Gipuzkoa gana fama pero acentúa su pérdida de peso turístico en Euskadi

Imagen de la llegada de viajeros al aeropuerto de Hondarribia./DVGráfico
Imagen de la llegada de viajeros al aeropuerto de Hondarribia. / DV

La aportación del territorio al PIB turístico cae al mismo ritmo que crece el de Bizkaia, donde el Guggenheim, el BEC, los cruceros y el aeropuerto ejercen de motores

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN

Las comparaciones son odiosas, pero los datos también reveladores de tendencias que conviene seguir de cerca siempre que el propósito sea corregirlas. Pese a que Donostia sea considerada la capital vasca a nivel turístico, el debate sobre el turismo en Gipuzkoa -entendido en el amplio significado del mismo, es decir, no solo circunscrito a la llegada de un número concreto de turistas al territorio, sino entendiendo el sector como índice de riqueza, generación de empleo, proyección del territorio y posicionamiento a nivel internacional- revela que la percepción que tienen del territorio los que nos visitan no se corresponde con el peso que representa Gipuzkoa a nivel autonómico.

El debate se ha vuelto a poner sobre la mesa en las últimas semanas con el informe sobre el reparto de congresos públicos organizados por el Gobierno Vasco, solicitado por el Ayuntamiento de Donostia y elaborado por la consultora Ikei. Y las preguntas volvieron a repetirse por parte del sector turístico el miércoles en las Juntas Generales de Gipuzkoa. En resumen, si el turismo en Gipuzkoa se ha estancado o perdido peso en la economía vasca mientras otros territorios, fundamentalmente Bizkaia, lo ganan.

En términos generales la lectura es clara. Gipuzkoa ha pasado de aportar el 48,4% al PIB turístico vasco en 2002 al 41,6% en 2015. En el mismo periodo, Bizkaia ha incrementado su aportación del 37,4% al 41,6%, y Álava se ha mantenido en torno al 14%.

Ahora bien, el sector hostelero guipuzcoano afina la mirada y observa que los cambios bruscos de tendencia en territorio guipuzcoano y vizcaíno coinciden casualmente con la apertura en Bilbao de infraestructuras de cierto peso en el sector turístico. Además del tirón turístico que ha generado en Bilbao el Museo Guggenheim en sus 20 años de existencia, un segundo elemento tractor para el territorio vecino se produjo en 2004, cuando la representación de Gipuzkoa se redujo casi dos puntos que ganó Bizkaia con la llegada del BEC, que ha acogido a 9 millones de visitantes en diez años.

La cifra

76%
Tres de cada cuatro congresistas que acuden a San Sebastián valoran «muy positivamente» la ciudad. En el caso de los encuentros celebrados en Bilbao, solo el 38% marca dicha casilla. Una fotografía que se repite si la encuesta se realiza a turistas de ocio.

O en 2006, cuando la inauguración de la terminal de cruceros en Getxo coincidió con el año en el que se cambiaron por primera vez los roles y la aportación guipuzcoana en materia de turismo pasó a ser inferior que la vizcaína. El 2007 supuso un batacazo cuando Bilbao se alzó como sede de la Agencia Vasca del Turismo (Basquetour) y las distancias entre aportaciones al PIB se distanciaron hasta cuatro puntos -mantenidos hasta hoy- desde que se registrara un aumento considerable de pasajeros en el aeropuerto de Loiu, donde los viajeros de Hondarribia solo representaron el 15%.

Para la Asociación de Empresarios Hosteleros de Gipuzkoa, resulta contradictorio el papel que representa el territorio en materia de turismo a nivel autonómico con la puntuación que aportan los turistas a la hora de valorar el destino.

La opinión de los visitantes

A aquellos turistas a los que les preguntaron, por ejemplo, si su viaje había cubierto las expectativas, el 39% de los que estuvieron en Donostia indicaron que se habían superado, mientras que solo 17% de los que escogieron Bilbao, por ejemplo, marcaron esa opción, subraya el sector hostelero.

Lo mismo sucede si la cuestión que se les plantea se refiere a si recomendarían Euskadi a familiares y amigos. El 83% de los que optaron por recorrer San Sebastián respondieron que «lo recomendaría totalmente», frente al 63% de los que acudieron a Bilbao.

Con el abanico completo sobre la mesa, el secretario general de la Hostelería guipuzcoana, Kino Martínez, se pregunta «¿cómo es posible que haciéndolo mejor, Gipuzkoa sigue perdiendo peso en Euskadi?». Y la respuesta que aporta tiene una doble vertiente. Por un lado, la dotación de infraestructuras a un territorio, y por otro, la apuesta por el turismo de las instituciones vizcaínas. «Cuando se dota a un territorio de infraestructuras, por muy bien que lo haga la iniciativa privada, un aeropuerto con 281.000 pasajeros no puede competir contra uno que recibe casi cinco millones». En este sentido, su reclamo no es tanto la ampliación de la pista, sino la dotación de fondos para reforzar la labor de captación de nuevas aerolíneas que conecten Gipuzkoa con Europa.

«El Velódromo debería recuperarse para eventos musicales de diez mil personas», reclama el sector

En este sentido, Martínez reclama una compensación -a nivel de infraestructuras- para Gipuzkoa por «haber enviado a Álava el Centro Vasco de Ciberseguridad, ubicar Basquetour en Bilbao, no haber apostado por los pequeños cruceros con la remodelación del puerto de Pasaia...», enumera. La apuesta de los hosteleros -además de la mejora aeroportuaria- es clara: la ampliación del Kursaal, tal y como se planteó en 2010 antes de que se paralizara el proyecto dos años después; recuperar el Velódromo para que pueda acoger eventos musicales de entre cinco y diez mil personas, y que el Palacio de Miramar acoja el Museo vasco de la Gastronomía. «Hay mucho que mostrar en ese museo, que además ayudaría a descongestionar la Parte Vieja y redistribuir los flujos de turistas», concluye.

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