La Fiscalía pide un año para el abogado donostiarra Alonso Belza por quebrantar la orden de alejamiento

La Fiscalía pide un año para el abogado donostiarra Alonso Belza por quebrantar la orden de alejamiento

Su exnovia denunció el pasado año haber sido víctima de supuestos malos tratos

EFE

La Fiscalía de Gipuzkoa pide un año de cárcel para el abogado Miguel Alonso Belza por quebrantar presuntamente la orden de protección que el Juzgado de Violencia contra la Mujer dictó el 16 de enero de 2017 en favor de su exnovia, después de que la mujer denunciara haber sido víctima de supuestos malos tratos por parte del letrado.

Alonso Belza es conocido por haber representado a la familia de Nagore Laffage, víctima de un asesinato machista en Sanfermines de 2008, fue abogado del turno de oficio de Violencia Contra la Mujer de Gipuzkoa y de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de este territorio, y además participó en diversos asuntos judiciales de relevante eco mediático en el País Vasco.

Los hechos que motivaron la orden de protección en favor de su excompañera habrían tenido lugar presuntamente entre agosto de 2015 y enero de 2017 cuando, según el citado juzgado, la víctima habría sufrido, «indiciariamente», «numerosos episodios de agresividad física, psíquica y ambiental» por parte del procesado, con el que había iniciado una «relación afectiva».

Según la versión de la Fiscalía, los episodios de malos tratos habrían comenzado en agosto de 2015, cuando la víctima manifestó al letrado su deseo de finalizar la relación que ambos habían iniciado medio año antes y el inculpado empezó a mantener una actitud presuntamente «autoritaria y agresiva» hacia la mujer con la intención de «doblegar su voluntad» para que «continuara su relación».

En su escrito de acusación provisional, el Ministerio Público relata distintos episodios concretos de supuestos malos tratos físicos y amenazas que causaron a la perjudicada «una situación de gran temor hacia el encausado» y enumera una serie de acciones violentas presuntamente cometidas por el letrado en el domicilio de su exnovia, en un hotel de San Sebastián, en un bar de la capital guipuzcoana, y en unas vacaciones que la pareja pasó en Francia.

En esta causa, aún pendiente de juicio, el Ministerio Público reclama penas que suman diez años de cárcel para el abogado, mientras que la acusación particular, que ejerce la víctima, eleva esta petición hasta los 19 años de reclusión.

El presunto quebrantamiento se habría producido de forma continuada en distintas ocasiones, entre febrero y abril de 2017, por medio de llamadas telefónicas

Paralelamente a este procedimiento, el Juzgado de Violencia contra la Mujer de San Sebastián mantiene otra causa contra el abogado por quebrantar presuntamente la orden de protección que este mismo órgano dictó en favor de la perjudicada, hechos por los que ahora la Fiscalía de Gipuzkoa demanda un año de prisión para Alonso Belza.

Según el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que este martes ha tenido acceso EFE, el presunto quebrantamiento se habría producido de forma continuada en distintas ocasiones, entre febrero y abril de 2017, por medio de llamadas telefónicas desde cabinas públicas al móvil de la perjudicada, en las que el inculpado, «hablando en idioma francés», supuestamente «le realizaba continuas manifestaciones de amor» y mensajes, en el mismo sentido, que el inculpado habría hecho llegar a su víctima a través de una tercera persona.

En uno de estos mensajes, el procesado habría pedido a su interlocutor que informara a la víctima de que le había hecho «mucho daño», que había dejado su «puesto» en el Colegio de Abogados y que le habían obligado a «dejar otro puesto en la ONU».

Unos hechos que podrían ser constitutivos de un delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar por el que la Fiscalía solicita un año de prisión para el abogado, así como que se tenga por solicitada la «apertura de juicio oral» en su contra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos