«Es el día más feliz de mi vida. Cambiaba todas mis medallas por este Tambor de Oro»

El flamante Tambor de Oro 2018, el nadador paralímpico, Richard Oribe, posa sonriente tras conocer la noticia en la playa de Ondarreta de San Sebastián. / JUANJO AYGÜES

El nadador paralímpico Richard Oribe fue el favorito para los 6.135 donostiarras que votaron en la elección

IGNACIO VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

Al igual que el rey Ricardo III cambiaba su reino por un caballo, el nadador paralímpico donostiarra y rey de las piscinas, Richard Oribe, «cambiaba todas sus medallas por el Tambor de Oro», en palabras de su madre, Rosa Lumbreras. Pues bien, ayer consiguió el máximo galardón que otorga el Ayuntamiento de San Sebastián «que ha hecho de Richard el hombre más feliz del mundo».

Se trata de la primera vez que la ciudadanía donostiarra elige por medio de votación al premiado. El alcalde, Eneko Goia, dio a conocer el nombre de Oribe ayer al mediodía. Destacó la «capacidad de superación» que representa este deportista paralímpico con parálisis cerebral que tiene numerosas medallas en su palmarés.

Biografía

Nacimiento
1974
Richard Oribe nació en San Sebastián hace 43 años.
Participaciones paralímpicas
Seis Juegos. Ha participado en seis Juegos Paralímpicos
Barcelona 92, Atlanta 96, Sydney 2000, Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012, consiguiendo 16 medallas, 8 oros, 6 platas y 2 bronces. Es el nadador afectado de parálisis cerebral con mejor palmarés del mundo.
Otros premios
Mérito ciudadano
Al margen de la competición ha sido galardonado con numerosos premios como la medalla al Mérito Ciudadano del Ayuntamiento de San Sebastián (2007). En 2009 se le concedió el título de ilustrísimo señor y la medalla de oro al mérito deportivo; en 2011 en Lausanne, Suiza, el premio a la trayectoria del «juego limpio» y ese mismo año el premio al deportista vasco por la fundación Ramón Rubial.

Pese a que este año el entorno de Oribe confiaba en que podía ser el definitivo tras muchos años en las quinielas, ni él ni su madre acudieron al Salón de Plenos del Ayuntamiento, donde se dio a conocer el nombre del galardonado. «Yo no he ido porque el corazón me saltaba del pecho y me hubiese puesto muy nerviosa», confesaba la madre de Richard. «He estado como haciendo cosas sin hacer, pasando el tiempo, pero se me ha hecho eterno», recordaba tras conocer el veredicto de la votación popular. «Minutos antes de las 12.00 horas me ha llamado el alcalde y al darme la noticia me ha entrado una llorera y una congoja importantísima», reconocía Rosa, que verbaliza los sentimientos de su hijo: «Este premio era muy deseado por Richard desde hace muchísimos años».

«Cuando le he dicho 'hemos ganado', se ha puesto tan nervioso que no se podía ni levantar», confiesa su ama

«Tenía el premio entre ceja y ceja porque me parece que Donostia le reconoce todo lo que ha hecho»

«A él le hace mucha más ilusión que cualquier medalla de las que ha ganado y las cambiaría todas por este premio», reiteraba mientras esperaba a su hijo en el exterior del club de Tenis de San Sebastián, donde Richard se encontraba entrenando como cualquier otro día. «Él ya tenía la medalla al mérito ciudadano y la agradeció muchísimo, así que con esto imagínate...», abundó la ama del flamante Tambor de Oro, que desveló cómo vivió su hijo un día que difícilmente olvidará.

«Richard se ha levantado y ha hecho su jornada igual que cualquier otro día. Los lunes, miércoles y viernes suele ir toda la mañana al gimnasio. Y los martes y jueves tiene una logopedia muy exhaustiva. Hoy le tocaba gimnasio».

Cuando a Rosa le llamó el alcalde se dijo: 'Ahora mismo me pongo los zapatos y me voy al Tenis a darle la noticia a mi hijo'. «La verdad es que me ha emocionado muchísimo. Algunas otras veces ya me había emocionado con mi hijo pero lo de hoy ha sido apoteósico porque sé del cariño que le tiene a este premio», aseguró. «No sé qué tiene el Tambor para él, pero lo tenía entre ceja y ceja porque cree que San Sebastián le reconoce todo lo que ha hecho. Este es un premio de su pueblo».

«Cuando he abierto la puerta del gimnasio, él estaba haciendo estiramientos. Me ha visto entrar y le he dicho: 'Hemos ganado'», recordaba su madre aún emocionada. «Mira... se ha puesto tan nervioso que no podía ni ponerse de pie. Estaba haciendo deporte y las lágrimas se le han juntado con el sudor de su frente. Todo el gimnasio le ha abrazado, le ha felicitado», relataba su ama.

«En definitiva, un día precioso. Yo creo que ha sido el día más feliz de su vida, desde luego de la mía seguro, porque lo hemos luchado mucho», valoraba Rosa Lumbreras.

«Mira que le decíamos en casa que hay premios más importantes, pero él quería su Tambor y solo 'su' Tambor», abundó la madre del campeón paralímpico. «En sus reflexiones él nos suele decir, 'joé, es que yo he hecho mucho, he trabajado mucho', y ahora le viene la recompensa a ese trabajo».

«Cuando la hermana de Richard se ha enterado de que ha ganado ha pegado unos gritos al otro lado del teléfono desde Madrid...», exclamaba su madre. «Se ha enterado por mi sobrino, que vive en Málaga, y quien nos ha dicho que se cogía un avión hoy mismo para venir a Donostia y celebrarlo como es debido. Y vaya si lo vamos a celebrar, porque todo llega. Solo hay que esperar el momento», sentenció Rosa Lumbreras.

El entrenador de Oribe, Javier D'Aymerich, también era ayer un hombre contento. «Tenía el presentimiento de que este año, con esta forma de elección, había más opciones de que se lo concedieran. Viendo sobre todo el carisma que tiene Richard y el cariño que le ha mostrado siempre Donostia», reconocía. «Ese cariño de la gente, que dice: 'Nos gusta este tío y le vamos a votar a él'», afirmaba D'Aymerich.

Emoción a flor de piel

Promotoras de la candidatura y amigas personales del galardonado también manifestaron su emoción por el premio obtenido por Oribe y expresaron que los esfuerzos que han realizado durante años para que sea premiado con el Tambor de Oro «han merecido la pena».

«El Tambor hay que dárselo a alguien de aquí, que representa a Donostia, y Richard es un chaval luchador, buena persona, trabajador y un cielo de tío», destacaron nada más conocer la noticia.

Por su parte, Eneko Goia destacó que el nadador paralímpico es «un luchador» y «muestra y demuestra muy bien ese valor, la capacidad de lucha de esta ciudad». Además, apuntó también el valor de «la inclusión», al tiempo que afirmó que Oribe «para nosotros es un referente». «Zorionak y con gusto le entregaré este galardón merecido el 20 de enero», manifestó el regidor donostiarra, que aseguró que los cinco nominados «representaban muy bien los valores» de la capital y agradeció a todos su disposición a participar en este proceso.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos