Eneko Goia: «Que quede claro, para que un piso turístico sea legal debe cumplir todas las normas»

El alcalde de Donostia, Eneko Goia, en uno de los balcones del Ayuntamiento. /SARA SANTOS
El alcalde de Donostia, Eneko Goia, en uno de los balcones del Ayuntamiento. / SARA SANTOS
Alcalde de San Sebastián

El principal responsable de la nueva ordenanza que regula las viviendas para uso turístico en San Sebastián habla sobre las causas y consecuencias de la normativa

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

El equipo de gobierno de Eneko Goia espera proceder a la aprobación definitiva de la nueva ordenanza de pisos turísticos en enero. De momento, no cuenta con la complicidad de la Asociación de Apartamentos Turísticos de Euskadi, Aparture, a quienes recuerda que sin la nueva norma, «volveremos al Plan General que es más restrictivo».

- Aparture le solicita el cese de los precintos de pisos turísticos reglados. ¿Cómo actuará al respecto?

- En primer lugar, quiero aclarar una cuestión. Una vivienda de uso turístico puede estar inscrita en el registro del Gobierno Vasco, pero eso no supone necesariamente que cumpla con toda la normativa municipal. Es como si alguien tiene un coche y pasa la ITV, pero además, tiene que tener seguro, pagar el impuesto municipal de vehículos y cumplir con las normas de tráfico. Pasar la ITV no le exime del cumplimiento del resto de normativas. Con las viviendas turísticas sucede lo mismo. La oferta registrada tiene que cumplir también con el resto del reglamento municipal: pagar impuestos, cumplir con la normativa de ruidos y, por supuesto, con el Plan General, que establece en qué condiciones puede desarrollarse este tipo de actividad. ¿Alguien piensa que un hotel no debe cumplir con toda la normativa existente, autonómica, foral y municipal? El Ayuntamiento está aplicando la municipal y lo está haciendo como es preceptivo: apertura de expedientes, las notificaciones correspondientes y los periodos de alegaciones pertinentes.

«Si alguien quiere eliminar la nueva ordenanza se volverá al escenario actual, que es más restrictivo»

«Aparture defiende sus intereses particulares y el Ayuntamiento, el de todos los ciudadanos»

- Estimó que más del 50% de los 1.245 pisos turísticos de Donostia que constan en el registro vasco no pasarían el filtro de la nueva ordenanza. ¿Le resultan cifras drásticas teniendo en cuenta que hay 20 hoteles en camino?

- La oferta hotelera y la oferta de apartamentos son y deben ser complementarias. Hay sitio para ambas. Si existe una proyección de apertura de hoteles en la ciudad no es porque el Ayuntamiento lo impulse, sino porque la iniciativa privada considera que existe mercado y decide arriesgar sus inversiones en ellos. Por otro lado, las viviendas turísticas que seguirán abiertas son las que puedan adaptarse a la regulación autonómica y municipal, pero también a la ley de la oferta y la demanda. Es un fenómeno que ha experimentado un crecimiento exponencial en pocos años con una concentración en unas zonas, y desde el Ayuntamiento hemos estimado que era necesario regularlo para limitar un crecimiento desordenado y con efectos en el parque de vivienda de alquiler y en la propia convivencia. Lo hemos hecho desde nuestras competencias, que son las de regulación urbanística. La ordenanza restringe esta actividad en la Parte Vieja, pero abre la puerta a que se pueda desarrollar en otras zonas de la ciudad.

- ¿Teme que Competencia recurra la nueva norma como ya ha hecho en otras comunidades?

-Como cualquier acto administrativo, la nueva ordenanza es susceptible de ser recurrida por muchos actores. Ahora bien, quiero dejar claro que el Ayuntamiento está intentando regular este fenómeno para fijar un marco más claro y definido, y conjugarlo con la convivencia en la ciudad. Si desde alguna instancia se quiere eliminar esta capacidad limitativa, volvemos a un escenario de Plan General, que dice lo que dice, y es más restrictivo que la ordenanza que planteamos. Si alguien pretende limitar la capacidad de ordenación urbanística de un Ayuntamiento, eso nos lleva a la barra libre.

- ¿Qué ocurrirá con los más de 600 inmuebles abocados al cierre y con los turistas que recurrían a ellos?

-Probablemente en los próximos años veamos un escenario de ajuste del sector en función de la oferta y la demanda. Quien haga bien las cosas, continuará, y quien no ofrezca calidad, buen servicio y precios competitivos, se quedará al margen. Con todo, la ordenanza que hemos aprobado abre la puerta a que en otras zonas de la ciudad exista posibilidad de desarrollar esta oferta. Por tanto, se puede producir un reajuste en función de la demanda.

- Si la oferta que genera incomodidad es la ilegal, ¿por qué, en vez de aflorar esos casos, se centran esfuerzos en controlar a los inscritos en el registro vasco?

- Vuelvo a insistir: un piso registrado no es sinónimo de piso reglado. A partir de ahí: ¿qué le hace suponer que estamos actuando únicamente en pisos registrados? El Ayuntamiento actúa allí donde tiene conocimiento de que existe una actividad económica que no cumple con alguno de los requisitos legales. Se han clausurado viviendas de oficio tras recibir denuncias o informaciones sobre actividad irregular. Lo que ocurre es que quien tiene una asociación detrás, tiene la plataforma para hacer oír su voz, y quien opera de modo individual, no tiene ese altavoz. En estos momentos alguna asociación está actuando como la única legitimada para hablar de viviendas turísticas. Pero Aparture no tiene la exclusividad de la representación en esta cuestión. Es una asociación que defiende intereses particulares. Y el Ayuntamiento está obligado a velar por el interés general.

- Próximamente llegará una sentencia judicial sobre el cierre de varios pisos. ¿Cómo influirá si la respuesta es favorable a Aparture?

- Pues esperaremos a lo que decida el juez. De momento existe ya una sentencia que da la razón a lo planteado por el Ayuntamiento, que la vivienda turística es un uso distinto de la vivienda residencial. Vuelvo a señalar que la no regulación nos lleva a un escenario de 'ley de la jungla'. Y en ese escenario, sin poder regulatorio, es imposible articular la convivencia en una ciudad.

- ¿Existe ya un trabajo conjunto del sector, también con los pisos, o se espera que la nueva ordenanza ponga a cero los marcadores?

- No pretendemos poner el marcador a cero. La realidad de nuestra ciudad hoy es que cuenta con hoteles, pensiones y alojamientos privados. Todos ellos conforman una actividad económica y ofrecen un servicio necesario. Como los restaurantes y los bares, será el propio mercado el que decida quién se queda y quién no. Al Ayuntamiento le toca regular y poner el marco normativo, no más, pero tampoco menos.

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