Gipuzkoa deberá adaptar su costa para hacer frente a la subida del mar por el cambio climático

Gráfico. Resultados del Plan de adaptación al cambio climático en Donostia./ARIZMENDIGráfico
Gráfico. Resultados del Plan de adaptación al cambio climático en Donostia. / ARIZMENDI

La Mesa Territorial elaborará en 2018 un plan para hacer frente a un aumento del nivel de las mareas de unos 64 centímetros a final de siglo, según los expertos

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

El oleaje rompiendo contra el espigón parecía pedido por encargo. El atrezzo perfecto para crear ambiente y que los asistentes al XIX Congreso y Exposición Internacional de Playas, que tendrá lugar en el Kursaal hasta el viernes, pudieran hacerse una idea de lo que el mar es capaz de hacer si no se toman medidas para paliar los efectos del cambio climático.

Las previsiones son claras: la subida del nivel del mar supondrá que las olas impacten sobre una superficie mayor de tierra y que, al mismo tiempo, aumenten las zonas inundables cada vez que asomen las mareas vivas.

Dicho esto, la costa de Gipuzkoa tiene deberes a largo plazo. Más concretamente, le quedan entre 30 y 80 años para adaptarse de forma progresiva a lo que está por llegar, pero sin olvidar una reeducación de ciertos hábitos que contribuyan a no seguir engordando la bola del cambio climático.

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, es consciente de ello y así lo manifestó ayer durante la inauguración del congreso. «Es nuestra responsabilidad y deber proporcionar herramientas y medios a los municipios costeros para poder hacer frente de manera eficaz al cambio climático».

Y para ello, la Diputación, junto con los ayuntamientos de los municipios costeros del territorio, constituyó el pasado mes de mayo una Mesa Territorial de Playas. Su objetivo de cara a 2018 es elaborar un Plan Estratégico, para el cual el Departamento ha incluido una partida de casi dos millones de euros en los presupuestos del próximo año, en el cual se incluirán las medidas a adoptar para conseguir una costa preparada para los efectos de las variaciones climatológicas.

Según indicó el director de Medio Ambiente de la Diputación, Félix Asensio, durante la primera ponencia del encuentro, el documento establecerá unas pautas que engloben un modelo de gestión adecuado al agua, la arena y los servicios; que «detecte, prevenga y corrija los impactos del cambio climático, y adapte dichos espacios para hacerle frente». Además, abordará otras cuestiones como la limpieza y mantenimiento de las playas, el cuidado de la calidad medioambiental y la accesibilidad a los arenales.

Sube la temperatura

La segunda ponencia del día ofreció datos reveladores y sirvió a los asistentes para hacerse una idea más próxima a la realidad de lo que podría suceder a largo plazo.

Según el estudio elaborado de forma conjunta por Tecnalia y Azti-Tecnalia, desde un punto de vista de la temperatura, el periodo comprendido entre 1995 y 2014 está considerado como los 19 años más cálidos registrados, con un incremento de la temperatura media de 0,8 grados al año, y un incremento de las mínimas de 0,9 grados anuales. Para final de siglo, se estima que las máximas habrán sufrido un incremento de casi tres grados. Habrá entre cinco y quince noches más al año que tengan temperaturas superiores a los veinte grados y se producirán entre dos y cuatro olas de calor cada año. En el lado contrario, las heladas desaparecerán y el número de días fríos disminuirá de forma considerable.

«Debemos proporcionar medios a los municipios costeros para hacer frente al cambio climático» José Ignacio Asensio, Diputado de Medio Ambiente

«Con la subida del nivel del mar, los arenales se reducirán hasta veinte metros en marea baja» Guillem Chust, Azti-Tecnalia

«Se estima una subida del nivel del mar de entre 47 y 64 centímetros para finales de siglo» Efrén Feliu, Tecnalia

Según explicaron Efrén Feliu, de Tecnalia, y Guillem Chust, de Azti-Tecnalia, «se estima una subida del nivel del mar para el año 2100 entre 47 y 64 centímetros, con unos márgenes de error que podrían suponer abrir la horquilla a los 31 y 86 centímetros», indicó Feliu.

Este incremento del nivel del mar supondrá que los arenales guipuzcoanos «se reduzcan unos 20 metros de media». Dicho de otra forma, en el caso de la playa de la Zurriola, por ejemplo, la zona de arena tiene una anchura de 100 metros en marea baja y según estas previsiones pasará a tener 80. El problema en este caso se presentaría fundamentalmente en La Concha, donde solo se salvarían 28 metros de los 48 actuales -en la zona central- y siempre que la marea estuviera baja, porque en horas de pleamar el oleaje arremetería contra el voladizo, anulando por tanto la playa.

Asimismo, han elaborado un escenario posible que contempla el crecimiento medio de 64 centímetros del nivel de mar, con una jornada que registre una altura de ola de 5 metros, una altura relativamente común en épocas de oleaje -en 2014 la boya Donostia llegó a registrar alturas de 17 metros-. El resultado en Donostia sería que el impacto del mar sobrepasaría la primera línea de playa llegando en Ondarreta hasta la avenida de Satrustegi, zonas del Boulevard, puente de Santa Catalina, e incluso zonas de la avenida de la Libertad. Otra de las previsiones que hace permanecer alerta a los expertos son los indicadores de inundabilidad cuando la pleamar coincida con las mareas vivas que se suceden dos veces al año. En tales casos, barrios como Loiola o Txomin Enea quedarían afectados por el agua.

Por último, respecto a las precipitaciones, calculan que para mediados de siglo lloverá un 2% menos, lo que para 2100 se convertirá en un 4% menos de lluvia. Asimismo, aunque el margen de incertidumbre es elevado, el patrón de lluvia intensa e inundación de la última década hace presagiar que la precipitación considerada de extrema intensidad se incrementará un 5% para el 2050, pero se quedará en un 1% por encima de la cifra actual para final de siglo.

Resultados del Plan de adaptación al cambio climático en Donostia | Temperatura

1995-2014
Figura entre los diecinueve años más cálidos en los registros instrumentales de la temperatura superficial. Excepto el año 2010.
0,8 grados
Es lo que ha incrementado de forma anual la temperatura media en Donostia, mientras que la temperatura mínima también ha incrementado 0,9 grados.
Heladas
Los días de heladas están prácticamente desapareciendo.
Incremento de las máximas
Se prevé que para el año 2100, la temperatura máxima será 2,8 grados superior a la actual.
Las mínimas subirán
Habrá un incremento de entre 5 y 15 noches más al año con mínimas superiores a 20ºC.
Olas de calor
Se prevé que habrá entre 2 y 4 olas de calor más al año para finales de siglo, lo que junto al incremento de las temperaturas máximas diarias y mínimas nocturnas, tendrá un efecto directo en la salud.

Nivel del mar

Temperatura superficial media
ha aumentado 0,19 grados por década en el periodo comprendido entre 1980 y 2015.
Subida del nivel
En el Golfo de Bizkaia el nivel del mar ha crecido 2,9 mm cada año en el periodo comprendido entre 1993-2014.
64 centímetros
Es la altura media que se estima que crecerá el mar a final de siglo. La horquilla podría variar entre los 31-86 centímetros.
Anchura de playa
El arenal se reducirá veinte metros de media en las playas guipuzcoanas durante la bajamar.

Precipitación

Lluvia total anual
Podría disminuir un 2% a mediados de siglo y un 4% a finales de siglo.
Lluvia extrema
aumentaría más a mediados de siglo (+5%) que a finales de siglo (+1%).

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