La escasez de maquinistas obliga a suprimir trenes de cercanías de Renfe en Gipuzkoa

Dos trenes de Cercanías de Renfe se cruzan en la parada de Lezo-Errenteria, ayer por la tarde./ARIZMENDI
Dos trenes de Cercanías de Renfe se cruzan en la parada de Lezo-Errenteria, ayer por la tarde. / ARIZMENDI

La empresa asume «desajustes puntuales», pero defiende que están en vías de solución Los trabajadores indican que en el último mes se han suprimido de forma imprevista hasta siete trayectos en un día, en la línea entre Irun y Brinkola

AMAIA CHICOSAN SEBASTIÁN.

La escasez de maquinistas de tren ha obligado a Renfe a suprimir en el último mes varios servicios de su línea de Cercanías en Gipuzkoa, entre Irun y Brinkola. Los usuarios afectados llevaban días alzando la voz a través de foros sociales por este contratiempo, que la empresa asegura que está en vías de solución. Pero ayer fueron ya los propios trabajadores los que hicieron pública una situación «de indudable trascendencia y gravedad» que achacan a la falta de relevo en una plantilla que ronda los 54 años de media y en la que, por tanto, cada año se producen jubilaciones que apenas se suplen a «cuentagotas» con nuevas incorporaciones.

En las reuniones que responsables de Renfe han mantenido en las últimas semanas con los trabajadores guipuzcoanos, como reconocen ambas partes, se ha trasladado el compromiso de realizar nuevos contratos que permitan preservar el servicio actual, con unos 80 trayectos en ambos sentidos cada día. La gerencia de Renfe Cercanías en el País Vasco reconoció ayer que efectivamente se han producido «algunos desajustes» que, «de manera puntual, han hecho que se suprimieran algunos servicios sin avisarlo con suficiente antelación». Pero afirmó que «esto no volverá a ocurrir tras el acuerdo con el comité de empresa».

Lo que no ofrece Renfe son los datos exactos de cuántos trenes se han cancelado en el último mes. Una cifra que los trabajadores sitúan entre 4 y 7 servicios diarios (como ocurrió ayer, detallaron), dependiendo de la disposición de maquinistas en cada jornada. «Una baja o cualquier otra incidencia ha conllevado cancelaciones», indica Rafael Puerta, presidente del comité de empresa del grupo Renfe Gipuzkoa, quien recalca que su denuncia «no tiene nada que ver» con ningún conflicto ni reivindicación laboral solapada, sino «con una cuestión que afecta a la ciudadanía general» y a un «servicio público que debe ser digno, fiable y eficiente».

«Estamos en un proceso de movilidad geográfica e incremento de puestos de maquinistas», indica Renfe

La plantilla tiene una media de 54 años y las jubilaciones «se cubren a cuentagotas», indican los trabajadores

El portavoz de los trabajadores explica que más allá de los servicios suprimidos, que también, el malestar de los usuarios se ha debido sobre todo a la falta de previsión y de información sobre cuáles son los horarios que iban a verse afectados cada día. «Los viajeros se enteran cuando van a comprar el billete en la estación», describe.

Y defiende que los maquinistas no son «en absoluto» responsables de la situación. «De hecho, gracias a su colaboración, algunos días se han evitado más supresiones» de las que deberían haberse producido a tenor del personal disponible esa jornada, añade. El comité de empresa reclama a Renfe la contratación de nuevos maquinistas y que «oferte las necesarias plazas de esa categoría en la residencia de Irun». Y advierte que «de no hacerse, el problema» aumentará en la medida en que este «colectivo de trabajadores, de edad media bastante elevada», se vaya jubilando.

Los maquinistas piden que esta supresión puntual de algunos horarios en la única línea de Cercanías que Renfe tiene en Gipuzkoa no sirva de excusa para reducir el servicio en el futuro. «Porque muchas veces, tren que se va, tren que no vuelve», advierten. Pero fuentes de Renfe descartan esa posibilidad, y aseguran que la oferta actual se mantendrá y recalcan que el problema de personal está en vías de solución.

Movilidad y más puestos

En concreto, la gerencia de Renfe Cercanías en Euskadi defiende que su departamento de Recursos Humanos lleva «varias semanas en conversaciones» con el comité de empresa en Gipuzkoa «para facilitar el proceso de movilidad geográfica e incremento de los puestos de trabajo para maquinistas», en el que está inmersa la empresa pública en todo el Estado. E incide, en respuesta a la comunicación pública hecha ayer por los trabajadores, que el comité de Gipuzkoa está «al tanto de las nuevas incorporaciones». Previstas, según los trabajadores, para noviembre.

Renfe, no obstante, confirma esas afecciones que califica de «puntuales» e insiste en que el problema no es la antesala a una reducción en un servicio, que ya se ha visto perjudicado por las obras del tercer raíl (o tercer hilo) para la alta velocidad entre Irun y San Sebastián.

Estos trabajos, iniciados a primeros de año, se prolongarán hasta 2019. Y, al menos hasta primavera del próximo año -según avisa Renfe en su web- obligan a reducir las frecuencias de los trenes entre esas dos ciudades, al tener que suprimir uno de los carriles de circulación. Y además obliga a los viajeros a realizar transbordos en autobús o a través de la línea de Euskotren, con quien Renfe mantiene un convenio de colaboración durante la ejecución de los trabajos.

Esta circunstancia ya había alterado por tanto el tránsito y la comodidad de los viajeros de Renfe que realizan trayectos en el tramo de Donostia, Pasaia o Errenteria. Con lo que las nuevas incidencias no han hecho sino «quemar» aún más a los usuarios, asegura el presidente del comité de empresa de los trabajadores. Puerta espera que Renfe cumpla por tanto el compromiso de incrementar la plantilla, porque asegura que «trenes hay, lo que faltan son maquinistas» para conducirlos. «Confiemos en que efectivamente se incorporen nuevos maquinistas jóvenes», que preserven una línea que da servicio a más de 6 millones de viajeros al año.

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