Gipuzkoa estudiará las alternativas que le ofrezca Bizkaia para poder llevar la basura

Gipuzkoa estudiará las alternativas que le ofrezca Bizkaia para poder llevar la basura

La Diputación espera una oferta del territorio vecino, que exige hacer un tratamiento previo | La institución foral está dispuesta a recurrir a las infraestructuras que le plantee Bizkaia mientras ultima la adjudicación a una empresa de Mallabia

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

¿Dónde? Es la pregunta que ha sobrevolado el asunto de la gestión de residuos de Gipuzkoa desde que el territorio se quedó sin su último vertedero, el de Lapatx (Azpeitia) el 30 de noviembre de 2016. Despejar la incógnita de dónde depositar la basura ha sido objeto constante de la gestión del departamento foral de Medio Ambiente, que, según sus propias fuentes, a esta hora espera una oferta de la Diputación de Bizkaia para poder tratar parte de la fracción resto generada por los guipuzcoanos.

Hasta hace escasas fechas la cuestión era adónde irían a parar las 60.000 toneladas anuales que necesita colocar el territorio de manera provisional hasta poder hacer uso de la incineradora, previsiblemente en otoño del año que viene. Ahora que el concurso público para contratar «la eliminación y tratamiento» de la basura está a punto de adjudicarse a una empresa de Mallabia -única oferta presentada-, surge otro dilema. ¿Dónde realizar un pretratamiento a esa fracción resto?

El interrogante que añade el matiz de dar un tratamiento previo a la basura ha emergido en el mismo momento en el que el Gobierno de Bizkaia ha mediado en el espinoso asunto. La Diputación vizcaína se ha mostrado contraria a que en su territorio se vierta «residuo que no hubiera recibido previamente pretratamiento o tratamiento alguno» aferrándose al objetivo de «vertido crudo cero», cuestión conceptual de carácter medioambiental.

El tratamiento previo requiere hacer un cribado a esa fracción resto para separar los materiales recuperables y dejar aislada la materia que no acepta más tratamiento que el vertido o la incineración. Esa función la llevan a cabo las plantas de tratamiento mecánico-biológico (TMB). Gipuzkoa no tiene ninguna (se construye actualmente una en Zubieta). Bizkaia sí.

¿Aceptaría el territorio vecino que el residuo guipuzcoano recalara en sus dominios una vez que haya recibido el citado pretratamiento? La respuesta la contendrá la oferta que la Diputación de Gipuzkoa espera tras mantener un primer contacto con la institución foral vecina, pero la única reivindicación realizada hasta el momento por Bizkaia ha sido esa: dar un pretratamiento al residuo. Lo único que ha adelantado la responsable vizcaína del departamento de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, es que la decisión final tendrá que «solucionar las necesidades de Gipuzkoa sin que eso represente un perjuicio para Bizkaia».

Bizkaia cuenta con una TMB y la incineradora de Zabalgarbi para evitar el vertido crudo de basura

El tratamiento previo consiste en separar de la fracción resto los materiales recuperables

Fuentes del departamento foral de Medio Ambiente de la Diputación de Gipuzkoa aseguran que «estudiaremos todas las opciones que se nos presenten». Queda por ver si los planteamientos se limitan a buscar un pretratamiento de la basura antes de que recale en Mallabia o, como ya ha adelantado el alcalde de esta localidad, Igor Agirre (PNV), la propia Diputación vizcaína propone como alternativas otras infraestructuras de Bizkaia para dar un tratamiento final al residuo en un lugar diferente al del alto de Areitio donde tiene sus instalaciones privadas la empresa Betearte. Fuentes de la Diputación de Bizkaia garantizaban ayer que «no hay, a día de hoy, una oferta de nuestras instalaciones a Gipuzkoa».

Bizkaia cuenta con una planta de tratamiento mecánico-biológico (TMB) situada en el monte Arraiz -objeto recientemente de dos infecciones por fiebre Q-, y con la incineradora de Zabalgarbi, como instalaciones que podrían evitar el vertido crudo.

Cuestión de días

En cualquier caso, la oferta que espera Gipuzkoa no podrá tardar mucho en llegar. La hoja de ruta de Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK) sigue vigente y la entidad pública prevé finalizar el concurso para colocar 60.000 toneladas anuales de residuo la semana que viene. Falta para ello la apertura del sobre económico del único aspirante: la empresa Betearte de Mallabia.

Fuentes de la institución foral señalan que «tenemos previsto proceder a la adjudicación salvo que nos llegue una opción mejor desde el punto de vista económico o medioambiental». Es decir, salvo que lo impida la Diputación de Bizkaia con su oferta alternativa. Esta no podrá ser solo parcial sino que deberá garantizar el recorrido completo al residuo guipuzcoano. Quiere esto decir que Gipuzkoa aceptaría el planteamiento vizcaíno si además de incluir la opción del pretratamiento añadiera un destino final para la basura.

El departamento de Medio Ambiente espera que la propuesta llegue antes de que se adjudique el servicio licitado a la firma de Mallabia. Aún llega a tiempo precisamente, porque el informe elaborado a partir del estudio del sobre de condiciones técnicas presentado por Betearte, está tardando más de lo habitual en culminarse. Las implicaciones jurídicas de incidir en el organigrama de residuos de otro territorio habrían añadido complejidad al texto, retrasando los plazos. No obstante, la mesa de contratación de GHK tiene previsto reunirse la semana que viene para abrir el sobre económico una vez solventada la cuestión técnica.

Para entonces, la Diputación de Gipuzkoa espera tener sobre la mesa algún planteamiento que le ponga en la tesitura de elegir entre detener la adjudicación actual para aceptar alguna solución propuesta por el Gobierno de Bizkaia o seguir adelante con la contratación de la empresa de Mallabia, que se mantiene a la espera de acontecimientos.

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