Gipuzkoa custodia la salud de los catalanes

Bexen se dedica principalmente a la producción y distribución de los materiales plásticos de un solo uso que se utilizan en hospitales. / MICHELENA
Bexen se dedica principalmente a la producción y distribución de los materiales plásticos de un solo uso que se utilizan en hospitales. / MICHELENA

La cooperativa Oiarso conserva las muestras biológicas del Banco de Tejidos de Cataluña. Además de gestionar muestras de clientes externos, planean abrir para finales de año un biorepositorio propio en el territorio

AMALIA IBARGUTXI HERNANI.

La cooperativa vasca Oiarso custodiará hasta 2021 las muestras biológicas del Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña (BST), que es «el más grande del Estado y de los más importantes a nivel mundial», asegura Manuel Sánchez, responsable de Bexen Bioservices, la línea de bioservicios de Oiarso. En sus instalaciones conservan más de 500.000 bioespecímenes, entre los cuales se encuentran donaciones «de personas vivas y fallecidas. Sangre y sus derivados -plasma, plaquetas o sangre de cordón umbilical- , huesos, tendones, arterias, córneas o células madre, entre otros», explica Sánchez. Todo lo recogido por el banco es para uso clínico, a excepción de un 10% -alrededor de 50.000 bioespecímenes- que se destina a investigación.

La cooperativa Oiarso se divide en dos unidades de negocio además de Diagnostic, la rama de Bexen que se dedica a la creación de aparatos de diagnóstico que permitan adaptar procesos que duran unas horas de trabajo de laboratorio a tres minutos a pie de cama del paciente.

La primera es Bexen Biomedical, empresa biomédica que se dedica a la producción y distribución de los materiales plásticos de un solo uso que se utilizan en hospitales. Sus «productos estrella», cuenta Sánchez, van «desde bolsas de nutrición parenteral que dosifican tratamientos, bolsas de suero o espéculos de ginecología, hasta aparatos para la rehabilitación del suelo pélvico».

La adjudicación del banco de Cataluña convierte a Bexen en líder del sector en el sur de Europa

La segunda, Bexen Bioservices, nació el pasado año como consecuencia de la diversificación de la empresa, cuando decidieron pasar de ser productores y proveedores -aunque este sigue siendo el negocio central de la cooperativa- a ofrecer los servicios de custodia y gestión de las muestras biológicas.

«Este servicio, que consiste en almacenar muestras biológicas de origen humano, supuso un gran salto. Vimos que en los hospitales, en los centros de investigación o en bancos de tejidos había una falta muy grande de espacio. Estos centros van generando muestras y, al final, acumulan cantidades cuya gestión se complica. Es una oportunidad de negocio que nadie ha cubierto hasta ahora en el Estado. En Estados Unidos llevan 40 años trabajando en esta línea de forma rentable, pero en Europa solo lo hacen dos empresas. Una está en Francia y la otra en Dinamarca». Sánchez atribuye este hueco en el mercado a la cara financiación de estas firmas, así como al gran conocimiento que requieren para su formación.

Una vez superadas estas barreras de entrada al mercado, «tras un año -subraya- dedicado al conocimiento puro y duro», Bexen Bioservices se presentó al concurso público para la custodia de las muestras del BST de Cataluña, y fue la adjudicataria de la gestión. El banco de sangre y tejidos catalán es «líder en todo el mundo; segundo banco del mundo en cuanto a terapias celulares; tercero en lo que se refiere a tejidos». Por eso, consideran desde la cooperativa, que la adjudicación los sitúa como referentes del sector en el sur de Europa. Ya cuentan, según la misma, con un «98% de penetración en el mercado de bioservicios de España, y en Francia también trabajamos mucho. El resto del mercado es más difícil, competimos contra grandes multinacionales».

Uso clínico

Por regla general, todas las comunidades autónomas tienen bancos de sangre y tejidos -conservación de muestras para uso clínico- y biobancos dedicados a investigación. Algunos son grandes y otros más pequeños. «La Generalitat invirtió mucho dinero en hacer un banco grande y ahora son un referente, reciben visitas para ver su gestión desde países de todo el mundo», y ese es, precisamente, uno de los motivos por los que Bexen Bioservices gestiona el banco desde la misma Barcelona.

Se encargan tanto de la operativa diaria de conservación de muestras como de la incorporación de un nuevo sistema de calidad, equipos de frío y herramientas de gestión de inventarios. «El trabajo de mantenimiento lo realizamos ahí, pero el banco hace envíos a países como Australia o Colombia», relata.

El banco de tejidos de Cataluña realiza, a ojos de Manuel Sánchez, un trabajo «ejemplar» en cuanto a «obtención y gestión» de muestras se refiere. Para él, el punto débil de este banco y de la mayoría de ellos, es el almacenamiento.

«Había casos en los que iban a usar un producto y era inviable porque se había descongelado o no sabían dónde estaba. El almacenamiento era un servicio integrado dentro del proceso que desarrollaba la empresa, al que no se le daba ninguna importancia especial. Con el concurso, lo han profesionalizado».

El proceso de mantenimiento de las donaciones es largo y caro, por lo que la pérdida de producto es un problema. «En el BST catalán disponemos de 48 ultracongeladores. Alcanzan los -80º y mantienen, entre otros, tejidos músculo-esqueléticos en buenas condiciones durante 5 años». Para almacenamientos más largos, continúa, «de productos más sensibles, como puede ser la sangre de cordón umbilical, se congela a -196º en tanques de nitrógeno líquido que permiten alargar esta custodia indefinidamente. A efectos prácticos, las muestras que pasan por estos tratamientos son, por ejemplo, las que se utilizan en tratamientos de fertilidad de pacientes oncológicos».

«Cada vez se conserva más»

Si bien la gestión del banco permanecerá durante los cuatro años que dura el contrato en tierras catalanas, «cualquiera» puede llegar a beneficiarse del servicio que ofrece un BST. «En medicina cada vez se conserva más», defiende Sánchez. Por eso, la conservación de sangre y tejidos forma un mercado «en alza y con proyección de futuro».

La cooperativa Oiarso ha dibujado dos líneas sobre las que espera desarrollar el trabajo de conservación física en un futuro próximo. Por un lado, continuar la labor de almacenamiento y gestión en casa del cliente, funcionando como dispensario que presta asistencia a pacientes externos, como es el caso con el BST de Cataluña.

Por otro, un biorepositorio propio para absorber esa demanda de espacio que hay en hospitales. «Aspiramos a gestionar y custodiar los productos desde aquí, desde nuestras instalaciones», relata Sánchez. «En los hospitales, se mezclan muestras y personal, se pierde en calidad. Como empresa dedicada a la custodia, Bexen Bioservices podrá garantizar una buena conservación que dure décadas. Si todo va bien y conseguimos que este biorepositorio funcione, para finales de este año Gipuzkoa será un punto de referencia en cuanto a la conservación de muestras».

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