El éxito de las pruebas del peaje de la N-1 garantiza su puesta en marcha en enero

Un camión cruza bajo el arco de peaje de Etzegarate./MICHELENAGráfico
Un camión cruza bajo el arco de peaje de Etzegarate. / MICHELENA

La Diputación mantiene la previsión y estrenará la primera semana del año el sistema de cobro a camiones, con tarifas entre los 0,56 y los 6,89 euros

A. ALDAZSAN SEBASTIÁN.

Los clásicos propósitos de año nuevo llegan este 2018 con una novedad de la que los camioneros tendrán difícil librarse: deberán pagar por circular por la N-1. El peaje diseñado por la Diputación convertirá a Gipuzkoa en el primer territorio del Estado en instalar un sistema de cobro exclusivo para los vehículos pesados. Los plazos previstos se mantienen y, tras confirmarse que la aplicación informática y los tres arcos de peaje funcionan correctamente, la intención es estrenar el sistema la primera semana de enero, según confirmó ayer el portavoz foral, Imanol Lasa.

Las pruebas del sistema AT -en alusión a 'ate', que en euskera significa puerta- se han superado con «éxito», indicó el diputado, lo que deja vía libre para cumplir los planes de la institución foral de tener en marcha el peaje en 2018. La llamada 'marcha blanca' lleva un mes de ensayos, aunque falta la prueba del algodón definitiva: el cobro. El día 'D' aún no ha sido anunciado, pero la Diputación no quiere estirar más los plazos. Las tarifas del peaje serán aprobadas en el pleno de diciembre en las Juntas Generales.

La propuesta de la Diputación cifra en 0,56 euros el trayecto mínimo de pago y en 6,89 el máximo para los camiones que crucen el territorio entre Irun y Etzegarate. Las cifras, adelantadas por este periódico, se han rebajado respecto a las cantidades inicialmente barajadas, que contemplaban un máximo de 10 euros y un mínimo que rondaría el euro. Con los precios ahora estipulados, los camioneros sufragarán el 74% del coste que generan en la carretera (mantenimiento, obras, gestión...). El otro 26% seguirá siendo absorbido por el presupuesto foral. La normativa europea, en cualquier caso, no permite aprobar tarifas que supongan más del 100% del coste de la vía.

EL DATO 3 millones

es el coste ordinario de mantenimiento de los 22 kilómetros sujetos al peaje en la N-1. Esa partida, que ahora se sufragará con el cobro a los camiones, se podrá destinar a otras políticas forales.

Desde 2012

Con el acuerdo político bajo el brazo, el portavoz foral dio por sentado que el último trámite, el de la aprobación de las tarifas por parte de los partidos en Juntas, se superará sin contratiempos. La norma foral de peajes salió adelante hace un año con los votos a favor de PNV, PSE -socios de gobierno- y PP, y la abstención de EH Bildu y Podemos. Desde entonces, han sido doce meses a contrarreloj para tener diseñado e instalado el sistema de peaje para camiones en la N-1, un proyecto que lleva dos legislaturas sobre la mesa. La inédita medida responde a una directiva de la UE, aprobada en 2012, que obliga a cobrar en las redes transeuropeas de transporte. La actual diputada de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, ha explicado en reiteradas ocasiones que el canon permitirá que los miles de camiones extranjeros que cada día cruzan el territorio en sus rutas internacionales sufraguen también el coste de la carretera, porque ahora les sale gratis, y esa factura se paga con el dinero de los impuestos de los guipuzcoanos.

Los arcos instalados en Irun, Andoain y Etzegarate llevan un mes recogiendo datos, pero sin cobrar

El portavoz foral confía en poder acordar «beneficios» para el sector local, dentro del margen legal de la UE

La clave del proyecto ha sido intentar casar los intereses del transporte local. La legislación europea no permite instalar un peaje discriminatorio por razones de origen, esto es, cobrar solo a los extranjeros, o establecer descuentos a los camioneros guipuzcoanos. Oiarbide ha insistido en que el diseño aprobado ha tratado de perjudicar lo menos posible al sector local. Los transportistas que circulen por el interior de Gipuzkoa y crucen el arco instalado en Andoain pagarán entre 0,56 y 0,69 euros tantas veces como pasen bajo el dintel.

El sector sigue sin ver con buenos ojos el sistema. Además de las protestas protagonizadas a pie de carretera, mantiene un recurso en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Lasa, el portavoz foral, volvió ayer a tender la mano al sector y esperó que, pese al rechazo manifiesto, se puedan alcanzar acuerdos en torno a «beneficios para los camioneros locales», siempre dentro del margen de maniobra permitido por la norma de la UE.

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