Sube como la espuma el número de guipuzcoanos afectados por la estafa del falso 'chapuzas'

Así quedó el interior de la vivienda de una familia que ayer acudió a la Guardia Municipal a denunciar un caso idéntico. /
Así quedó el interior de la vivienda de una familia que ayer acudió a la Guardia Municipal a denunciar un caso idéntico.

Las averiguaciones confirman que el número de afectados puede superar el medio centenar

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASan Sebastián

El número de perjudicados por el presunto estafador que se anunciaba para reformar viviendas y dejó a los clientes en la estafa tras cobrarles un porcentaje de lo presupuestado sube como la espuma. Ya son veinte las personas que se han puesto en contacto con la Guardia Municipal de San Sebastián cuyos agentes instruyen las diligencias. Gracias a sus averiguaciones la actividad de este presunto delincuente ha sido abortada. De la veintena, quince han formalizado ya denuncia, y otros más han sido citados para el lunes. Pero se cree que esto es solo la punta del iceberg de la estafa, ya que se estima que los perjudicados superen el medio centenar. El sospechoso continuaba ayer en dependencias de la Guardia urbana de la capital, si bien en breve será conducido ante la autoridad judicial.

Josué S.J., de 35 años, no solo ha dejado Gipuzkoa sembrada de ‘chapuzas’. En las últimas horas se ha conocido que hay también afectados en Bizkaia. El investigado llevó a cabo operaciones similares en poblaciones como Durango, Zornotza y Sestao.

130.000 euros es la cuantía que, por el momento, habría estafado el ‘chapuzas’ a las personas que contrataron sus servicios

El supuesto estafador distribuía publicidad en buzones, portales y bares y se postulada para realizar trabajos de reparaciones en pisos a precios francamente económicos y en poco tiempo. Una vez convenido el presupuesto, el arrestado exigía un adelanto que oscilaba entre el 20 y 30% para la compra de los materiales. Tras recibir la cantidad convenida, enviaba a unos operarios que, sin tener apenas conocimiento de la profesión, daban comienzo a las labores de derribo de aquellas dependencias que habían de reformar. En muchos casos, en cuanto terminaba la primera jornada laboral, los operarios se ausentaban para no regresar más. «Me tiré todo el verano esperando a que volvieran, un día tras otro. Al final, se confirmó lo que temía. El día que presenté la denuncia y vi su ficha policial, todo se derrumbó», reconoce Koro, una las afectadas.

Según transcurren las horas, la cuantía de la estafa también crece. Fuentes policiales consultas creen que el monto del fraude es ya de 130.000 euros, ello sin cuantificar otros conceptos como la demora en la reparación que sufrieron los clientes o los gastos extras que los damnificados han tenido que abonar a las empresas que posteriormente ejecutaron las obras y subsanar los destrozos que ocasionaron.

Las claves

Propuesta
Algunos damnificados expresan su intenciónde crear una plataforma de cara el proceso judicial
Detenido
El acusado será conducido esta mañana por la Policía local de Donostia ante el Juzgado de Guardia
Expansión
Se han registradotambién casos en varias localidades vizcaínascomo Durango y Sestao

Otro matrimonio que reside en el donostiarra paseo de Duque de Mandas también fue víctima del ‘chapuzas’. Su caso es idéntico a otros que se han conocido. Tras quedarse con 10.000 euros, les dejó la casa que no parecía ni casa. Paredes descarnadas, sacos de cementos tirados por los suelos, trapos amontonados en mitad de una habitación, puertas desmontadas... Un desastre.

En este caso, al igual que en otros muchos, los perjudicados decidieron poner los hechos en conocimiento de la Ertzaintza y se desplazaron hasta la comisaría de Ondarreta, donde, según explicó el abogado que ahora les representa, no les recogieron la denuncia y les instaron a presentar una queja en una oficina de Consumo. Así lo hicieron. Allí fueron informados de la existencia de otros perjudicados y solicitaron si les podían poner en contacto. El derecho a la protección de datos impidió que les desvelasen sus identidades.

Precisamente, algunos de los damificados han expresado el deseo crear una plataforma al objeto de unificar posturas de cara al proceso judicial que se abre ahora.

El objetivo que algunos de ellos se han fijado es recuperar parte del dinero que el arrestado pudiera mantener oculto, al margen de lo que la Policía haya descubierto en sus cuentas bancarias. No obstante, algunas fuentes conocedoras del caso expresan sus reticencias respecto a los ahorros que pueda tener este individuo. En este sentido indican que con anterioridad a su detención mantenía un elevado nivel de vida y que últimamente se desplazaba en vehículo de alquiler de alta gama conducido por un chófer.

El acusado, una vez ultimadas las diligencias policiales será conducido en el transcurso de esta mañana al Juzgado de Guardia de la capital. Fuentes jurídicas han indicado su intención de solicitar el ingreso del investigado en prisión.

Otro individuo que actuó de la misma manera

Tras la aparición de este caso, la Guardia Municipal recibió ayer la denuncia de otras personas que han tenido experiencias similares, aunque no con el detenido sino con otro individuo que actuó de la misma manera. Los agentes abrieron diligencias para investigar estos nuevos hechos. Entre estos denunciantes se encuentra R.H.A. Su caso se remonta a un año y medio.

«Era 2016. A nosotros fue la persona que nos vendió el piso en el barrio de Gros la que nos presentó al personaje. Teníamos que hacer una reforma general en la casa y lo que más nos animó a contratarle no fue el precio, sino que nos garantizaron que terminaría en un plazo corto de tiempo. Es que mientras se ejecutaban las obras nosotros estábamos en un piso de alquiler. Por tanto, estábamos pagando por el arrendamiento y la hipoteca».

Esta donostiarra adelantó 35.000 euros e incluso llegó a desplazarse hasta un centro comercial para elegir las puertas y materiales. «En aquel momento le hicimos una segunda aportación. Todo para nada. Nos dejaron la casa hecha un asco y se marcharon de la noche a la mañana. Te puedes imaginar el disgusto que supuso para nosotros. Teníamos 50.000 euros para poner la casa y se llevó 35.000. Menos mal que las personas de nuestro entorno nos han echado una mano», reconoce.

R.H.A. se personó en el juzgado donde interpuso la correspondiente denuncia. La autoridad judicial, sin embargo, archivó el caso de manera provisional, toda vez que las diligencias que se practicaron no permitieron conocer «quién o quiénes» fueron los autores de unos hechos que la magistrada reconoció, podían ser «constitutivos de delito».

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos