No se descarta el cierre de la explotación donde murieron 45 reses

Dos vistas de la explotación ganadera donde sucedieron los hechos./LOBO ALTUNA
Dos vistas de la explotación ganadera donde sucedieron los hechos. / LOBO ALTUNA

La institución foral ha abierto un expediente administrativo que puede terminar en una sanción

J. PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

El caso de la muerte de las 45 cabezas de ganado vacuno en la explotación ganadera de Berastegi ha dado en las últimas horas una nueva vuelta de tuerca. A la apertura de una investigación por parte de la Diputación, el mismo día en que tuvo conocimiento de los hechos, se añade ahora la incoación de un expediente administrativo a cargo de la misma institución que podría concluir con la imposición de una sanción económica o de otra índole. No se descarta incluso el cierre de la vaquería o que el caso llegue a manos de la Fiscalía de Medio Ambiente de Gipuzkoa.

El expediente será instruido por los técnicos del departamento de Medio Rural, que dirige Ainhoa Aizpuru. Su elaboración se puede prolongar varias semanas y los autores deberán realizar un relato pormenorizado de los acontecimientos que desembocaron en el hallazgo el jueves de la semana pasada de las 45 cabezas de ganado muertas en las instalaciones que se levantan en el barrio de Amerialde de Berastegi.

El desagradable olor proveniente de la vaquería, unido al hecho de que el ganado no hacía otra cosa que mugir a todas horas despertaron las sospechas de los vecinos. La posterior llegada de un veterinario confirmó el desastre. Junto a las reses muertas, el técnico percibió que otro medio centenar de animales había logrado sobrevivir, si bien entre estos últimos había ejemplares que presentaban síntomas de desnutrición.

Se recabarán las versiones de la persona que gestiona la explotación y también la de su padre

El proceso de investigación puede demorarse varias semanas

Fuentes de la Diputación atribuyeron las muertes a varias circunstancias y estimaron que había existido un «abandono, mal manejo o inadecuada gestión de los animales» que coincidió con un periodo de bajas temperaturas que, a su vez, condujeron a los animales a un estado de hipotermia.

Para la elaboración del expediente administrativo, miembros de la Dirección de Agricultura y Medio Rural tienen previsto mantener reuniones con el dueño de las instalaciones y su hijo, que es quien se ocupaba del cuidado y mantenimiento del ganado.

La investigación deberá asimismo reflejar las conclusiones de las pruebas respecto a si se pudo producir algún fallo en el sistema mecánico que transporta el alimento desde las tolvas a los comederos donde permanecían los animales. En este sentido, la planta cuenta con dos zonas. En una, el ganado no habría sufrido desabastecimiento, mientras que en la otra, la comida no llegó.

Conclusión

Asimismo, la investigación incluirá los resultados de la analítica encargada para conocer si en el fallecimiento del ganado ha podido concurrir alguna otra circunstancia extraña, bien relacionada con la alimentación u otras causas.

Con toda la información en su poder, los instructores del expediente tomarán una decisión que podía llevar aparejada una propuesta de sanción en el caso de que concluyesen que ha existido una actuación negligente por parte del titular o del gestor de la explotación. Fuentes próximas al caso aseguran desconocer la cuantía que pudiera imponérseles. Pero, además, el expediente podría dar lugar a la clausura de la explotación ganadera, en el caso de que la actuación fuera considerada «muy grave».

Existe, no obstante, una tercera vía: la del traslado del expediente a la Fiscalía de Medio Ambiente de Gipuzkoa. Esta situación se produciría solo en el supuesto de que el equipo instructor hallase indicios de que las reses fueron objeto de un maltrato animal de manera consciente. Hasta el momento, fuentes de la institución foral no creen que la desatención a la que estuvieron expuestas vacas y terneros haya sido el resultado de una actuación malintencionada por parte de los gestores de la planta ni tampoco de un presunto caso de maltrato animal.

Móvil desconocido

Pero de la misma manera que el procedimiento puede finalizar en sanción, también lo puede hacer con el archivo, de manera que no se impondría ninguna medida.

Las circunstancias que concurrieron para que las vacas y terneros fallecieran es por todos conocidas. Lo que no ha trascendido es la motivación. ¿Qué llevó a que la persona que gestionaba la explotación abandonara a los animales? Fuentes conocedoras de lo sucedido han rehusado pronunciarse sobre el asunto y han alegado que pertenece a la esfera íntima de las personas concernidas.

No obstante, otras fuentes confirman lo adelantado el domingo por este periódico, que se trataba de desavenencias surgidas entre el padre y su hijo. Este último, tras formarse en la escuela de Fraisoro, entró a formar parte en la explotación, lo que le permitió beneficiarse de las ayudas cofinanciadas que ofrecen la Unión Europea y la Diputación por la incorporación de jóvenes al sector, en este caso primario. Las citadas fuentes indicaron que el joven tiene verdadero interés por la ganadería y se preocupaba del estado de los animales, de ahí que no se acierte a comprender que haya dejado desabastecidas a las reses.

La explotación se dedica exclusivamente al criado de vacuno para consumo de carne. Es, de ciclo cerrado, es decir que en la misma hay vacas que dan a luz terneros que posteriormente son alimentados antes de venderlos.

Aun cuando no han podido establecerse los días en los que el ganado pudo permanecer sin comer, se cree que estuvo varias semanas. Las reses muertas fueron retiradas de las instalaciones y el mismo viernes se procedió a su traslado a la planta de transformación de animales de la localidad vizcaína de Ortuella donde fueron incineradas.

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