Doce montañeros han muerto este año en la zona pirenaica donde falleció Mikel

La camiseta con el dorsal de Mikel colgada en el Ayuntamiento.
La camiseta con el dorsal de Mikel colgada en el Ayuntamiento. / JOXEBI

La Guardia Civil señala que «por desgracia» en los últimos meses se ha producido «un aumento considerable» de víctimas mortales

AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

El equipo que participó en la búsqueda y rescate del aretxabaletarra Mikel Crespo en el Balaitús insistía continuamente en un aspecto: las dificultades técnicas que había entrañado el mismo debido a la complejidad del terreno. El pico de 3.144 metros, muy rocoso y en el que se acumulan grandes cantidades de nieve y hielo, está considerado de dificultad media-alta, y la Guardia Civil solo aconseja ascender al mismo a personas con cierta experiencia en montañas similares y en todo caso nunca hacerlo en solitario.

El joven guipuzcoano, aficionado al montañismo y acostumbrado a ascender los picos de la zona, en donde veraneaba cada verano junto a su familia, decidió realizar solo el ascenso al Balaitús el pasado viernes. Fue durante la bajada, por la zona conocida como la Gran Diagonal, cuando por causas que se desconocen Mikel sufrió una caída de 150 metros que le causó la muerte. Un equipo de la Guardia Civil localizó su cuerpo en una zona de muy difícil acceso, en la canal de la cara sur del macizo, a la que los agentes solo pudieron acceder descendiendo en rápel.

A pesar de que el rastreo del montañero guipuzcoano se alargó durante casi tres días y que las tareas para poder trasladar el cuerpo se prolongaron durante más de dos horas, fuentes de la Guardia Civil -encargada del operativo- confirman que «por desgracia» el de Mikel no ha sido el rescate más complicado al que se han tenido que enfrentar este año. De hecho, desde el instituto armado aseguran que son muchas las personas que tienen que ser recuperadas de distintos picos del Pirineo aragonés cada día, especialmente en verano, coincidiendo con la temporada alta, y que en los últimos meses se ha producido «un incremento considerable» de personas fallecidas.

La última víctima ha sido el joven aretxabaletarra, pero en lo que va de año otras once personas han fallecido en algún monte de la zona, realizando montañismo u otras actividades como la escalada o el barranquismo.

13 personas

tuvieron que ser rescatadas en helicóptero en los Pirineos aragoneses el pasado fin de semana por equipos de la Guardia Civil, una de ellas Mikel. Esguinces, extravíos, caídas e indisposiciones son las causas más comunes.

Otros diez avisos

Solo el fin de semana pasado, además de replegar cuatro equipos de agentes por tierra y otro por aire para tratar de encontrar a Mikel Crespo, la Guardia Civil tuvo que atender otros diez avisos que conllevaron el rescate en helicóptero de doce personas, trasladadas a diferentes hospitales y refugios. Entre ellas, un joven de 19 años que se precipitó mientras descendía el pico Perdiguero (3.222 m) y que quedó semiinconsciente y con una lesión en las costillas, varios evacuados por esguinces o torceduras de tobillo, un escalador que resbaló y quedó colgando del borde de un precipicio y tres menores extraviados que fueron finalmente localizados ilesos.

Tras recuperar el cuerpo sin vida del joven guipuzcoano y trasladarlo al Hospital de Jaca para que le fuese realizada la autopsia, el féretro con sus restos mortales partió ayer de la localidad oscense hacia las dos de la tarde en dirección al tanatorio de Arrasate, donde se ha instalado el velatorio.

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