La Diputación de Gipuzkoa abre un expediente tras la denuncia sobre el centro de mujeres maltratadas

Momento de la lectura del comunicado de movimiento Donostiako feministak este lunes. /IÑIGO SÁNCHEZ
Momento de la lectura del comunicado de movimiento Donostiako feministak este lunes. / IÑIGO SÁNCHEZ

Recuerda que ha puesto en marcha un plan de mejoras mientras se busca una ubicación alternativa al piso

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

La Diputación de Gipuzkoa respondió a las graves denuncias vertidas por un grupo de mujeres atendidas en el centro Bidean y lo hizo para informar de que la institución foral también ha ordenado la apertura «inmediata» de un expediente «para esclarecer la situación» que rodea a este piso de acogida para víctimas de maltrato. La respuesta, recogida en una nota de prensa, no fue más allá de las explicaciones ya dadas hace casi dos semanas en las Juntas Generales, cuando la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, reconoció que se habían recibido quejas contra ese piso y que habían tomado medidas para mejorar la atención, hasta el punto de buscar una nueva ubicación.

Esa comparecencia fue la primera evidencia de que la siempre compleja atención de un recurso para mujeres que huyen del maltrato se había visto envuelta en problemas, en los que no abundó. Ha sido este lunes cuando se ha sabido la versión de las denunciantes. Este periódico se ha puesto en contacto con la empresa gestora, Fepas, que no ha hecho declaraciones. Los trabajadores, por su parte, dicen sentirse «dolidos» por las acusaciones vertidas, según LAB, sindicato con mayoría en el sector. La Diputación no ha entrado a desmentir ni a corroborar la versión de las mujeres denunciantes. Pero sí ha insistido en envolver la situación del centro en varios datos para contextualizar la atención prestada.

Así, este lunes ha dicho que desde 2014 a 2018 la Diputación ha atendido en el centro Bidean a más de 162 mujeres con sus hijos e hijas víctimas del maltrato, con un ratio de personal de 1,04, es decir, «con más de un profesional por persona atendida, incluyendo la posibilidad de mantener a sus hijos e hijas con ellas», como dando a entender que la atención no ha adolecido de una falta de personal. También ha subrayado que el número de personas que entran y salen del recurso «es bajo por ser un centro de media estancia». Así, en 2017 el piso, que cuenta con ocho plazas, «solo ha tenido nueve casos, junto con seis menores». El centro tampoco está ocupado al 100%, «con solo tres mujeres en estos momentos». Y ha añadido que «los resultados generales del mismo son muy buenos, teniendo en cuenta la complejidad de las contingencias, necesidades y condicionantes que presentan las mujeres y personas dependientes usuarias».

Plan de mejora

Peña ha explicado este lunes que el servicio foral de atención a mujeres víctimas de la violencia de género ha mantenido reuniones «tanto con las usuarias y trabajadoras, como con la entidad gestora», tras las cuales se ha detectado que uno de los problemas a corregir es la configuración del propio centro, repartido en dos pisos separados entre sí, «lo cual dificultada la relación diaria entre las trabajadoras y las usuarias». De ahí que la decisión haya sido buscar otra ubicación que reúna «las condiciones para una óptima atención».

Mientras tanto, el departamento ha puesto en marcha un plan de mejoras, ha indicado la diputada, que «tenga en cuenta las necesidades tanto de las personas usuarias como de las personas trabajadoras». Entre otras medidas se ha decidido reorganizar los espacios físicos para permitir una mayor adecuación del espacio, «que entendemos también revertirá en la mejora de la atención». También se facilitará una coordinación y se unificarán las intervenciones y funcionamiento entre Urrats y Bidean (los dos centros de acogida, el primero para situaciones urgentes, y el segundo, de media y larga estancia), «para facilitar que las mujeres sientan la continuidad en la atención». Además, se supervisará la organización y funcionamiento diario del centro. Asimismo, han añadido las mismas fuentes, se está trabajando y colaborando con otras instituciones como es el ayuntamiento de Donostia para mejorar el servicio.

Peña ha subrayado que «la prioridad del servicio de protección a la mujer víctima de violencia machista e inclusión social es atender a estas mujeres víctimas y ayudarlas a superar esa situación, también con asesoramiento y seguimiento jurídico».

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos