La Ertzaintza investiga la muerte del tolosarra que cayó de 80 metros

Agentes de la Ertzaintza recogían pruebas en las inmediaciones del coche en el que la víctima llegó a la zona./RAFA GUTIÉRREZ
Agentes de la Ertzaintza recogían pruebas en las inmediaciones del coche en el que la víctima llegó a la zona. / RAFA GUTIÉRREZ

Los agentes al frente de las averiguaciones barajan como principales hipótesis la caída accidental y el suicidio

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Muerte accidental o suicida. Son las principales hipótesis que baraja la Ertzaintza como móvil de la muerte del varón que la tarde del sábado falleció en Álava tras caer de una altura de unos ochenta metros, en la zona de la cueva de La Leze, en el municipio de Asparrena. La víctima era Felipe A.N., de 39 años y con domicilio en el barrio de Amaroz de Tolosa.

El cuerpo de la víctima será trasladado hoy desde el Instituto de Medicina Legal de Álava hasta el tanatorio de la funeraria Oria, donde será velado por sus familiares hasta la celebración del funeral.

Mientras la familia despide a su ser querido, agentes de la Ertzain-tza del territorio alavés mantienen abierta la investigación para determinar en qué circunstancias se produjo el fallecimiento.

Felipe A.N. murió en torno a las doce y media del mediodía, tras caer al vacío desde lo alto de una pared de piedra existente en la zona de la citada cueva, un lugar frecuentado por quienes realizan escalada.

En su caída, la víctima quedó suspendida sobre la copa de un árbol, aproximadamente a unos veinte metros de altura del suelo. El cuerpo fue rescatado por los bomberos de Agurain y la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza.

Aun cuando en un primer momento se barajó la posibilidad de que la víctima pudiera haber sufrido un accidente mientras practicaba la escalada, la ausencia en su cuerpo de los utensilios propios que emplean quienes desarrollan esta actividad les llevó a descartar este extremo. Asimismo, el hecho de que no estuviera equipado para realizar senderismo causó extrañeza entre los investigadores.

La situación dio, además, un giro después de que la Policía descubriese un coche aparcado en la zona, que todo apunta a que fue utilizado por el fallecido para llegar hasta el citado paraje. Se trataba de un Citroën de color rojo de quince años de antigüedad aproximadamente, que había sido sustraído en Vitoria. El vehículo se encontraba con las luces accionadas y el puente hecho para su manipulación, según informaron a este periódico testigos presenciales.

Todo a punta que se desplazó hasta la cueva de La Leze tras sustraer un coche en Vitoria

«Lo que ha sufrido el padre por sus hijos», afirmó una vecina del barrio de Amaroz

Aun cuando las circunstancias en las que el automóvil fue encontrado indujeron, en algún momento, a creer que pudo haber intervenido una tercera persona, este extremo fue descartado. En este sentido, fuentes consultadas indicaron que no se hallaron indicios de criminalidad en el cadáver ni tampoco en el lugar de los hechos.

A la vista de todos estos elementos, la Ertzaintza se inclina más bien por pensar que la muerte de Felipe A.N. fue de carácter suicida. Algunos montañeros que en el momento de los hechos se encontraban en las proximidades indicaron que se escuchó un grito cuando la víctima caía al vacío. Algunos de estos testigos fueron interrogados por los agentes policiales desplazados al lugar.

Vecino de Amaroz

El fallecido tenía fijado su domicilio en el barrio tolosarra de Amaroz, donde era conocido. La mayoría de los vecinos consultados, no obstante, rehusaron ayer pronunciarse sobre la víctima y los que lo hicieron no tuvieron precisamente palabras de loa hacia él. «Lo que ha sufrido el padre con sus hijos», manifestó una persona.

Los vecinos recordaron el pasado conflictivo del fallecido, relacionado primero con la 'kale borroka' y más tarde vinculado a otras actividades supuestamente delictivas de tráfico de sustancias estupefacientes. El fallecido llegó a estar detenido en la década de los 90 por su presunta participación en un ataque sufrido por un agente de la Ertzaintza durante las fiestas patronales de Ibarra.

Los vecinos explicaron que no solo la víctima tuvo un pasado conflictivo. Su hermano José Manuel cuenta con varias condenas, una de 13 años de prisión por un delito de homicidio cometido en La Rioja, y varias por agresión sexual. «Reitero que el padre es un hombre extraordinario. En el barrio todos le apreciamos, pero sus hijos... Ha sufrido mucho por ellos», indicó la misma persona.

Rescatado un niño de 5 años

Por otro lado, un helicóptero de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza evacuó ayer al hospital a un niño de 5 años de edad, que resultó con diversas lesiones, tras sufrir una caída en Peñas de Aia, según informó el Departamento vasco de Seguridad.

Minutos antes de las dos de la tarde, SOS Deiak recibió un aviso en el que se informaba de que el niño se había caído en el citado paraje y había resultado herido. Al parecer, el menor se había lesionado la muñeca y presentaba una contusión en la cabeza.

Debido a las dificultades de su ubicación para poder trasladarlo, agentes de la sección de montaña de la Unidad de Vigilancia y rescate de la Ertzaintza se personaron en el lugar y lo evacuaron en un helicóptero al helipuerto de San Sebastián, situado en el parque de Bomberos desde donde fue trasladado en una ambulancia al Hospital Donostia.

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