El Easo prohibirá a sus entrenadores contactar por internet con los jugadores

El presidente del club que apartó al joven denunciado por pedir vídeos sexuales a dos menores afirma que «no podemos permanecer impasibles»

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Fue una jornada convulsa la que ayer se vivió en el seno del club Easo Saskibaloi Taldea y en su entorno más próximo, tras conocerse que un joven entrenador de categorías inferiores había sido denunciado por pedir a dos de sus jugadores, ambos menores de edad, que le enviaran vídeos o imágenes de contenido sexual. «Han sido unas jornadas duras para todos nosotros, pero éramos plenamente conscientes de que no podíamos permitir estas prácticas en nuestro club», afirmó ayer Eneko Blasko, presidente de la entidad. «Actuamos en cuanto tuvimos conocimiento de los primeros indicios», añadió el directivo. El club prohibirá que los entrenadores se comuniquen directamente con los jugadores por internet al margen de los mensajes colectivos a los grupos del equipo. Este tema será objeto de debate en la asamblea del club.

Los hechos se conocieron hace dos semanas, después de que el padre de uno de los menores supiera que su hijo, en edad adolescente, había recibido un mensaje supuestamente a través del teléfono del entrenador, en el que le animaba a enviarle imágenes o vídeos suyos de carácter claramente sexual. El progenitor que descubrió las comunicaciones, tras verificar algunos extremos con su hijo, alertó a la cúpula directiva del club donostiarra que inició las primeras averiguaciones para confirmar si los hechos eran ciertos. Tras recabar los primeros indicios y mantener una entrevista con el entrenador, los dirigentes adoptaron las primeras medidas y decidieron apartarle del equipo. Posteriormente, el propio encausado presentó su dimisión.

El caso fue denunciado también ante la Guardia Municipal que, tras cumplimentar las primeras diligencias, procedió a la detención del joven entrenador. Los agentes al frente del caso practicaron un registro en el domicilio del investigado, donde requisaron diverso material, entre otros un ordenador, que está siendo examinado por expertos policiales, por si pudiera contener imágenes de carácter delictivo relacionadas con el asunto que se investiga. Una vez cumplimentadas las diligencias policiales, el entrenador fue puesto a disposición judicial y quedó en libertad con cargos. Sobre el joven recae la imputación de corrupción de menores.

«Actuamos en cuanto tuvimos conocimiento de los primeros indicios»

El club confirma que ninguno de los dos chicos llegó a enviar imágenes sexuales

Fuentes del club reiteraron también ayer que ninguno de los chavales a los que el investigado pidió que le enviaran fotos o vídeos llegó a remitirle material alguno.

Hasta la fecha se han interpuesto tres denuncias. Dos de ellas han sido cursadas por los padres de los dos menores a los que presuntamente el encausado habría solicitado las imágenes. El tercero de los denunciantes es el propio club Easo que ha decidido ejercer la acusación particular en el proceso. «No podemos permanecer impasibles. Nuestro deber es defender a los menores a los que tratamos de inculcar valores de respeto en todos los ámbitos, no solo en el deportivo. Tenemos a 500 chavales en el club y nos debemos a ellos», afirmó el presidente.

«Nadie es ajeno a que este tipo de situaciones se puedan producir, pero si los descubrimos hemos de ser contundentes y también transparentes», afirma Blasko, 'alma mater' de la entidad.

Un club «comprometido»

El presidente señala que el club está plenamente comprometido con los protocolos para evitar situaciones de malos tratos y acoso a menores así como que estos puedan ser víctimas de prácticas o actividades de índole sexual delictivas. «Por ello, en este asunto actuamos en cuanto supimos lo que había acontecido y lo pusimos en conocimiento de las autoridades e instituciones públicas competentes en materia de protección de menores, al tiempo que nos hemos personado en las actuaciones judiciales».

El propio Eneko Blasko, al poco de trascender los hechos, dirigió un escrito a los padres a los que se informó de «la posible existencia de hechos no deseados por parte de un entrenador nuestro». Les comunicó que el investigado había sido apartado y expresó el apoyo «a todas aquellas personas que se sientan afectadas», a la vez que se puso a disposición de ellas «para lo que necesiten».

El presidente insistió en que ha decidido adoptar medidas para garantizar que hechos similares no vuelvan a suceder, como prohibir que los entrenadores de chavales de esas edades se comuniquen directamente con ellos a través de internet, más allá de los mensajes colectivos enviados a los grupos del equipo. «Hemos actuado en defensa de los menores, el Easo es un club que forma en valores y no apoya a posibles delincuentes».

Sobre el joven denunciado, el directivo indicó que «era un buen entrenador» y señaló que llevaba años vinculado al club, tanto como jugador como en su faceta de técnico.

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