Emaús Fundación saca músculo

Espacio que se utilizará como biblioteca, con las taquillas del gimnasio reconvertidas en baldas para los libros./SARA SANTOS
Espacio que se utilizará como biblioteca, con las taquillas del gimnasio reconvertidas en baldas para los libros. / SARA SANTOS

Organiza una jornada de puertas abiertas en su nueva sede en un antiguo gimnasio en Donostia

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Emaús Fundación Social está de traslado. Su nueva sede en Donostia es un antiguo gimnasio en el camino de Mundaiz. El anterior uso de este espacio de unos 2.000 metros cuadrados les sirve para asegurar que «estamos en forma y vamos a mostrar músculo». La entidad ha realizado en los últimos meses una reflexión sobre su futuro que han querido plasmar en las nuevas instalaciones, porque «la gente nos conoce mucho, pero nos conoce mal», señala Begoña Cabaleiro, una de sus responsables. Para ello, el próximo sábado realizarán una jornada de puertas abiertas donde la entidad mostrará su ADN.

Una de las razones por las que Emaús Fundación Social ha hecho esta reflexión sobre su futuro viene dada de la escisión que Traperos de Emaús vivió hace unos tres años y que desembocó en la formación de dos entidades: la fundación y Emaús Traperos Sociedad Cooperativa.

La parte del iceberg que no se ve y que quieren descubrir a la ciudadanía es el trabajo, más allá de la recogida de muebles y la venta de segunda mano, que esta entidad realiza en educación, sensibilización medioambiental y, especialmente, en la gestión de centros residenciales para personas en situación de exclusión, que se reparten por Pasai, Donostia y Errenteria, dependientes de la Diputación Foral, y Errenteria, propiedad del ayuntamiento del municipio. «Algunos los gestionamos desde hace más de treinta años y muchos expertos consideran que son un interesante laboratorio social». También quieren recalcar el carácter internacional de la entidad.

Desde Arrasate

Emaús Fundación Social también seguirá en estas instalaciones de Donostia con la faceta de venta de ropa y, especialmente, mueble auxiliar de segunda mano, que gran parte procederá de Arrasate, una zona donde se dona mucho material usado, pero se compra poco de segunda mano, al contrario que Donostialdea y Bidasoaldea.

Por su propia filosofía, y también por la falta de recursos económicos, son los propios trabajadores los que están realizando la transformación del antiguo gimnasio en un espacio que podría denominarse como un centro de economía circular y solidaria. En las oficinas de la segunda planta ya trabajan los encargados de dar servicio a las residencias que gestionan no solo en Gipuzkoa, sino también en Asturias, Galicia y parte de Bizkaia. En total son alrededor de 25 empleados, aunque para que todo esté a punto el sábado contarán con refuerzos vizcaínos.

Las instalaciones, situadas en el camino de Mundaiz, se podrán visitar el sábado de 10.00 a 20.00 horas

La entidad quiere mostrar «la parte del iceberg que no se ve, nuestra faceta más social»

Un recorrido por las instalaciones de la nueva sede es una inmersión en cómo tirar de imaginación cuando no hay un respaldo económico potente. Ayer todavía estaba todo un poco en precario, pero los responsables de Emaús Fundación Social aseguran que para el sábado estará todo a punto. La jornada de puertas abiertas comenzará a las diez y se alargará hasta las ocho de la tarde. Habrá talleres, danza, música, proyección de vídeos y un desfile de moda sostenible de segunda mano.

A la hora de dotar al espacio de su nueva personalidad se ha jugado con la memoria del edificio y que la fisonomía de gimnasio siga presente, tanto en las distintas salas como en los pequeños detalles. Así, las taquillas y los bancos de ejercicio se han convertido en las baldas de la biblioteca y los banco donde los usuarios se cambiaban de ropa se han transformado en burros de donde cuelga la ropa que está a la venta, aunque el propósito es que «no se venga solo a comprar. También queremos que la gente aporte o que, simplemente, venga a sentarse, a estar, a leer. Buscaremos que haya una tensión cultural constante a través de talleres e intentaremos crear una complicidad con Tabakalera, que está muy cerca».

Uno de esos primeros talleres ya comienza a estar perfilado y se inspira en la 'CowParade' donde artistas locales decoran esculturas de fibra de vidrio con forma de vacas. Pero en la versión Emaús Fundación Social será con maniquíes de niños. «Tenemos bastantes y creemos que es una buena manera de mostrar como algo que inicialmente es igual puede convertirse en un ejemplo de diversidad».

Las pistas de squash tendrán diferentes utilidades, por ejemplo como sala de proyecciones con vídeos sobre el trabajo que realiza esta entidad. Uno de los frontones será un almacén y otro un espacio para la exposición de muebles realizados por personas que participan en los talleres ocupacionales de los distintos centros de personas en situación de exclusión social».

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