El 75% de los fallecidos en las carreteras de Gipuzkoa se producen en vías secundarias

Un hombre de 70 años falleció el pasado mes de julio en Zestoa tras colisionar contra un todoterreno. / PEÑALBA

En lo que llevamos de 2017 han muerto 16 personas, las mismas que en todo el año pasado. El siniestro más trágico tuvo lugar en marzo en la Gi-2634, en Azkarate, donde tres personas perdieron la vida en una colisión múltiple

IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

La primera mitad de este año está teñida de negro. Las carreteras guipuzcoanas ya se han cobrado la vida de 16 personas estos primeros siete meses, las mismas que durante los doce meses de 2016. Cifras resultan alarmantes y llamativas, sobre todo si se centra el foco en las carreteras secundarias del territorio, donde el número de fallecidos alcanza la docena hasta ahora. Los expertos no encuentran una única causa para explicar lo que está ocurriendo pero aportan algunas claves tanto a conductores como a instituciones para intentar que descienda esta abultada tasa de mortalidad.

«Nos gustaría saber más de lo que sabemos, pero la realidad es que tenemos poco conocimiento de lo que ocurre». Son palabras del director de Movilidad del Real Automóvil Club Vasco Navarro (Racvn), Luis Murguía, cuando se le pregunta sobre el elevado número de fallecidos en las carreteras secundarias de Gipuzkoa entre enero y julio. «Lo ideal sería encontrar soluciones concretas y eficaces que vayan dando resultados a corto plazo pero la realidad es que esto no es una ciencia exacta. Nos gustaría conocer dónde y cuándo será el siguiente accidente pero es imposible», confiesa.

Eso sí, Murguía advierte de la peligrosidad de las carreteras secundarias frente a las autopistas. «Es verdad que entrañan mayor riesgo, sobre todo por sus diseños. En proporción suele haber más accidentes en las autopistas porque circulan más vehículos, pero hay más seguridad».

Entre los riesgos que muchos conductores escogen al circular por carreteras poco concurridas, Murguía enumera como la principal «los adelantamientos con poca visibilidad. Además, siempre te puedes cruzar con vacas, caballos o jabalíes en este tipo de vías. Es verdad que se conduce en condiciones menos favorables».

Las carreteras secundarias se cobraron la primera vida el pasado 10 de enero cuando un vecino de Soraluze de 80 años perdió la vida en la N-634 a la altura de Elgoibar. El 16 de febrero, además, un motorista de León de 38 años murió en Bergara en la Gi-6271.

Marzo se ha convertido por el momento el mes más luctuoso para las carreteras secundarias de Gipuzkoa. El siniestro más trágico ocurrió en Azkarate, en la Gi-2634, donde tres personas perdieron la vida en un accidente. En el suceso murieron el eibartarra Iker Amutxastegi, de 41 años, y dos hermanos de nacionalidad rumana, de 58 y 47, que trabajaban en el sector forestal. Detrás de las causas del accidente pudo estar un adelantamiento realizado de manera indebida. Además, en el suceso también se vio implicado otro turismo de una autoescuela de Amorebieta, a cuyo volante iba una joven de 21 años. En marzo también falleció una personas en la carretera del golf de Hondarribia.

«Las carreteras secundarias entrañan más peligrosidad sobre todo por sus diseños» Luis Murguía, Racvn

«Por encima de todo pediría a los guipuzcoanos que conduzcan con sentido común» Luis Murguía

Sin causa común

El mes de abril registró otros dos fallecimientos, uno en Deba, donde una mujer de 43 años perdió la vida, y un día más tarde, un motorista murió en una pista en Anoeta. En mayo falleció el conductor de otra moto en la carretera N-634 en Mendaro.

El pasado 4 de julio, el coche de un vecino de Zumaia, de 70 años, colisionó contra un todoterreno en Zestoa causándole la muerte. Además, un motorista perdió la vida en el paseo de los Fueros de San Sebastián. Sufrió una caída. Mientras que una mujer de 60 años falleció el día 12 en la Gi-2130, en Elduain, después de que la motocicleta scooter Daelim 125 en la que circulaba chocara contra un camión Man.

Murguía no encuentra una causa común para explicar el aumento en accidentes en las carreteras secundarias. «Todas tienen sus peculiaridades por eso es difícil encontrar una solución para este aumento en la siniestralidad», asegura. Sin embargo, el responsable en Movilidad del Racvn pone el acento en aspectos que cada vez tienen más transcendencia en las carreteras. «Es verdad que el parque de vehículos en Gipuzkoa es cada vez más antiguo o que las carreteras secundarias están menos cuidadas, pero por encima de todo pediría a los guipuzcoanos que conduzcan con sentido común».

Además, el verano suele ser una época en la que la gente se decanta más por el coche para realizar excursiones o irse de vacaciones. Un momento en el que miles de vehículos confluyen en las carreteras. «En esta época se concentran los típicos viajes largos de verano en los que los conductores suelen acabar bastante cansados. Lo que puede dar lugar también a grandes despistes», señala Murguía.

Más

Fotos

Vídeos