Donostia aún no tiene ubicación para la cumbre mundial del turismo

La celebración del congreso Basque Industri 4.0 el pasado mes de noviembre en el Kursaal./USOZ
La celebración del congreso Basque Industri 4.0 el pasado mes de noviembre en el Kursaal. / USOZ

El Kursaal está reservado para esas fechas, finales de mayo, lo que obliga a valorar otras opciones en la ciudad como Tabakalera

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

Se celebrará en Donostia. De eso no hay lugar a dudas. Lo que falta por concretar es en qué espacio de la ciudad se desarrollará el evento internacional de mayor relevancia del año. El Comité Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT) llegará a la capital guipuzcoana el 23 de mayo, y durante tres días, representantes de los 35 países más influyentes del mundo en el ámbito turístico se reunirán en San Sebastián. Así lo desveló el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo, a mediados de diciembre, cuando la negociación estaba pendiente de una firma. Y hace dos semanas, Retortillo y el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, procedieron a hacer oficial ese protocolo de colaboración para celebrar la 108 edición de este encuentro internacional.

El contexto invitaba a pensar que la sede para un evento de estas características sería sin lugar a dudas el Palacio de Congresos del Kursaal. No obstante, la previsión a dos o tres años vista con la que trabaja el auditorio ha supuesto que en dichas fechas los cubos de Moneo estén ocupados y que la ubicación para la cita de la OMT se encuentre bailando, por ahora, entre dos aguas.

El día 25 de mayo, fecha en la que culmina la cumbre mundial del turismo, arranca otro seminario organizado por el campo lacaniano en el País Vasco, que acogerá a 80 personas. Sin embargo, Iker Goikoetxea, director del Kursaal, se muestra «optimista» pese a faltar poco más de dos meses para la celebración del evento, y confía en poder dar una solución más pronto que tarde. «El motivo no es otro que hay una colisión con otra actividad y estamos intentando ver si somos capaces de llevar adelante la reunión de la OMT, incluso con esas dificultades», agrega.

Mayo es uno de los meses por excelencia para la actividad congresual y es por ello que Goikoetxea matiza que encajar un evento que ha sido «recientemente decidido» no es fácil. En cualquier caso, confía en su equipo, «que es muy hábil con estas situaciones por experiencias previas que hemos superado». No obstante, se muestra cauteloso por ser «el cliente el que debe tomar la decisión de celebrarlo donde lo considere oportuno, con sus pros y sus contras».

Entre tanto, mientras el Kursaal trata de hacer encajar las piezas del puzle, otro escenario de la capital guipuzcoana se postula como el plan B en caso de que a los organizadores del encuentro no les termine de convencer la opción del Kursaal.

Entre las alternativas que se valoran en la ciudad se encuentra Tabakalera. El motivo no es otro que la amplitud de espacios con los que cuenta el centro cultural y que la dimensión de las salas tiene la capacidad suficiente para albergar a las 300 personas previstas entre ejecutivos, trabajadores y delegaciones de los países miembro de la OMT.

Exigencias de protocolo

Además de la repercusión mediática que a nivel organizativo conviene tener en cuenta, la llegada de los máximos mandatarios del turismo a escala mundial requiere que el espacio en el que se celebre el evento esté sujeto a determinadas exigencias protocolarias de seguridad.

En caso de que la organización finalmente se decantase por el Kursaal, Goikoetxea se felicita por que «no somos nuevos en este tipo de requerimientos», en referencia a la reunión de ministros europeos de Competitividad e Industria que se celebró en el Palacio de Congresos donostiarra, celebrada en 2010, «cuando España tuvo la presidencia de la Unión Europea». Más allá de suponer un problema a nivel operativo, resultaría «un reto» para la entidad «por la exigencia, pero desde la absoluta tranquilidad», apunta el director.

Por el momento quedan tres meses por delante para que el organismo se decante por uno u otro espacio de Donostia, donde el Comité Ejecutivo llegará después de haber celebrado reuniones anteriores en Rovinj (Croacia), Medellín (Colombia), Málaga, Luxor (Egipto), Madrid o, la última el pasado mes de septiembre en Chengdu (China).

Pero si algo está cerrado desde hace meses es el organigrama del encuentro. La primera jornada se dedicará a la recepción de las delegaciones de los distintos países que acudan a la reunión; el segundo acogerá el acto inaugural y los trabajos en comisión; y el tercero, una sesión temática específica para, finalmente, acabar con una declaración y conclusiones.

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