Gipuzkoa y Bizkaia apuran plazos para llegar a un acuerdo sobre residuos

Interior de la incineradora de Zabalgarbi. / USOZ
Interior de la incineradora de Zabalgarbi. / USOZ

Los dos gobiernos forales mantendrán entre hoy y mañana un encuentro para concretar aspectos técnicos y económicos de la oferta vizcaína

GAIZKA LASA SAN SEBASTIÁN.

Tendrá que ser entre hoy y mañana. No hubo avances -oficiales- durante el día de ayer. Los gobiernos forales de Gipuzkoa y Bizkaia no se han sentado aún para concretar los términos técnicos y económicos de la oferta que la Diputación vizcaína hizo llegar el lunes a Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK) para ofrecerle propuestas de tratamiento a sus residuos. Dado que se trata de barajar alternativas al envío de la basura en bruto al vertedero de Mallabia, cuya empresa propietaria está a punto de adjudicarse el concurso público lanzado por Gipuzkoa, y que la mesa de contratación abre mañana el tercer y último sobre de la única oferta existente, la anunciada reunión entre instituciones deberá tener lugar entre hoy y mañana.

Mientras el plazo para la negociación se iba acercando a marchas forzadas a su final, los máximos responsables forales en materia de Medio Ambiente seguían ayer marcando posiciones. La diputada vizcaína de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, subrayaba el objetivo del «vertido crudo cero» mientras que el diputado guipuzcoano de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, trasladaba la necesidad de «analizar la viabilidad técnica y económica» de la propuesta vizcaína.

Asensio, que adelantó su vuelta de la feria de aguas y residuos de Munich, declaró en Radio Euskadi que lo único que da por hecho es «que nos vamos a sentar y evaluar todo: los aspectos técnicos, logísticos y económicos». A partir de ahí, añadió que «la mesa de contratación de GHK conocerá todas las propuestas en su detalle» y procederá a seguir con la licitación en curso o tomará otra solución.

La mesa de contratación de GHK decide mañana si sigue o no con la adjudicación a la empresa de Mallabia

La propuesta de la Diputación de Bizkaia contempla trasladar directamente las 60.000 toneladas de fracción resto que necesita exportar Gipuzkoa a la planta de valorización energética de Zabalgarbi ante la imposibilidad de que la planta de tratamiento mecánico-biológico (TMB) del monte Arraiz asuma tantas toneladas. Ante este planteamiento Asensio advirtió de que habría que «profundizar un poco más porque Gipuzkoa tiene una gestión de residuos con una recogida selectiva alta y fracciones con bastante pureza», de manera que «el pretatamiento no es el mismo».

Pese a la cautela manifestada, dejó clara la voluntad guipuzcoana de «escuchar» y hacerlo «con humildad», algo que, unido a la férrea intención de Bizkaia de evitar que se viertan residuos sin previo tratamiento en sus dominios -lo que ocurriría si el concurso público abierto por GHK termina con la adjudicación a la empresa de Mallabia- invita a pensar que ambas instituciones forales llegarán a un acuerdo en las próximas horas.

Elena Unzueta eludió ayer referirse a la propuesta que lanzará a Gipuzkoa pero dejó claro en las Juntas Generales de Bizkaia que de los trece objetivos marcados a día de hoy solo falta uno: eliminar los residuos que llegan a los vertederos sin tratar, actualmente el 1,88%, lo que quiere erradicar antes de final de año.

La consecución de este reto pasa por evitar que se materialice la adjudicación del tratamiento y eliminación de residuos guipuzcoanos a la empresa Betearte de Mallabia y ello necesitará, a su vez, la propuesta de una alternativa razonable, también desde el punto de vista económico.

José Ignacio Asensio avisó ayer de que «tenemos unos costes de servicio en Mutiloa (60 euros por tonelada) y teníamos un tope también de 60 euros tonelada en el concurso público». Todo lo que fuera elevar este precio acarrearía un sobrecoste a las ya maltrechas arcas de la sociedad foral GHK y Asensio ya adelantó que se tomará «la mejor solución para los guipuzcoanos».

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