Denuncian intentos de generar alarmismo en torno a los autobuses de Buruntzaldea

Denuncian intentos de generar alarmismo en torno a los autobuses de Buruntzaldea

Los alcaldes de Tolosa, Lasarte-Oria, Astigarraga y Urnieta critican las formas de la Diputación pero confían en los beneficios de la reorganización

GAIZKA LASA SAN SEBASTIÁN.

Se les había convocado a las Juntas Generales de Gipuzkoa para escuchar su opinión y los alcaldes de Tolosa, Lasarte, Urnieta y Astigarraga no esquivaron el bulto. Se mojaron en torno a la polémica suscitada por la reorganización que la Diputación va a acometer en el servicio público de transporte interurbano de Tolosa, N-I y Buruntzaldea y sus conexiones con San Sebastián. ¿Reprocharían recortes, como afectados, al departamento de Movilidad y Ordenación del Territorio?, como lo han hecho EH Bildu y Podemos, ¿O lo defenderían? Hubo de todo. Propinaron un tirón de orejas al departamento dirigido por la socialista Marisol Garmendia por la manera de publicar el anteproyecto, sin previo aviso, pero confían en que la reorganización acabe siendo positiva -una vez atendidas las alegaciones- para los vecinos. En este sentido, censuraron cualquier intento de generar alarmismo.

La primera edil de Tolosa (PNV), Olatz Peon, dejó claro que el temor de que el servicio se iba a reducir hasta la mitad se ha disipado tras escuchar las explicaciones de la propia diputada foral, Marisol Garmendia -ayer mismo expuso el proyecto en la agencia comarcal Tolosaldea Garatzen- y concluyó que «crear miedos donde no los hay no es conveniente para nadie». Explicó que «o lo habíamos interpretado mal o en un anteproyecto de estas características no se recogen al detalle los aspectos más concretos del servicio que se plantea». Reconoció que «las respuestas son razonables», aunque subrayó que «las teníamos que haber recibido antes de publicarse el anteproyecto».

Puso un ejemplo de malentendido. «El autobús de Tolosa a Donostia con paradas por los pueblos pasaba de una frecuencia de media hora a una hora. Nos parecía que se reducía a la mitad el servicio. Eso no es verdad porque se refuerzan los horarios en los que hay más usuarios y también los autobuses directos». Valoró el análisis foral sobre el uso del autobús en distintos horarios y pidió que «el servicio se adecue a las necesidades de la ciudadanía».

«Desinformación»

Casos parecidos citó el alcalde de Lasarte, Jesús Zaballos (PSE), quien consideró que «no son tantos los cambios que tiene este anteproyecto para la alarma social que se ha generado». Expresó su tesis de que «se ha utilizado políticamente este anteproyecto para ir en contra de la Diputación». Vio necesaria la nueva licitación como única forma de mejorar el servicio. «Nosotros tenemos la necesidad de ir a hospitales no solo de lunes a viernes sino también fines de semana y festivos y no se puede mejorar el servicio porque la concesión está vencida», zanjó.

La alcaldesa de Astigarraga, Zorione Etxezarraga (PNV) -se enteró del anteproyecto por el alcalde de Urnieta, a quien a su vez había informado un concejal de la oposición- aclaró que «tenemos la palabra de la Diputación de que se va a mejorar el servicio». Opinó que «se ha generado en vano la alarma más desde una utilización política que desde la preocupación real de la ciudadanía».

El primer edil de Urnieta, Mikel Pagola (PNV), también manifestó su «confianza en que se acepten nuestras propuestas y que se mejore el servicio». Denunció «la desinformación que se ha generado para conseguir firmas» contra el proyecto aunque advirtió a la Diputación de que hubiera agradecido una mayor colaboración. En ese plano se aparcó la crítica. En las formas. Un aviso a futuro para los responsables forales que, tal y como se dijo ayer, hacen bandera de la «buena gobernanza».

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