Doce solicitudes nuevas y siete adopciones en 2017

El año pasado diez parejas solicitaron la actualización del certificado que permite seguir optando a un niño

A. S. J SAN SEBASTIÁN.

La tendencia de las adopciones no varía este año en Gipuzkoa y continúa a la baja. En estos ocho meses, el Servicio de Adopciones de la Diputación ha recibido un total de doce nuevos ofrecimientos de parejas que se han decidido a comenzar el proceso de adopción, cuatro para adopción internacional y ocho para adopción nacional. Por otro lado, se han realizado siete autos de adopción, o lo que es lo mismo, siete niños han sido recibidos por parejas guipuzcoanas que permanecían a la espera.

Cinco de esas adopciones fueron protagonizadas por pequeños de países extranjeros: dos de India, uno de Honduras, uno de Filipinas y uno de Hungría. Las otras dos adopciones fueron en el marco nacional.

Las solicitudes para adopciones nacionales han ido año a año igualando las cifras de las internacionales, que hace una década eran mucho más numerosas. Desde el año 2001, 1.675 parejas se han ofrecido para realizar una adopción internacional, frente a las 324 que lo han hecho para las adopciones dentro del Estado. En estos quince años han llegado a Gipuzkoa un total de 1.999 niños adoptados.

Por otro lado, el año pasado el servicio que regula el Departamento de Políticas Sociales recibió diez solicitudes de actualización del certificado de idoneidad. Este trámite se renueva cada tres años y es necesario para que las parejas puedan seguir optando a la adopción de un menor. El certificado revisa la situación de la familia y establece si sus condiciones siguen siendo óptimas para poder adoptar a un niño. En muchos casos las parejas desisten y deciden no volver a actualizar el certificado cansados de años de espera sin obtener ninguna respuesta.

Asimismo, durante el año 2016 la Diputación llevó a cabo 124 informes de seguimiento postadopción y 1.333 personas participaron en diferentes acciones de formación, espera y asesoramiento post-adoptivo.

«Retos añadidos»

Desde el Servicio de Adopciones de la Diputación insisten en recordar que la paternidad y maternidad adoptiva tiene, además de los retos y tareas propios de tener un nuevo miembro en la familia, «otros retos añadidos para los que hay que preparase y formarse: la explicación de sus orígenes biológicos, que incluyen una explicación de por qué no pudo ser cuidado por su familia biológica; la aceptación de sus diferencias raciales en caso de que se dé esa circunstancia; la atención de las necesidades específicas que pueda presentar como consecuencia de la experiencia de abandono o maltrato que pudo vivir en sus primeros años; etc.». Por eso, contar con «apoyo profesional» o acercarse a «asociaciones de familias adoptivas» son elementos que pueden «ayudar mucho a los padres adoptivos y a prevenir la aparición de problemas en un futuro», afirma Lezana.

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