La nueva estación del TAV de San Sebastián estará para 2021, con dos años de retraso

De la Serna, Goia y Tapia en la presentación del diseño definitivo de la estación del TAV de Donostia. /Michelena
De la Serna, Goia y Tapia en la presentación del diseño definitivo de la estación del TAV de Donostia. / Michelena

El proyecto, con guiños al diseño de Tabakalera, elevará dos alturas el edificio actual y creará una plaza pública. Las obras arrancarán a finales de 2019 y harán realidad una infraestructura que lleva una década gestándose entre las instituciones

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

Una década ha costado llegar hasta el proyecto de la futura estación de alta velocidad de Donostia, que espera estar lista para 2021. Su puesta de largo, ya con plazos más concretos sobre la mesa, se celebró ayer en el Ayuntamiento de Donostia, donde firmaron el proyecto constructivo y compartieron apretones de manos el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, y el alcalde de Donostia, Eneko Goia, una imagen de sintonía institucional con la que quisieron envolver un proyecto que ha sufrido un largo proceso de idas y venidas. De hecho, la intención era acompasar la inauguración de la futura estación con la llegada de la alta velocidad de los trenes que provengan de Francia, prevista para 2019, una fecha ya imposible. «Ha costado llegar hasta aquí», reconoció la propia Tapia, que añadió, como también remarcó el ministro, que el TAV «empieza a ser una realidad, más tarde de lo que a todos nos hubiera gustado, pero gracias al empujón dado estos últimos años».

Ese acelerón ha fructificado en un proyecto para construir la futura estación del TAV en Donostia que se ha encargado a la UTE Eptisa Cinsa-Jon Montero por un importe de 861.000 euros y diez meses de ejecución. Será entonces cuando se puedan concretar los plazos, pero ayer la consejera Tapia deslizó la fecha de 2021. En cualquier caso, sí da por hecho que los trenes de alta velocidad podrán entrar a Donostia antes de 2023, la fecha prevista para la finalización de toda la Y vasca, cuyo coste asciende ya a 6.300 millones de euros. Solo el desembolso para la estación de Donostia rondará los 90 millones de euros, otra cifra que se afinará una vez se tengan todos los detalles del proyecto constructivo ahora encargado.

Una estación «icónica»

Jon Montero fue el arquitecto responsable de la rehabilitación del edificio de Tabakalera y su mano también sobrevuela el diseño presentado. Ha estado personalmente involucrado estos últimos meses de «arduo trabajo», calificó Goia, para dar forma a la estación y responder a los requerimientos solicitados por el Consistorio: que se integrara con el espacio urbano y la actual estación de autobuses y que no restara protagonismo al edificio de Tabakalera. Así lo entendió también Adif -la gestora ferroviaria estatal-, que aceptó modificar el proyecto inicial.

El resultado, como ya adelantó este periódico, mantiene algunos de los elementos identificativos de la Estación del Norte actual, como es la fachada del edificio y la conocida como Puerta de Brandenburgo -«aunque no se parece en nada a la Brandenburgo», bromeó Goia en su intervención-. Y permite que Tabakalera no pierda su lugar, o al menos lo menos posible. De hecho, el alcalde lanzó ayer la propuesta de que la futura estación lleve el nombre de Donostia/San Sebastián/Tabakalera, en alusión al centro de cultura contemporánea con el que se pretende integrar. La idea es que la estación no sea solo «funcional», sino también un elemento «icónico» de ese «nuevo centro» que nacerá en la ciudad.

El elemento de unión será una gran plaza pública, de casi 6.000 metros cuadrados, sobre la cubierta de las vías. Porque los andenes seguirán a nivel de calle. A diferencia de en Bilbao, donde el TAV entrará de forma soterrada, en Donostia los trenes de alta velocidad se situarán en la cota de acceso desde la calle, lo que permitirá su conexión directa con los andenes de Cercanías y de los trenes de media y larga distancia. En el sótano se habilitará el vestíbulo y el acceso a los andenes, así como los controles de seguridad. Para evitar que se genere un espacio oscuro, se proyecta una cubierta acristalada para que entre la luz natural. Desde ese futuro gran vestíbulo el viajero podrá acceder a todos los servicios, incluida la estación de autobuses, de ahí que se cumpla el requisito de la «intermodalidad», como subrayó el alcalde de Donostia.

Todos los elementos necesarios para la futura estación no cabrán en ese espacio de calle y soterrado, explicó ayer la consejera Tapia, por lo que se ha decidido ampliar el actual edificio y elevarlo dos plantas más de 600 metros cuadrados. Se construirán de manera retranqueada a la fachada, para intentar mantener la estética actual. Y además el acabado será similar a la malla metálica que cubre el prisma del edificio de Tabakalera, con lo que se busca una «sensación de continuidad» entre ambas estructuras.

Características

Ampliación
El edificio actual se elevará dos plantas más, que se recubrirán como el prisma sobre Tabakalera.
Estación
Estará a nivel de calle y se conectará con el resto de servicios (cercanías, autobuses...) a través de un gran vestíbulo en el sótano.
Plaza
Tendrá 5.788 m2 y estará sobre la cubierta de vías.

Otra de las novedades es que se habilitarán tres pasos subterráneos hacia los andenes. Se mantendrá el actual (el que comunica el barrio de Egia con el Centro) y se sumarán dos más para acceder a los trenes de media y larga distancia y a cercanías.

Cuando se terminen las obras, Donostia se convertirá en la primera de las tres capitales vascas en estar conectada a la alta velocidad. Hasta San Sebastián podrán entrar entonces los trenes provenientes de Francia, porque en paralelo a esta infraestructura se tiene que culminar la adaptación de las actuales vías al ancho europeo, el llamado tercer hilo. Y además, quedará pendiente otra rama más, que evitará que el transporte de mercancías por tren tengan que atravesar Donostia para seguir con su recorrido hacia Europa, como ahora. Se trata de la variante ferroviaria entre Astigarraga y Lezo, que se proyecta para después de que se culmine la Y vasca, a partir de 2023. Hasta entonces, los trenes de mercancías también pasarán por la futura estación de Donostia-Tabakalera.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos