«La escasa iluminación es uno de los problemas habituales en las casas de personas con demencia»

La arquitecta Lesley Palmer es experta en entornos integradores./ DSDC
La arquitecta Lesley Palmer es experta en entornos integradores. / DSDC

Lesley Palmer, arquitecta experta en entornos integradores, participó en la jornada de Diputación y Aubixa Fundazioa sobre espacios sin barreras para personas con alzhéimer

ANE URDANGARIN

En el mundo hay 46 millones de personas diagnosticadas de demencia. Cada cuatro segundos se detecta un caso nuevo, el 70% de ellos de alzhéimer, así que para 2030 serán, o seremos, 76 millones. Las cifras hablan por sí solas de este inmenso reto social, sanitario y político sobre el que la Diputación Foral y Aubixa Fundazioa proponen una reflexión. En concreto, sobre cómo influyen los espacios sin barreras en los enfermos de alzhéimer. El Palacio Miramar acogió recientemente la jornada 'Entornos integradores para personas con demencia', abierta a toda la sociedad y en la que, entre otros expertos, habló Lesley Palmer, arquitecta jefe del Centro de Desarrollo de Servicios de Demencia y cofundadora de Iridis, un equipo de investigación sobre tecnología digital y entorno construido en la Universidad de Stirling, Escocia. Se trata de un centro de referencia mundial en aplicación práctica del diseño para las personas con demencia y con proyectos en Japón, India, Australia, América y Europa.

- ¿Cuáles son los principales objetivos del Centro de Desarrollo de Servicios de Demencia?

- El DSDC (las siglas en inglés) es un centro internacional de excelencia cuyo propósito es mejorar la calidad de vida de las personas que viven con demencia durante mayor tiempo, permitiéndoles que sean independientes y tengan la vida más plena posible. El centro promueve la creación de comunidades integradoras para estas personas, mejorando tanto la teoría como la práctica. Todo esto se refleja en la investigación que realiza la Universidad de Stirling sobre el envejecimiento y demencia. Nuestro centro ofrece entrenamiento, consultoría y hacemos trabajos en colaboración con muchas organizaciones internacionales.

- ¿En cuántos proyectos participa el grupo que lidera?

- En los dos últimos años ha asesorado en la construcción de 158 edificios por todo el mundo. También hemos entrenado a 320 personas en nuestra guía de diseño.

«Si hay dificultad para recordar dónde están las cosas, mejor baldas o puertas acristaladas»

-¿Hasta qué punto influye la arquitectura en personas que padecen deterioro cognitivo?

- La correlación entre arquitectura y su impacto en el comportamiento humano está ampliamente reconocida. De todas formas, cómo puede influir la arquitectura, tanto positiva como negativamente, en las personas con demencia todavía no se conoce tan bien. Esta correlación entre la demencia y el entorno físico fue reconocida por primera vez a finales de los años 90, y en el Reino Unido es un ámbito que se ha ido acentuando en la última década. La investigación en este campo comenzó a enfocarse en las residencias y últimamente se ha ido centrando en el diseño de productos, espacios públicos y diseños urbanos.

- ¿A qué atribuye que no siempre se contemple un diseño inclusivo?

- Según mi experiencia, el hecho de que no se haya tenido en cuenta el diseño integrador se debe a un desconocimiento de los principios a la hora de diseñar estos espacios porque hay una percepción errónea de que el diseño integrador es caro o carece de calidad, que no es el caso.

- ¿Cuáles son los principales errores o aspectos a mejorar que, en general, detecta en las viviendas de personas con demencia?

-Una de las cuestiones principales que vemos cuando visitamos esas casas son unos niveles deficientes de luz, lo que puede derivar en caídas, golpes con el mobiliario o dificultad para llevar a cabo la actividad diaria. También observamos que suele haber dificultad para recordar dónde están objetos como los platos, las tazas, la comida etc., un problema que se puede minimizar usando puertas acristaladas o estanterías, baldas. También solemos ver que no se resaltan lo suficiente, por ejemplo a través de contraste de color, elementos tan importantes como las escaleras, los muebles, las puertas, el inodoro... así que la persona con demencia difícilmente logrará posicionarse en una silla o en el váter, por ejemplo. Si se dificulta la visión del inodoro, por ejemplo, consecuentemente puede que no sea capaz de usarlo.

«Hay una percepción errónea de que el diseño integrador es caro o carece de calidad»

- ¿Cuáles son los principales retos que plantean las casas para convertirlas en entornos inclusivos?

- El hogar puede suponer varios retos para personas con demencia y lo primero que hay que preguntarse antes de realizar cualquier cambio son las necesidades de esa persona. Para ello, hay que empezar a observar sus actividades diarias. Y preguntarse si hay características, elementos de ese entorno que puedan crear confusión, ansiedad o agitación en la persona. También hay que preguntar a la persona con demencia si está notando dificultades para hacer algo, y a partir de aquí detectar las mejoras que se puedan hacer. Esta reflexión permite buscar orientación específica y previene de cambios innecesarios.

-Pongamos que tengo un familiar con alzhéimer y decidimos hacer mejoras en la vivienda. ¿Por dónde deberíamos empezar?

- El alzhéimer es una enfermedad a la que nos referimos como demencia y ciertamente es la más común, pero hay otras enfermedades que se agrupan también en las demencias. Hago la distinción porque tienen características distintas y varían también de una persona a otra. Por ello, la respuesta del diseño debería individualizarse tras observar a la persona en su entorno. Sin embargo, al diseñar áreas comunes en residencias, hospitales o edificios públicos en los que se requiere un acercamiento al diseño tradicional, podemos implementar los principios generales de buena práctica en el diseño integrador para personas con demencia. Hay que tener en cuenta aspectos como la calidad de vida, la movilidad, la mejora en el apetito y la reducción de la medicación antipsicótica. Aquí es donde los principios generales del diseño enfocados a la demencia ofrecen un acercamiento al diseño universal y protegen de los riesgos derivados de la arquitectura y el diseño. Y sirven también de ayuda a las personas mayores en general.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos