'Ana' deja escasos daños y preciosas estampas en Gipuzkoa

'Ana' deja escasos daños y preciosas estampas en Gipuzkoa
SARA SANTOS/USOZ

Rachas superiores a 100 km/h provocaron caídas de árboles y desprendimientos en fachadas pero no hubo que lamentar afecciones graves

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASan Sebastián

Árboles caídos, contenedores desplazados, motos por el suelo, elementos de fachadas desprendidos, corrimientos de tierra, cortes de luz... La lista de incidencias causadas por la borrasca ‘Ana’ es extensa, si bien los daños no puede decirse que hayan sido muy cuantiosos. El temporal de viento que en las últimas horas ha barrido la cornisa cantábrica deja registros para los anales de la meteorología. En el observatorio del monte Igeldo se alcanzaron rachas de 104 kilómetros por hora y en Zarautz Euskalmet midió otra de 133. Esta agencia registró en Orduña una ráfaga de 174 kilómetros, un valor que supera incluso al más alto de Finisterre, que fue de 148. El viento cedió ayer el testigo al mar. Las olas llegaron a los seis metros de altura, si bien tampoco provocaron daños.

La activación de la alerta naranja a partir de las nueve de la noche del domingo estaba más que justificada. El espectacular descenso de la presión atmosférica que se vino observando a lo largo del día no presagiaba nada bueno. El desplome del barómetro se aceleró a partir de las seis de la tarde, momento en el que la caída era de tres milibares por hora, una circunstancia poco común, según reconoce Margarita Martín, delegada en Euskadi de la Agencia Estatal de Meteorología.

Viento histórico

El viento que sopló con cierta contención durante la mayor parte de la jornada se desató entrada la noche. Los picos más intensos tuvieron lugar entre las diez y las once de la noche. Los anemómetros situados en las zonas más expuestas de la comunidad empezaron a girar de forma vertiginosa. Las estaciones de Euskalmet arrojaron registros espectaculares. La máxima se dio en Orduña, a casi mil metros de altitud, donde una racha llegó hasta los 174 kilómetros por hora. La misma agencia vasca midió 145 kilómetros en Punta Galea, en Bizkaia; 133 en Zarautz y 112 en Ordizia.

Las cifras de Aemet fueron inferiores. Las máximas se registraron en Amurrio y Zumaia con 112 y 111 kilómetros por hora respectivamente. En el observatorio del monte Igeldo el viento alcanzó 104 kilómetros, en tanto que en Hondarribia se quedaron en 73. En el aeropuerto de Vitoria se contabilizaron 106.

Los vientos irrumpieron, además, acompañados de precipitaciones que, por momentos, fueron intensas. Entre las ocho de la mañana del domingo y la misma hora de ayer, cayeron 74 litros en la localidad vizcaína de Güeñes, 35 en Hondarribia, 34 en Igeldo e Irun, 28 en Elgoibar, 27 en Mutriku y 26 en Zumaia. En el interior del territorio no llovió tanto y en algunas zonas del Goierri y localidades del Urola apenas si se recogieron 10 litros. En Aretxabaleta se registraron 7, los mismos que en Ordizia, por 13 en Zumarraga y 12 en Azpeitia.

Incidentes

Con estos ingredientes, los contratiempos no tardaron en sucederse. El Centro de Coordinación de Emergencia SOS-Deiak gestionó 333 incidentes, aunque ninguno revistió especial gravedad. La mayoría fueron provocados por caídas de ramas y cascotes de fachadas así como por desplazamiento de contenedores en la vía pública. En Álava se contabilizaron 123 casos, por 111 en Bizkaia 111 y en Gipuzkoa 90.

En Donostia, la borrasca generó también pequeñas incidencias. El concejal de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, Martín Ibabe, dio cuenta de algunas, entre las que destacó la caída de varios árboles en distintos puntos de la ciudad. Bomberos y Guardia Municipal realizaron a lo largo de la noche una quincena de actuaciones.

El paso de ‘Ana’ dejó también contenedores y mesas y sillas de terrazas desplazadas, balsas de agua y un pequeño corrimiento de tierra en la carretera de Igeldo poco antes de Leku Eder. Asimismo, produjo desprendimientos en fachadas de edificios como el registrado en el número 40 de la avenida de Barcelona de Donostia, donde se soltó una plancha que recubre el exterior del edificio.

Entre los árboles abatidos, el más destacado fue el sauce que se encuentra en el centro de la plaza que lleva su mismo nombre en el barrio donostiarra de Amara. También hubo caídas en los paseos Arriola y Arrapide así como en el camino de Agiti y la calle Bertsolari Xalbador.

En el resto de Gipuzkoa, los efectos fueron similares. Los bomberos de la Diputación efectuaron una veintena de intervenciones, «principalmente por árboles y partes de fachadas caídos», indicó un portavoz del citado cuerpo.

Trece horas sin luz en Antzuola

El derribo precisamente de un árbol sobre el tendido eléctrico dejó durante trece horas sin suministro algunas viviendas de Antzuola. Fuentes de la compañía Iberdrola señalaron que el corte afectó a 700 abonados. Vecinos de la localidad indicaron que «la luz se fue sobre la media noche del domingo. Hemos permanecido sin energía hasta la una de la tarde. Durante este tiempo nos hemos apañado como hemos podido, en mi caso con linternas», indicó un afectado.

No hubo localidad en el territorio que no registrara algún tipo de percance. Destacó en este sentido el sucedido en Azpeitia, donde la caída de un árbol dañó un coche estacionado en la calle Enparan. Ordizia, Beizama, Errezil, Zumaia, Legazpi, Eibar, Zumarraga, Beasain... fueron algunas de las localidades que también se vieron afectadas.

Balance del temporal

Vitoria fue la capital vasca en la que las rachas ocasionaron mayor número de incidencias, ya que provocaron 230 salidas por parte de la Policía Local y los bomberos. En Bilbao, el pico de viento tuvo lugar sobre las 21.00 horas cuando se registraron 94 kilómetros por hora en Deusto. Los bomberos realizaron 16 salidas.

Oleaje

Tras el viento, el protagonismo se trasladó ayer lunes al mar. Pese a la alerta naranja para la navegación y el aviso amarillo por impacto en la costa, los embates del oleaje apenas repercutieron en la franja litoral. No obstante, las mediciones de las boyas oceanometeorológicas arrojaron registros de cierta importancia. La del puerto de Bilbao, situada a unas cuatro millas de la costa, midió una ola de 6,38 metros de altura y la de Pasaia rozó los 6 metros.

Las medidas de prevención adoptadas, entre ellas el cierre del Paseo Nuevo de Donostia y las recomendaciones de no aproximarse a zonas expuestas a las aguas del Cantábrico contribuyeron a que no hubiera incidencias.

En Zarautz, los establecimientos hosteleros del malecón no sufrieron daños y tampoco se vieron afectados los puertos deportivos de Gipuzkoa.

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