Los encausados por el alijo de Zumaia «no trabajaban pero iban en coches de lujo»

El fiscal del caso, David Mayor/Usoz
El fiscal del caso, David Mayor / Usoz

Funcionarios del SVA sostienen que el dinero que manejó el principal acusado por la cocaína deZumaia y su familia erade procedencia ilegal

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASan Sebastián

Funcionarios de la Agencia Tributaria, cuyo Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), abortó en 2011 la operación que pretendía introducir 594 kilos de cocaína en un velero en Zumaia, han afirmado este jueves que el presunto cabecilla de la organización y su entorno familiar mantenían un elevado nivel de vida, y ello a pesar de que no se les conocía actividad laboral alguna. Han argumentado que los ingresos declarados no justificaban los bienes y propiedades que tenían. Una de las agentes cifró en 351.000 euros el dinero de «origen ilícito» que entre 2006 y 2013 tuvo la madre del principal acusado.

La quinta sesión del juicio que por este caso se celebra en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa ha permitido este jueves a miembros del SVA exponer la manera en la que, en su opinión, operaban los presuntos responsables de la red y en especial la forma en la que supuestamente blanquearon algunas sumas de dinero.

Los testigos han sostenido que el principal encausado, José María R.D., para quien el fiscal solicita penas que suman 18 años de cárcel por la presunta comisión de un delito contra la salud pública en concurso con otro de pertenencia a la organización criminal, no tenía ninguna actividad laboral conocida por la que, de manera regular, percibiera un salario. Funcionarios de Aduanas que efectuaron labores de vigilancia sobre su persona han afirmado que pese «no trabajar en ningún lado», conducía vehículos de alta gama y que «ninguno estaba a su nombre».

Los investigadores rechazan que el presunto cabecilla trabajase en la peluquería de su madre

Aun cuando el acusado, en la declaración que prestó el pasado martes, afirmó que sus recursos económicos provenían de su trabajo en la peluquería que regenta su madre, Mari Carmen D., en el barrio bilbaíno de Peñascal, este jueves los funcionarios han negado este extremo. No obstante, una de las agentes, autora de un detallado informe, ha indicado que en el periodo investigado constaban cotizaciones a la Seguridad Social desde marzo de 2008 al mismo mes de 2009 así como desde el abril de 2010 a diciembre de 2011, aunque ha matizado que estas cantidades no se correspondían con el cobro de nóminas.

La testigo, asimismo, han asegurado que pese a estas cotizaciones, «de los seguimientos que se le realizaron nunca se le vio que desarrollara un trabajo», e incluso ha precisado que ni siquiera tenía cualificación para ser peluquero.

Piso en Castro

La funcionaria ha indicado que el presunto cabecilla era titular de una vivienda en Casto Urdiales. Ha dicho que en el momento de la compra abonó en mano 12.300 euros y que se subrogó a una hipoteca de 92.600. Asimismo, ha recordado que llevó a cabo otra inversión en Marbella en una promoción por dos viviendas por las entregó entre 2002 y 2004 un total de 106.000 euros. Ha sostenido, no obstante, que dicho proyecto inmobiliario no prosperó y que la suma y los intereses le fueron reembolsados. La investigadora ha destacado que todos los pagos fueron en efectivo, aun «cuando el acusado no tenía ninguna actividad laboral».

El SVA también analizó el historial de vehículos que tenía a su nombre. «Los coches que conducía José María, normalmente, no eran de su propiedad», sino del otro acusado Manuel G.C., compañero sentimental de su madre. Señaló que el supuesto jefe dispuso de un BMW 5 y un Passat que los vendió. Indicó también que disponía de una moto. «A partir de 2008 carece de vehículo. Se quedó solo con la moto».

La miembro del SVA ha desvelado, asimismo, ante el tribunal los movimientos de las cuentas corrientes existentes a su nombre. En este sentido ha dicho que la conclusión a la que llegó «es que, básicamente, se usaron para pagar el crédito hipotecario que tenía subrogado por la vivienda de Casto Urdiales. «Los ingresos para el pago del crédito se fueron haciendo según se producían los cargos. En la cuenta apenas había saldo, salvo lo justo para afrontar la hipoteca», ha sostenido.

También se analizó el patrimonio de la acusada Nataly C. exmujer de José María R.D., de la que asimismo ha destacado que carecía de actividad laboral. Todos los ingresos que percibió fueron «de procedencia no justificada», ha dicho. La testigo de Aduanas ha cifrado estos ingresos de Nataly, natural de Cali, en 37.025 y los del matrimonio con José María R.D., en 177.000.

Sin pagos a proveedores

De la investigación practicada sobre la madre del principal acusado, el SVA ha resaltado que si bien era titular de una peluquería, «ni ella ni su hijo acudían a ella. La madre iba a horas extemporáneas, por ejemplo un sábado por la tarde a peinar a un familiar». Ha destacado que el establecimiento tenía escasa actividad, «ya que sus cuentas bancarias no reflejaban pagos a proveedores ni constaba que abonase nóminas ni nada que se pudiera corresponder con un negocio. Incluso los recibos de la luz eran muy bajos», ha afirmado.

Ha destacado que de la investigación se concluyó que la madre «legitimó» 351.179 euros de «origen ilícito», de los que 295.149 se ingresaron en efectivo en sus cuentas y se destinaron al pago principalmente de los préstamos hipotecarios que tenía y a pequeños gastos de electricidad y de la comunidad. La funcionaria asimismo ha señalado que no detectaron movimientos que evidenciaran reintegros para los gastos habituales «para la vida ordinaria».

También ha dado a conocer los resultado de la investigación realizada sobre el compañero sentimental de el madre, Manuel C.C., para quien la Fiscalía solicita 14 años.

El juicio continuará este viernes con las declaraciones de varios agentes de Cuerpo Nacional de Policía.

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