Euskalmet admite que no ha atinado en sus predicciones por segunda vez en una semana

Un coche completamente anegado en Muxika tras las fuertes lluvias registradas en Bizkaia. /
Un coche completamente anegado en Muxika tras las fuertes lluvias registradas en Bizkaia.

El responsable de la agencia vasca de meteorología reconoce que ningún experto anticipó la tromba de agua que ha provocado inundaciones en Bizkaia. El pasado fin de semana, cuando se produjo el caos en Etzegarate, Euskalmet actualizó tarde sus previsiones de nieve

DV Y AGENCIAS

La polémica rodea en los últimos tiempos a los servicios de meteorología, en concreto a Euskalmet, que no ha atinado en sus predicciones por segunda vez en una semana. A última hora del jueves, cuando la nieve volvió a azotar a Gipuzkoa y las inundaciones golpearon Bizkaia con fuerza, con la localidad de Muxika sumida en el caos causado por las torrenciales lluvias, su alcalde, Aitor Golzaraz, se quejaba amargamente de que «nadie nos ha avisado, no hemos recibido ninguna alerta de que esto podía pasar». Y era cierto. Nadie había alertado ni a ayuntamientos, ni a servicios de emergencia, ni a la población en general de que se avecinaban fuertes precipitaciones que podrían causar inundaciones, como así ocurrió. Ningún experto meterológico, ni de Euskalmet ni de la agencia estatal Aemet, lanzó pronóstico alguno por riesgo de lluvias intensas sencillamente porque nadie vio venir el fenómeno, informa María José Tomé. «Ha sido algo extrañísimo pero ningún modelo meteorológico advirtió de esta situación, ni siquiera de la posiblidad de que pudiese desencadenarse algo similar», reconoce el responsable meteorológico de la agencia vasca, José Antonio Aranda.

Es la segunda ocasión en este arranque de año que Euskalmet no está del todo atinada con sus previsiones. El temporal de nieve del pasado fin de semana provocó un caos parecido en las carreteras de la red viaria vasca, especialmente, en Etzegarate, donde cientos de conductores se vieron atrapados por la nevada y tuvieron que esperar durante horas antes de ser rescatados. Cayó más nieve de la que se esperaba y la previsión no fue del todo precisa. Aunque Euskalmet había activado el aviso para cotas en torno a los 700 metros desde el viernes, no fue hasta poco antes de las cuatro de la tarde del sábado cuando actualizó las previsiones y anunció la bajada de la cota de nieve hasta los 200 metros y una acumulación de 15 centímetros en cotas de 500 metros (Etzegarate está a 650). Ya era demasiado tarde.

En lo que respecta a las fuertes lluvias registradas ayer en Bizkaia, el Departamento de Seguridad tenía ayer activados dos avisos amarillos por meteorología adversa, uno por nieve en el interior y otro por fenómenos costeros. Pero ninguno por lluvia. «Los modelos daban bastante viento del oeste en toda la cornisa cantábrica, pero de repente al mediodía el viento paró y por ello vimos copos de nieve en zonas del interior de Bizkaia y Gipuzkoa donde no se esperaban», detalla Aranda.

Sin precedentes

Por la tarde, los meteorólogos también comprobaban con «extrañeza» cómo ese frente que se dirigía hacia el este, hacia Gipuzkoa, de repente se convertía en una línea muy estrecha con nubes de «mucho desarrollo que empiezan a descargar chubascos de mucha intensidad», tanta que «nunca, desde que llevamos haciendo mediciones, habíamos conocido algo similar en invierno. 26 litros por metro cuadrados es una auténtica barbaridad, una intensidad desconocida en invierno», destaca Aranda, que equipara este episodio a una «tormenta de verano. La diferencia es que descargó en enero en zonas ya saturadas de agua y sobre una cuenca en concreto, la del Oka».

Cuando tuvieron constancia de la que se avecinaba ya era tarde: las nubes descargaban con furor y los recursos se movilizaban en medio del diluvio. Ahora, los responsables de Euskalmet estudiarán lo sucedido para poder predecir situaciones futuras. «Hoy por hoy es una situación totalmente excepcional que no habíamos visto jamás», insiste el experto.

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