«Dedicarse a la hostelería es duro y difícil, pero aún lo es más en Senegal»

Marie y Fanta llegaron a Gipuzkoa buscando un futuro mejor y ahora ayudan a que otras 12 jóvenes sean formadas en Kenia gracias al proyecto 'Afrika, elkarrekin bai'

Marie Berthe y Fanta Camara, ambas senegalesas,vinieron a Gipuzkoa en busca de un futuro digno./DE LA HERA Y USOZ
Marie Berthe y Fanta Camara, ambas senegalesas,vinieron a Gipuzkoa en busca de un futuro digno. / DE LA HERA Y USOZ
JUDITH URQUIJO

«Trabajar en hostelería es muy duro y difícil, pero aún es más difícil hacerlo en mi país». Así se expresa Marie Berthe, una senegalesa de 47 años que trabaja en el restaurante Atalaia de Irun. Se define como una mujer luchadora que dejó su tierra hace 14 años para probar suerte en Gipuzkoa.

Entre los muchos tópicos que existen sobre África quizás el más difundido es el referido a la situación de la mujer. La mayoría son el motor económico de su familia y de la sociedad en la que vive. Marie se ganaba la vida limpiando casas hasta que «tocó fondo» y decidió dejarlo todo para labrarse un futuro fuera de Senegal. «Conocí a un chico de San Sebastián y gracias a él tuve el valor de lanzarme a la piscina y empezar una vida aquí», explica. «Trabajar en un bar o un restaurante en Senegal es imposible, básicamente porque no hay trabajo. Allí la gente tiene otra cultura y no están habituados a comer fuera de casa. Aquí es totalmente diferente», apostilla.

Actualmente vive en Hondarribia pero tiene clara su intención de regresar a Senegal algún día y probablemente pensaría en abrir algún negocio o algo por el estilo», cuenta Berthe.

Otro ejemplo de valentía es el de Fanta Camara, que dejó el país africano para comenzar una nueva vida en España. Vivió durante un tiempo en Almería, donde conoció a un joven guipuzcoano hace 14 años y su vida dio un giro. «Nunca me había planteado acabar aquí , pero estoy contenta y me gusta», confiesa de forma alegre.

Esta mujer de 38 años trabaja en la Gastroteka Danontzat de Hondarribia, por lo que reconoce haber cumplido su sueño: dedicarse a la hostelería. «Siempre me ha gustado este mundo, pero dedicarme a ello en mi país es muy caro y te ponen mil trabas. Me hubiese encantado formarme en esto pero nunca me lo he podido permitir», señala.

Al igual que Berthe, ella también tiene «intenciones de volver a Senegal en un futuro próximo y trabajar allí en algún restaurante. La experiencia que he cogido aquí me puede abrir puertas», añade. Aunque echa de menos su tierra y a los suyos, reconoce que aquí se lo han puesto muy fácil para sentirse cómo en casa: «No tengo familia de sangre pero como si la tuviera. Todo el mundo se ha portado muy bien conmigo desde el primer momento».

Cenas solidarias

Como Marie y Fanta, otras mujeres africanas tienen las mismas metas. Concretamente, son doce las chicas que se han dirigido a un grupo de cocineros guipuzcoanos solicitando su colaboración para poder realizar sus estudios de hostelería en Kenia, y gracias a la asociación Harambee y al proyecto 'Afrika, elkarrekin bai', las peticiones de estas mujeres han encontrado respuesta.

Recientemente se presentó el proyecto en una rueda de prensa, a la que asistieron, además del propietario del establecimiento, Inaxio Muguruza, varios chefs y reposteros participantes en la iniciativa, como Roberto Ruiz, Iñigo Lavado y Rafa Gorrotxategi. Esther Patrocinio, voluntaria y portavoz del proyecto y Kentaro Byarugaba, una joven keniana conocedora de la situación de sus compatriotas aspirantes a cocineras, explicaron los detalles de la iniciativa solidaria.

«Con este proyecto tratamos de ayudar a 12 chicas de Kenia que quieren estudiar para ser chef de cocina en dos escuelas de hostelería de su país: Kibondeni, en Nairobi y Tewa, en Mombasa. Es un proyecto para África que se queda en África, de forma que las doce jóvenes puedan tener un futuro en su país y construir la sociedad africana, que está muy necesitada de formación», dijo Esther Patrocinio.

«La mayoría de estas chicas estaban destinadas a casarse después de los 12 años», añadió Kentaro Byarugaba. Allí no creen mucho en la formación de la mujer. Pero las jóvenes que están en contacto con este proyecto son trabajadoras, están motivadas, quieren cambiar la situación y sacar adelante a sus familias. Ser cocineras es algo que les va a dar orgullo y dignidad. Ellas están muy agradecidas de la ayuda que les va a llegar desde aquí».

Una veintena de cocineros guipuzcoanos participará en el proyecto a través de la organización de dos cenas solidarias, con menú fusión vasco-africano, que tendrán lugar el 26 de abril en Hika Txakolindegia de Amasa-Billabona y el 17 de mayo en el restaurante Iñigo Lavado de Irun, ambas con capacidad para unos 80 comensales. Las personas interesadas pueden enviar un mensaje e elkarrekinbai@harambee.es o llamar al teléfono 689 272990.

Solidaridad

Proyecto:
'Afrika, Elkarrekin Bai'. Financiación de los estudios de cocina de doce mujeres jóvenes kenianas, en las escuelas de hostelería de Kibondeni (Nairobi )y Tewa (Mombasa).
Cenas solidarias:
Se celebrarán dos cenas solidarias. La primera tendrá lugar el día 26 de abril en Hika Txakolindegia, de Amasa-Billabona y la segunda, el 17 de mayo, en el restaurante Iñigo Lavado, de Irun. En ambas habrá un menú fusión de cocina vasca y africana. en elkarrekinbai@harambee.es o en el teléfono 689 272990. Más información, en la web de Afrika Elkarrekin Bai.
Inscripciones:
A través del mail elkarrekinbai@harambee.es o en el teléfono 689 272990. Más información, en la web de Afrika Elkarrekin Bai.

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