Fallecen en Tarragona dos vecinos de Irun cuando regresaban de vacaciones

Los bomberos de Tarragona, junto al microbús contra el que chocó el vehículo que ocupaban los vecinos de Irun, los dos fallecidos y el menor herido. / BOMBERSCAT

Las víctimas mortales son el exjugador de balonmano Unai Sagarzazu y un menor de 14 años, amigo de su hijo, que resultó herido grave en la colisión frontal

A. C.SAN SEBASTIÁN.

Gipuzkoa se vuelve a teñir de luto con dos nuevas muertes en carretera. En esta ocasión, el trágico accidente se registró ayer en Tarragona a primera hora de la mañana, pero las víctimas son un hombre de 40 años y un menor de 14, ambos vecinos de Irun. La localidad fue haciéndose eco y mostrando su estupor y sus condolencias con el paso de las horas, cuando se conocieron los detalles de un siniestro que deja rotas a dos familias, y a muchos amigos y conocidos de las dos víctimas mortales: Unai Sagarzazu, un conocido exjugador de balonmano que pasó por varios clubes de Irun y de Hondarribia; y el amigo de su hijo mayor, que al parecer había pasado unos días de vacaciones con toda su familia en la provincia catalana.

El suceso tuvo lugar a las 7.30 horas en la carretera C-14 que une Tarragona con Lleida, en un tramo de doble dirección. Unai Sagarzazu regresaba de vacaciones en dirección a Irun junto a su hijo mayor y un amigo de éste, también vecino de la localidad fronteriza, concretamente del barrio de San Miguel. Por causas que investigan los Mossos d'Esquadra, el vehículo colisionó frontalmente contra un microbús que circulaba en sentido contrario, y cuyo único ocupante, el conductor, resultó herido de gravedad y trasladado al Hospital Joan XXIII de Tarragona. Tras ese primer choque, además, otra furgoneta que circulaba en ese tramo de carretera, a la altura de la localidad de Alcover, chocó también contra los vehículos siniestrados.

El brutal accidente provocó el fallecimiento en el acto de los dos vecinos de Irun, mientras el tercer ocupante del vehículo, el hijo mayor del hombre de 40 años, resultó herido grave aunque -según fuentes próximas a la familia-, su vida no corre peligro. Se encuentra ingresado en el mismo centro hospitalario de Tarragona. Allí, en el lugar de veraneo, también se hallan la pareja y el hijo menor de Unai Sagarzazu, además de otros familiares.

La noticia corrió como la pólvora por las redes sociales, donde familiares, amigos y conocidos de Unai Sagarzazu mostraron su pesar y trasladaron las condolencias tanto a su familia como a la del menor, que según información obtenida por este periódico jugaba a fútbol en un equipo de la localidad.

También el hombre de 40 años, padre de dos hijos, era muy conocido tanto en Irun como en Hondarribia por su vinculación al balonmano, su afición al remo y a su 'Ama Guadalupekoa», y a otros deportes como la natación. Con esa imagen, la de una travesía a nado reciente, le despidieron ayer algunos familiares en las redes sociales, donde él mismo había colgado esta semana algunas instantáneas de sus días de asueto en varios parques de aventuras de Tarragona junto a su familia.

La pareja de Unai y su otro hijo permanecen en la provincia catalana junto a otros familiares

El choque se produjo a las 7.30 horas en la carretera que une Tarragona con Lleida

Según la información aportada por algunos allegados y personas que le conocían, Unai Sagarzazu trabajaba en una empresa de Astigarraga, dedicada al montaje de autómatas en otras firmas. Pero, sobre todo, era conocido por su afición al remo, y por su etapa como jugador de balonmano, tanto en el club de Hondarribia -donde se le ve en una foto de archivo que acompaña esta información- como en el Bidasoa de Irun, que ayer trasladó públicamente sus condolencias por la pérdida de uno de sus exjugadores.

«El mejor jugador»

Unai Sagarzazu compitió en las categorías juveniles del C.D. Bidasoa y, en otra etapa de su carrera deportiva, además se proclamó campeón de España en categoría juvenil en la temporada 1992/1993, con el Elgorriaga Bidasoa. El equipo irundarra, a través de su página web, transmitió ayer «su más sincero pésame a la familia y allegados» del que fuera uno de sus jugadores.

Pero más allá de su paso por el club irundarra, Unai desarrolló la mayor parte de su carrera deportiva en el club de balonmano de Hondarribia, donde jugó de joven, hasta que cumplió la treintena, y decidió dejarlo. Su entonces entrenador, Miguel Izquierdo, en conversación con este periódico, asegura que es «el mejor jugador que he tenido» en el equipo. Aunque explica que por sus condiciones físicas, «era de estatura pequeña», no pudo ascender en su carrera como jugador profesional. Jugó de central en categoría Primera Nacional, explica, y con su «fuerte carácter» supo siempre «manejar el equipo», explica. «Jugó con muchas generaciones y por eso es muy conocido», tanto en Hondarribia como en Irun.

En la localidad fronteriza, participaba también en los Sanmarciales, y desfilaba en el Alarde, en la compañía Olaberria. Su pareja, que se había quedado con su otro hijo en Tarragona, es también muy conocida en el municipio, ya que sus padres ocuparon en su día algún cargo político en el Ayuntamiento de Irun, y en el Gobierno Vasco. Desde el consistorio, también mostraron su consternación por ambas muertes.

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