Desatascar el tapón de toallitas costará diez días

Tanque en el que se van acumulando los kilos de toallitas extraídos del colector. / SARA SANTOS

Se han retirado 14 metros cúbicos de la masa compacta que colapsa el conducto de saneamiento y quedan 61 por extraer

J. PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

Las labores de retirada del material que mantiene colapsado uno de los principales colectores de la red de saneamiento de Donostialdea van para largo. Se estima que los trabajos aún se pueden demorar en torno a diez días. Hasta el momento se llevan retirados 14 metros cúbicos de una masa compacta formada principalmente por toallitas higiénicas. Quedan otros 64 metros cúbicos por retirar.

Los trabajos del personal que la empresa que Aguas del Añarbe ha contratado para liberar el atasco no están resultando sencillos. Los operarios han de actuar en unas condiciones nada favorables, dentro de un conducto de 1,60 metros de alto y con equipos de respiración autónomos e indumentaria adecuada. El objetivo es dar solución al grave atasco provocado por la acumulación de estos elementos de higiene en uno de los tres grandes colectores que transportan las aguas residuales hasta la estación depuradora de Loiola, en Donostia.

El tapón tenía inicialmente un volumen aproximado de 75 metros cúbicos, equivalente a seis automóviles, y se extiende por un tramo aproximado de cien metros.

Este colector tiene una longitud de tres kilómetros y medio y 2,80 metros de diámetro en la mayor parte del trazado, aunque en el tramo en el que se ha producido el colapso el conducto es de 1,6 metros. La canalización transporta las aguas residuales de los cuatro municipios de Oarsoaldea, Oiartzun, Lezo, Errenteria y Pasaia, desde la estación de bombeo de Herrera hasta la depuradora de Loiola.

Por fortuna para los operarios, el taponamiento se localiza a pocos metros de la estación depuradora. De haberse producido en un punto más alejado, el trastorno habría sido mucho mayor y el desatasque notablemente más complicado. Estas tareas han de realizarse de forma manual, ya que las características del tapón y su inaccesibilidad no permiten utilizar otro tipo de medios mecánicos. «El tapón está apenas a cinco metros del pozo. En cada turno únicamente puede bajar un operario, ya que por ahora no hay espacio para trabajar», aseguran fuentes de la mancomunidad.

Desvío de agua al mar

Los trabajos comenzaron el jueves de la semana pasada y según las estimaciones realizadas por los responsables de Aguas del Añarbe posiblemente se prolonguen aún entre siete y diez días. Durante este periodo se terminará de desobstruir el tapón y se llevará a cabo una inspección en todo el colector. Mientras la canalización está cerrada, las aguas se desvían desde la estación de bombeo de Herrera al emisario submarino de San Pedro y terminan en el mar, con el consiguiente perjuicio medioambiental.

La obstrucción es la mayor que se ha registrado en una conducción principal de saneamiento del Añarbe. Hasta el momento, las estaciones de bombeo habían sido las más afectadas por el inadecuado vertido de toallitas.

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