El futuro del pesquero 'Berriz Patxiku' queda desde ahora en manos del armador

El 'Berriz Patxiku', ayer en Pasaia, ha dejado al descubierto los daños sufridos. / VIÑAS
El 'Berriz Patxiku', ayer en Pasaia, ha dejado al descubierto los daños sufridos. / VIÑAS

La empresa de salvamento marítimo contratada para reflotar el barco y descontaminarlo finalizó ayer su trabajo

ELENA VIÑAS PASAIA.

Cuando a punto están de cumplirse tres semanas del accidente que sufrió tras impactar con la roca de Picachilla, un punto negro en la navegación en la costa guipuzcoana, el 'Berriz Patxiku' ha sido ya reflotado con éxito y tras las tareas de descontaminación, esta misma tarde será entregado al armador, quien habrá de decidir su futuro. Aún es una incógnita si el pesquero con base en Getaria será reparado para volver a faenar con sus nueve tripulantes que resultaron ilesos o si, por el contrario, se llevará al desguace poniendo punto y final a una historia de catorce años dedicado a la pesca de cerco en el Cantábrico.

Trabajadores de la empresa BAM de Santurtzi, especializada en dar respuesta inmediata a emergencias marítimas, hundimientos, embarrancamientos y derrames de hidrocarburos, realizaban ayer las últimas tareas de un plan de reflotación que se definía apenas cuarenta y ocho horas después del suceso. Desde entonces, han centrado sus esfuerzos en retirar tanto el gasoil como el aceite que contenían los tanques del buque, además de en volver a dotar a éste de estabilidad.

La nave presentaba dos vías de agua como consecuencia de su impacto contra la roca que se halla a una distancia de una milla de las faldas del monte Ulia, en las proximidades de Mompás. Y que a lo largo de la historia ha provocado muchos naufragios. La mayor de ellas tenía unas dimensiones aproximadas de 60 por 60 centímetros. La otra, de unos 30 por 30 . «No eran muy grandes, aunque sí lo eran para el tamaño que tiene este barco», manifiesta Iñaki Beldarrain, capitán de salvamento de la compañía BAM.

El casco presentaba dos vías de agua como consecuencia de su impacto contra Picachilla

Los buzos han sido los encargados de cerrar ambas roturas en el casco de esta nave de 30,4 metros de eslora por 9 metros de manga. Una vez reparada en su totalidad, las jornadas del pasado miércoles y jueves se centraron en eliminar el agua que había inundado las dependencias interiores hasta el punto de que solo se mantenían a flote la proa y parte del puente de mando. La operación, consistente en ir sellando compartimentos para introducir aire y achicar agua, concluyó con el 'Berriz Patxiku' emergiendo de la bahía.

«Hoy -por ayer, viernes- estamos haciendo trabajos de control y achique de seguridad, para dejar el barco totalmente seguro. Esperaremos veinticuatro horas para observarlo. Si está seguro, mañana por la tarde lo entregaremos al armador. A partir de ahí, estamos abiertos a otros contratos para él, pero es el armador quien decide lo que va a hacer con el barco», explicaba Iñaki Beldarrain.

La fase final de la intervención acometida por la empresa vizcaína se centró en descontaminar todo el barco, porque «está lleno de aceite por fuera y por dentro».

«Todo está para tirar»

En las labores de reflotación del 'Berriz Patxiku' ha intervenido un total de ocho operarios. A los buzos, se sumaron técnicos y personal especializado en la lucha contra la contaminación. El grado de dificultad no ha sido demasiado alto, dado que éste es «un barco de catorce años muy bien construido».

Los daños, sin embargo, son importantes. «Todo el barco por dentro está para tirar. Electricidad, cableado... Todo lo que no sea hierro hay que tirarlo a la basura. En el momento que se moja, ya no sirve», señalaba Iñaki Beldarrain, quien dirigió los equipos de contingencia para frenar el desastre motivado por los vertidos de hidrocarburo del 'Prestige' en las costas gallegas. Su empresa intervino, asimismo, en el accidente que en 2008 sufrió el 'Maro' en la costa de Jaizkibel y en otro hundimiento ocurrido ese mismo año en el puerto de Pasaia.

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