Detenido un chico de 18 años acusado de agredir en plena calle a un hombre en Pasaia

Lugar de la agresión, donde ayer aún se apreciaban restos de sangre en la acera. /VIÑAS
Lugar de la agresión, donde ayer aún se apreciaban restos de sangre en la acera. / VIÑAS

La víctima, un vecino de 60 años del barrio donostiarra de Bidebieta, fue derribada y recibió varios puñetazos y patadas en la cabeza el viernes por la noche

ELENA VIÑAS PASAIA.

Indignación y miedo. Esos eran los sentimientos que ayer embargaban a los vecinos del distrito pasaitarra de Trintxerpe tras conocer la agresión que tuvo lugar la noche del viernes en Azkuene, una concurrida calle que sirve de frontera entre los municipios de San Sebastián y Pasaia. Fue precisamente en la acera perteneciente a la capital guipuzcoana donde un hombre de 60 años de edad fue abordado por un joven de 18 años, que le derribó y propinó puñetazos y patadas en la cabeza.

El suceso tuvo lugar pocos minutos antes de las nueve de la noche, cuando en la calle había buen número de gente, ya que se celebraba la tarde del pintxo-pote semanal en algunos establecimientos hosteleros. La escena fue presenciada por varios ciudadanos que, de inmediato, corrieron a auxiliar al hombre y seguir a su atacante, mientras este trataba de darse a la fuga.

«Estábamos en una terraza y vimos al hombre caído en el suelo y a un chico joven que salía corriendo. Cuando fuimos a ayudarle, vimos que tenía la cara destrozada, sangraba y no podía hablar. Solo emitía gemidos de dolor. Por suerte, enseguida le atendieron sanitarios y un agente de la Ertzaintza que no estaba de servicio, pero se encontraba cerca. Estuvieron con él hasta que llegó la ambulancia», señalaron a este periódico vecinos de la zona.

«No sabemos si ya le seguían o intentaban robarle», comentaban «asustados» los vecinos

Hasta el lugar se desplazaron media docena de patrullas de la Er-tzaintza y de la Guardia Municipal que minutos más tarde daban caza al presunto atacante en la calle Jaizkibel, paralela a la de Azkuene. Algunos ciudadanos le habían seguido dispuestos a atraparle.

Fueron muchos los que se arremolinaron ante el coche patrulla en el que el presunto atacante fue trasladado a dependencias policiales, mientras, según testigos presenciales, le propinaban insultos y gritaban que le dejaran suelto para «darle su merecido».

«La gente estaba muy enfadada, porque no hay explicación para lo que ocurrió. En este pueblo nunca ha ocurrido algo así. Ahora vamos a tener miedo de salir a la calle. A este paso, no vamos ni a poder salir de casa», explicaba otra persona que presenció el suceso.

Parada cardiorespiratoria

Fuentes municipales informaron a este periódico que la víctima, un jubilado vecino del cercano barrio donostiarra de Bidebieta, sufrió un traumatismo craneoencefálico como consecuencia del ataque. Además, durante el traslado al hospital en ambulancia también habría sufrido, al parecer, una parada cardiorrespiratoria. Quienes conocen en Trintxerpe a la víctima aseguran que se trata de una persona que «nunca se ha metido con nadie» y que suele frecuentar esta población.

«Es un señor prejubilado que hacía unos segundos acababa de salir de este mismo bar -comentaba el propietario de un negocio hostelero en Azkuene- para tomarse la última en otro bar en la misma calle más arriba cuando ocurrió el ataque del joven de 18 años de edad. No sabemos si ya le seguían o si la intención era robarle. La gente no habla de otra cosa, solo de la paliza que se ha llevado el señor y de cómo el que le atacó llegó incluso a pisarle la cabeza».

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