Gipuzkoa pide a Bizkaia que aclare el plan y el precio del envío de residuos

Incineradora de Zabalgarbi donde la Diputación de Bizkaia propone llevar la basura de Gipuzkoa./USOZ
Incineradora de Zabalgarbi donde la Diputación de Bizkaia propone llevar la basura de Gipuzkoa. / USOZ

Si no cierra un acuerdo sobre aspectos técnicos y económicos antes del viernes, no renuncia a adjudicar el servicio a la firma Betearte de Mallabia

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

El desenlace del último envío de basura guipuzcoana fuera del territorio va llegando a su fin y, a tenor de lo vivido ayer, se fragua en un doble plano. El político o institucional, ese que marca las directrices desde arriba, parece encauzado. Cuanto más se desciende hacia lo tangible, más lagunas se abren y más son los interrogantes que surgen.

Al día siguiente de conocerse que la Diputación de Bizkaia ha enviado una «oferta» a Gipuzkoa para que pueda derivar el residuo que necesita exportar -60.000 toneladas al año- a la incineradora de Zabalgarbi o a una planta de pretratamiento fuera de sus dominios antes de depositar el material resultante en un vertedero vizcaíno, el portavoz de la institución foral guipuzcoana, Imanol Lasa (PNV), quiso poner el foco en «la buena relación, basada en la confianza», que mantienen los dos gobiernos forales vecinos.

Tras enfatizar y reiterar que lo importante es «el trabajo conjunto de ambas instituciones para resolver el problema», añadió que «serán los aspectos técnicos y económicos los que determinen cuál es la mejor salida».

Bizkaia no ha realizado aún un planteamiento económico a la Diputación Foral de Gipuzkoa

Si de sus palabras se desprende que lo de arriba está encaminado, de la posición del departamento foral de Medio Ambiente encabezado por José Ignacio Asensio (PSE) se extrae que queda mucha tela que cortar por abajo. Los responsables de la gestión de residuos en el Gobierno bipartito de Gipuzkoa recibieron el lunes la «oferta» de Bizkaia, aunque la falta de concreción de la misma hizo que ayer mismo solicitaran una reunión formal con la diputada vizcaína de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, para conocer más detalles de la propuesta.

En el departamento de Asensio -quien adelantará su regreso de Múnich, donde participa en una feria mundial de gestión aguas, residuos y materias primas- no han recibido ninguna traducción económica de los planteamientos de Bizkaia, ni explicaciones técnicas de lo que supone, por ejemplo, trasladar directamente la basura a la planta de valorización energética de Zabalgarbi ante la imposibilidad de que la planta de tratamiento mecánico-biológico (TMB) del monte Arraiz asuma tantas toneladas, tal y como recoge la alternativa vizcaína.

Fuentes del departamento de Medio Ambiente aclararon ayer que «si no hay un acuerdo sobre la mesa, no vamos a renunciar a la solución de adjudicar el tratamiento y eliminación de esas 60.000 toneladas a la empresa que se ha presentado al concurso público». Es la vía que sigue abierta en Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK), que ha convocado para este viernes la mesa de contratación que abrirá el sobre económico de la única oferta existente: la de la empresa Betearte de Mallabia. Gipuzkoa no descarta, por tanto, adjudicar a esta firma el envío de la basura aún consciente de que puede provocarle un conflicto institucional con Bizkaia, que ha mediado en el asunto en el momento en que ha visto peligrar su política de vertido crudo cero en el territorio, ofreciendo alternativas que garanticen un pretratamiento del residuo.

Alternativa más cara

Desde el punto de vista legal y competencial, Gipuzkoa no necesita acordar el envío de basura con Bizkaia, que a su vez no puede impedir que GHK contrate el servicio a una empresa que cumple los requisitos de los pliegos de licitación. Por ello, al contar con una opción válida sobre la mesa, no aceptará soluciones que no la mejoren desde el punto de vista económico y medioambiental, revelan fuentes del departamento foral de Medio Amiente.

La oferta que acabe cristalizando tras la reunión de las próximas horas entre políticos y técnicos de las dos instituciones forales se presentará a la mesa de contratación de GHK, de la que forma parte el propio diputado foral, José Ignacio Asensio. Si satisface los intereses guipuzcoanos, la mesa podrá decidir no abrir el sobre económico de la oferta de Betearte, o posponer la apertura del sobre. En caso de que se analicen los números de la empresa de Mallabia y se le acabe adjudicando el servicio, la marcha atrás hacia el acuerdo con el Gobierno de Bizkaia se antojaría más complicada, con implicaciones jurídicas de por medio. Por ello urge una concreción del planteamiento vizcaíno.

La mesa de contratación de GHK decidirá el viernes si adjudica el servicio a Betearte o para el proceso

En lo comunicado hasta ahora, la Diputación de Bizkaia ha establecido la necesidad de «imponer no sólo un canon para sufragar el coste del tratamiento, sino también una compensación por la variación de los flujos», al entender que parte de la basura vizcaína que hoy va a Zabalgarbi no tendría cabida en la incineradora por la llegada de los residuos de Gipuzkoa. En su planteamiento, Bizkaia también exige una «cantidad prestablecida para compensar el exceso de depósito de residuo en vertedero en nuestro territorio».

Así, se espera que la factura de la alternativa vizcaína a la adjudicación a la empresa de Mallabia sea más cara que la inicialmente prevista por Gipuzkoa, con un presupuesto base de 7,9 millones, de los que gastaría aproximadamente la mitad al optar solo a uno de los dos lotes de 60.000 toneladas licitados.

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