y con nubes en el litoral de Zarautz a Irun e intervalos nubosos en el resto. No obstante, «rápidamente los claros irán imponiéndose sobre las nubes, para quedar completamente despejado hacia el mediodía» indica Iñigo Caballero.

Ya el sábado, jornada en la que arrancará la Semana Grande donostiarra, habrá «cielos completamente despejados de orto a ocaso, con la salvedad de algún intervalo de nubes altas a últimas horas de la tarde», afirma el meteorólogo.

Los vientos serán en el litoral del norte flojos, con intervalos moderados desde el mediodía. Las temperaturas mínimas no experimentarán cambios, no así las máximas que pueden llegar a los 25 a 26º en la costa. En el interior, el calor apretará ya más.

Y para el domingo, «jornada veraniega con cielos completamente despejados durante la primera mitad del día en todo el territorio, con la probable salvedad de que se formen brumas marinas en el litoral más oriental a primeras horas de la mañana», sostiene el experto.

Para conocer el pronóstico para el resto de la Semana Grande es mejor esperar, ya que la «atmósfera tiende a inestabilizarse».

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