La Diócesis reduce de trece a seis los arciprestazgos para afrontar «nuevos tiempos y nuevos retos»

Esta medida cierra la reestructuración del obispado y persigue el objetivo de «ser más operativos»

A. LERATE SAN SEBASTIÁN.

Tras la reforma sectorial y el nombramiento de nuevos vicarios realizados el pasado año, la Diócesis de San Sebastián ha llevado a cabo ahora la reforma territorial que contempla la reorganización de los arciprestazgos.

De esta manera, la Diócesis pasa a estar repartida en seis arciprestazgos en lugar de los trece que había hasta la fecha. Estos se han reducido en número, según el obispado, con el objetivo de ser «más operativos y hacer frente a los nuevos tiempos y a los nuevos retos que se presentan en nuestra sociedad».

El Obispo José Ignacio Munilla dará a conocer la nueva estructura territorial de la Diócesis este domingo en la eucaristía de inicio del curso pastoral 2017-2018 que se celebrará a las 18.00 horas en la Catedral del Buen Pastor en Donostia.

Munilla dará a conocer la nueva estructura durante la misa de inicio de curso del domingo en la catedral

En ella tendrá lugar la presentación de los nuevos arciprestes, aunque, según fuentes del obispado, «aún faltan por concretar dos de ellos», y se explicará asimismo la reestructuración territorial de la Diócesis. Por otro lado, tras la misa, el obispo Munilla entregará la 'missio canonica' para este nuevo curso pastoral al profesorado que imparte la asignatura de religión.

Optimizar los recursos

La reducción de los arciprestazgos «cierra la reestructuración del obispado» que Munilla inició el año pasado y busca «optimizar los recursos existentes».

La primera medida que tomó Munilla fue el relevo de la cúpula de la Iglesia guipuzcoana, y supuso el nombramiento de un nuevo vicario general y tres vicarios de pastoral. El obispo optó por otorgar la vicaría general a Juan Mari Olaetxea, sacerdote de su confianza, que ejercía desde 2012 como vicario episcopal para el clero, posición que le atribuía la responsabilidad de apoyar y prestar asistencia a los sacerdotes de Gipuzkoa, así como coordinar sus funciones.

Además del reemplazo nominal en la vicaría general, la reforma incluyó la división en tres ámbitos de lo que hasta entonces era abarcado por la figura de vicario de Pastoral. Ahora la Diócesis cuenta con un área de Pastoral Social y Misiones, dirigida por Xabier Andonegi; un área de Pastoral Litúrgica y Espiritualidad, cuyo máximo responsable es Unai Manterola; y un área de Evangelización que lidera Mikel Aranguren.

El obispo quiso formar un equipo que permitiera agilizar la labor pastoral de la Diócesis y «coordinar mejor» los diversos servicios confiados a cada responsable. También buscaba «acercar más a las parroquias la tarea y la disposición de ayudar y acompañar». Y, por último, aconsejar al propio Munilla «mejor y de forma más enriquecedora en su tarea de gobierno de la Diócesis».

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