Gipuzkoa sigue teniendo el doble de jóvenes parados que hace una década

La tasa de actividad cae diez puntos desde 2008 y solo la mitad de los vascos menores de 30 años forman parte de la población activa

A. S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

La emancipación y el empleo siguen siendo los dos aspectos que más preocupan a los jóvenes vascos cuando terminan sus estudios, ya que desde hace una década ambos son retos especialmente complicados para la población menor de 30 años en Euskadi. Aunque en los últimos años los datos muestran una evolución positiva, las cifras siguen estando muy lejos de las de antes de la crisis. Por poner un ejemplo, aunque la tasa de paro juvenil ha bajado, sigue duplicando la que había en el año 2008.

Las estadísticas no dejan lugar a dudas. Según muestran los datos recogidos en el 'Diagnóstico de la situación de la juventud de Euskadi 2017' publicado por el Observatorio Vasco de la Juventud, los jóvenes son el sector poblacional al que más ha castigado la crisis económica. En lo referente al empleo, caben destacar varios aspectos. Por un lado, que la tasa de actividad de la población joven -el porcentaje de personas de 16 a 29 años que trabajan o están en disposición de hacerlo- ha caído diez puntos en una década. Sin embargo, esa tasa apenas ha variado en el conjunto de Euskadi. Actualmente solo la mitad de los jóvenes vascos (49,1%) forma parte de la población activa.

En cuanto a aquellos que tienen un empleo, desde la crisis el porcentaje de la juventud ocupada en Euskadi ha descendido de forma drástica. Si en 2006 el 54,9% trabajaba, en 2016 solo lo hacía el 37,5%, aunque esta cifra supone una ligera mejoría respecto a los peores datos, registrados en el año 2014. Por su parte, la reducción del empleo en el conjunto de la población apenas ha caído tres puntos en el mismo periodo.

La tasa de paro juvenil en Euskadi descendió siete puntos en 2017 y se sitúa en el 16,7%

La brecha salarial entre hombres y mujeres es notable también entre los jóvenes

Algo similar ocurre con la evolución del paro juvenil, que en el último año ha experimentado una bajada que ha dejado la tasa en niveles que no se registraban desde hace diez años. Si en el 2016 el 23,7% de los jóvenes vascos estaban desempleados, al término del año pasado esa cifra había descendido hasta el 16,7%. En este aspecto los guipuzcoanos son los mejor posicionados de la comunidad, ya que la tasa de paro a finales de 2017 fue del 13,4%, frente al 19,6% de Álava y del 18,1% de Bizkaia. No obstante, a pesar de esa notable mejora, el número de jóvenes parados sigue siendo muy superior al que había en el año 2008, cuando el porcentaje en Gipuzkoa era del 6,6%. Si bien es cierto que la tasa de paro juvenil de Euskadi es mucho menor que la media del Estado, es más de diez puntos superior a la de la Unión Europea.

Pero no solo preocupa el hecho de conseguir un trabajo, sino las características y las condiciones del mismo. Tal y como revela el observatorio, más de la mitad de la juventud asalariada de Euskadi tiene un contrato temporal. Y no solo eso, sino que el porcentaje de personas jóvenes ocupadas que trabajan a tiempo parcial -por debajo de las 30 horas semanales- sigue aumentando progresivamente desde hace una década, y en los últimos años en mayor medida, hasta llegar a ser el tipo de empleo de uno de cada tres jóvenes en Euskadi. Otro de los datos que arroja el informe es que solo la mitad de quienes trabajan tienen un empleo relacionado con su formación académica.

Brecha salarial

Los seis jóvenes guipuzcoanos que este año cumplen la mayoría de edad creen que un buen salario para sus primeros años como empleados sería de unos 1.500-2.000 euros. Pues bien, por el momento la realidad es bien distinta. El salario medio de una persona joven ocupada de entre 16 y 29 años en Euskadi es de 996 euros. La brecha salarial entre hombres y mujeres empieza a ser destacada desde estas edades. Las mujeres cobran 867 euros de media, mientras que los hombres ganan 1.125. El diagnóstico revela asimismo que casi la mitad de los jóvenes vascos disponen de menos de 300 euros al mes.

Las posibilidades de emancipación tampoco portan buenas noticias. Aunque los jóvenes vascos consideran que la edad ideal para irse de casa son los 24 años, la mayoría no lo consigue hasta los 30. De hecho, antes de los 25 apenas se emancipa el 5,5% de la juventud vasca. Las razones son principalmente económicas. Una persona joven que cobra un salario medio debería destinar más de la mitad de su sueldo para abonar la primera cuota de un préstamo hipotecario. En el caso de optar por el alquiler esa persona invertiría más del 60%, de su sueldo en la renta.

A pesar de estos datos poco optimistas, el último informe Aurrera Begira del Gobierno Vasco que evalúa cómo perciben el presente y cuáles son las expectativas de futuro de los jóvenes revela que los guipuzcoanos son los que mejores expectativas de futuro tienen en todos los aspectos. De hecho, el 87% cree que conseguirá un empleo durante este año. Asimismo, el índice de confianza en sus capacidades ha aumentado casi un punto y se consideran a sí mismos personas trabajadoras, responsables y muy bien formadas.

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