No hay fiesta sin sokamuturra

Azpeitia celebrará este año el 500 aniversario desde que el toro tomara protagonismo en sus calles. La gran afición por la sokamuturra es patente en la localidad urolatarra.

Momento en el que un mozo es embestido por el astado durante los Carnavales de 1997, en la Plaza. :/Iñaki Aranburu
Momento en el que un mozo es embestido por el astado durante los Carnavales de 1997, en la Plaza. : / Iñaki Aranburu
ELI AIZPURU

El año que ahora arranca será importante en Azpeitia. La sokamuturra o ‘toro de calle’, tal y como se le denominaba en sus comienzos, cumple 500 años en 2018, al menos desde que la localidad tiene constancia de ello. Esta fecha pudo conocerse a través de unos documentos descubiertos por el historiador local Imanol Elías, fallecido en 2013.

La efemérides bien merece una mención especial. Por este motivo, y para celebrar el quinto centenario del toro ensogado en Azpeitia se ha creado en la localidad una comisión que se está encargando desde hace varios meses de organizar los actos que se llevarán a cabo a lo largo del año. Este grupo está formado por Zezen Beltz elkartea, antiguos sokamutilas y sokamutilas en activo, la Asociación Fotográfica de Azpeitia (AAE), la Banda de Música, el Ayuntamiento azpeitiarra así como varios aficionados a la sokamuturra. «La afición por la sokamuturra tiene fuertes raíces en Azpeitia. Se respira desde muy pequeñito y hay transmisión», aseguran Julen Labaka y Mikel Odriozola, miembros de la Comisión.

Primera foto en 1918

En la plaza.
La primera fotografía de la sokamuturra en Azpeitia es de 1918, es decir, de hace 100 años. Fue publicada en el libro ‘Azpeitiko jaiak’ y la instántanea está sacada en la Plaza. Se desconoce su autor.

La primera constancia que se tiene de la celebración de la sokamuturra en Azpeitia data de 1518. «En un principio se trataba del juego con el toro en la calle. Los primeros datos de sokamuturra como tal son de 1567. Nosotros hemos cogido la primera referencia como dato histórico porque en Azpeitia se corrían toros en la calle. Posteriormente se han sacado los toros con cuerda pero también se han seguido llevando a cabo en la calle, como ejemplo, en el Pelotaleku», asegura Odriozola.

Los datos históricos están recogidos en un documental que con motivo de la sokamuturra Zezen Beltz elkartea -agrupación que se encarga de potenciar y transmitir la afición por la sokamuturra en la localidad- realizó en 2011 (dirigido por Enekoitz Esnaola y realizado por Lara Madinabeitia).

Los primeros indicios de la sokamuturra en Azpeitia datan, por tanto, del siglo XVI. Así el relato más antiguo hallado por Imanol Elías en el Archivo Municipal es de 1518. Con motivo de la visita de los Reyes de España a Gipuzkoa, se alquiló un becerro a Pedro Ruiz de Agirre. «Se supone que en un principio fueron recintos cerrados o calles valladas, a modo de encierro o algo parecido».

Es el 14 de octubre de 1567 cuando, tras un pleno celebrado con motivo del alumbramiento de la reina, los mandatarios locales dan la siguiente orden para celebrar el nacimiento del niño y preparar la programación festiva: «Que Juan de Ondarroa y Pedro de Altuna, carniceros de la villa, traigan cada uno un buey o toro, que con sus sogas corran las calles y paguen a cada uno un ducado».

El toro de calle consta desde 1518, y en 1567 aparecen datos de sokamuturra como tal

Los días festivos importantes de Azpeitia no se entendían sin toro

Web del centenario

Con el objetivo de «recordar el centenario y organizar los diferentes actos» en torno a la sokamuturra se ha creado una comisión especial. Con motivo de la efemérides han creado una página web (sokamuturra500.eus) donde van informando de los acontecimientos en torno a la especial celebración. Además de una ventana en internet, también han creado un logotipo -la imagen es obra de Eneko Gereño-. El soporte cuenta también con numerosas fotografías y vídeos de sokamuturra. La celebración del quinto centenario dará comienzo el 13 de enero y se alargará hasta el 3 de febrero -martes de Carnaval-. Desde la comisión han adelantado que «habrá sokamuturra durante dos fines de semana entre sansebastianes y carnaval», más concretamente el 28 de enero y 4 de febrero». De todas formas, la programación será presentada el día 3 de enero, a las 19.30, en el centro cultural Sanagustín.

En aquella época, siempre según datos aportados por Imanol Elías, «a los carniceros de la villa se les pedía que compraran una cuerda para que al trasladar los bueyes al matadero, lo hicieran atravesando las calles y así pudieran jugar los vecinos».

La localidad contaba con varios días festivos, como el de San Agustín, donde no faltaba el toro. «Cerraban la que más tarde sería la plaza con vallas y sacaban allí el animal. Los locales ofrecían toros para que los vecinos pudieran jugar y en alguna ocasión llegaron a haber hasta doce».

En 1609, con motivo de la beatificación de San Ignacio, se añadió un nuevo día festivo al calendario local, y comenzaron a celebrarse las novilladas. «En muchos casos, al finalizar los festejos taurinos, se sacaban uno o dos toros de media casta para que los lugareños pudieran jugar».

Así, son muchas las referencias históricas que constatan la gran afición por el toro ensogado en Azpeitia.

A partir de 1980 la labor de hacer un seguimiento de la sokamuturra en Azpeitia ha sido mucho más fácil ya que la fotografía ha tenido especial relevancia en esta celebración local. Ese año, la Casa Antxieta de Azpeitia -precisamente bajo la dirección de Imanol Elías- y Kutxa Gipuzkoa pusieron en marcha el Concurso Fotográfico sobre la sokamuturra. Kutxa organizó el certamen durante 25 años y posteriormente pasó a manos de la Asociación Fotográfica azpeitiarra (2005), de ahí que sean innumerables las instantáneas sobre el toro ensogado a lo largo de todos estos años.

Diez años de Zezen Beltz

Junto al quinto centenario de la sokamuturra en Azpeitia o los cien años de la primera fotografía conocida del toro ensogado en la localidad, 2018 será digno de más celebraciones ya que la agrupación encargada de impulsar y transmitir la sokamuturra, Zezen Beltz, cumple también diez años.

Zezen Beltz se puso en macha en vísperas del Carnaval de 2008, el 2 de febrero. En un principio la agrupación iba a ser denominada como Zezen Gorri pero al haber otro grupo inscrito con el mismo nombre, decidieron ponerle Zezen Beltz.

El objetivo de la agrupación ha sido desde un principio -dejando aparte las corridas de toros, que cuentan ya con una Comisión Taurina en Azpeitia- impulsar las actividades en torno al toro al margen de las celebraciones festivas, recuperando viejas tradiciones y protegiendo la sokamuturra bien en aspectos legales u otros, además de organizar visitas a ganaderías, capeas, etc. Actualmente organiza numerosos eventos y cuenta también con un local propio.

La fotografía tomará especial relevancia también en este quinto centenario debido a la publicación de un libro por parte de Azpeitiko Argazki Elkartea. «La publicación no es sobre la sokamuturra en sí sino sobre el concurso fotográfico sobre la sokamuturra», matiza Juan Mari Ibarzabal, presidente de Azpeitiko Argazki Elkartea.

El libro se publicará el próximo 13 de enero. Ha sido un laborioso trabajo donde los miembros de AAE han tenido que recopilar cientos de fotografías en su mayoría «irrecuperables, debido a que se encuentran sin clasificar en la fototeca de la fundación». La solución ha sido «pedir una a una las fotografías», debido a que ya tenían de antemano los nombres de los ganadores del concurso. Así se han encontrado con nada menos que 6.000 imágenes que han escaneado y digitalizado aunque en el libro se podrán ver un total de 320 instantáneas, repartidas en 240 páginas.

La publicación del libro se completará con varias exposiciones que se llevarán a cabo en diferentes puntos de Azpeitia, a partir del 9 de enero. «En el momento de vender el libro (10 euros) se entregará a cada comprador una tarjeta con un número. Tras pasar los carnavales se realizará un sorteo y 80 agraciados podrán llevarse la fotografía correspondiente de las diferentes exposiciones, a casa», señala Ibarzabal, adelantando varios de los eventos que se llevarán a cabo.

El concurso fotográfico sobre la sokamuturra, dedicado a su fundador Imanol Elías desde hace ya varios años, se ha convertido en una cita obligada para casi la totalidad de los miembros -cerca de 50- que componen la asociación. A lo largo de todos estos años son muchas las anécdotas que sus componentes guardan de momentos difíciles delante del astado y con la cámara en mano. Ibarzabal recuerda una de tantas. «Miguelito Sarralle, conocido en Azpeitia por su afición taurina y miembro también de AAE, apareció en una ocasión con su capote en mano. ‘Cuando llegue el toro yo le daré un pase y tú me sacas una foto’, le dijo al entonces concejal Iñaki ‘Txapel’, entregándole su propia cámara. El toro vino y Miguelito le hizo un pase espectacular pero la foto la tiró Iñaki Etxenagusia, otro compañero de AAE, y no la cámara de Miguelito. Aparece ‘Txapel’ sacando la foto y Sarralle con el capote. La instantánea ganó el concurso».

Éstas y muchas historias más de Azpeitia esconde el legado que la Asociación Fotográfica acaba de recuperar y que sirve también «para observar cómo ha cambiado nuestra localidad en cuarenta años a través de las fotografías del concurso».

La sokamuturra también ha variado mucho con el paso del tiempo. «Los toros eran mucho más pequeños antiguamente. Antes los sokamutilas también era cuatro y hoy en día son cinco. El recorrido también solía ser más corto y las medidas de seguridad son mucho mayores hoy en día», asegura Labaka. Pero, la esencia de la sokamuturra no ha variado. «Sigue siendo como siempre: el toro en la calle, numerosos aficionados alrededor y fiesta».

Extensa es la trayectoria, fuertes los cimientos. La fiesta en Azpeitia cuenta con un especial aliciente: el toro. La cuerda no se ha roto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos