Cristina Uriarte: «Queremos fomentar la cultura de la evaluación porque es indispensable en el proceso de enseñanza»

Cristina Uriarte, en los jardines de La Concha, frente a la delegación de Educación.
Cristina Uriarte, en los jardines de La Concha, frente a la delegación de Educación. / JOSÉ MARI LÓPEZ

El próximo lunes 25, la consejera de Educación se reunirá con los agentes implicados en la enseñanza para iniciar una fase de reflexión con el objetivo de llegar a un acuerdo por la educación

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

La consejera de Educación, Cristina Uriarte, abrió el curso escolar 2017-2018 anunciando el inicio de un proceso de reflexión para llegar a un acuerdo por la educación con todos los agentes implicados. A pesar de ello, los sindicatos abertzales, ELA, LAB y Steilas, prevén un primer trimestre escolar caliente con la convocatoria de paros.

-La semana pasada anunció el inicio de un proceso de reflexión con diferentes agentes para alcanzar un acuerdo por la educación. ¿Qué voluntad tiene esa propuesta?

- En el plan Heziberri 2020 de la legislatura anterior ya se recogía la voluntad de alcanzar un acuerdo para dar pasos hacia una ley vasca de educación. Tenemos que buscar los puntos de acuerdo, de consenso, y los retos para poder establecer unos principios básicos que nos permitan perfilar cuál va a ser nuestro sistema de educación en el futuro. Actualmente tenemos un buen sistema, hay una serie de indicadores que lo avalan, pero también sabemos que tenemos margen de mejora. Queremos trabajar desde la calidad y la equidad hacia la excelencia, y tenemos que hacerlo entre todos. Es responsabilidad de toda la sociedad.

«Hay indicadores, aparte de PISA, que muestran que tenemos un buen sistema educativo»

«Todos los agentes tenemos que ir de la mano en un pacto por la educación»

«Las reválidas de la Lomce han generado malestar respecto a las pruebas diagnósticas»

«Los sindicatos no han presentado una alternativa clara al plan Heziberri 2020»

-¿Ha tenido respuesta de esos agentes? ¿Cuándo se van a reunir?

-Hemos convocado para el lunes 25 la primera reunión. También es cierto que la legislatura pasada tuvimos una serie de encuentros con todos para conocer el diagnóstico que hacía cada uno de ellos, qué retos nos podíamos plantear y en qué aspectos tenemos que buscar acuerdos. En Euskadi tenemos un sistema educativo propio, concreto y específico que debemos seguir defendiendo y llevándolo hacia adelante.

- ¿Cuando habla de agentes sociales incluye a los sindicatos?

- Por supuesto. Contamos con todos.

- Pero los sindicatos ya han anunciado un primer trimestre de curso caliente con paros y una huelga. ¿Cree que se va a rebajar la tensión?

- Los sindicatos están en su derecho de hacer sus reivindicaciones y convocar las movilizaciones. Nosotros seguimos ofreciéndoles diálogo. Se lo dijimos en las reuniones anteriores. La última fue a finales del curso pasado, el día 23 de junio, y se hicieron unos planteamientos que hemos estado analizando. Quedamos que les volveríamos a convocar este mes, como así hemos hecho. Tenemos que ir de la mano y buscar puntos de acuerdo. Esperemos que acepten y vengan a trabajar conjuntamente en este proceso de reflexión.

- Para llegar a un acuerdo entre dos partes siempre hay que renunciar a algo. ¿Qué está dispuesto a dejar en el camino de la negociación el Departamento de Educación?

- Primero hay que estudiar en qué puntos tenemos diferencias. Habrá que dejar cosas, pero tenemos que actuar todos con responsabilidad para llegar a ese acuerdo. Una de las características de la sociedad vasca es saber llegar a acuerdos y esperamos que en este caso también suceda.

- Una de las reclamaciones de los sindicatos es la derogación del plan Heziberri 2020. ¿Me imagino que eso será innegociable?

- No es cuestión de negociar o no negociar. Realmente no sabemos de qué están hablando: si cuando hablan de Heziberri se están refiriendo a los currículums, al plan en su conjunto para el que los agentes han elaborado un modelo educativo pedagógico sobre el que partir... En esta fase, que comenzamos la legislatura pasada y la seguimos abordando, los sindicatos tienen una cabida importante, como el resto de agentes. Ahí hay un equívoco, no sé si intencionado o no, cuando lo equiparan con la Lomce. Esa ley es una cosa y Heziberri otra, un plan educativo de futuro. Esperamos que quieran negociar y que sean responsables para trabajar todos juntos.

- ¿Los sindicatos han presentado alguna alternativa en el caso de que consiguieran derogar Heziberri?

- No. No hay una alternativa clara. Creo que están hablando de aspectos diferentes a lo que es un plan. Hay ámbitos que son propios de una normativa básica estatal como es la Lomce. Nosotros, en los foros que corresponden, hemos mostrado nuestra postura contraria y hemos actuado poniendo recursos al Estado, como es el caso de los currículums o cuando hemos intentado evitar los aspectos perjudiciales de las evaluaciones. Nosotros también tenemos un posicionamiento contrario a la Lomce. Heziberri es un plan y la Lomce es una ley. Hay que recordar que somos administración pública y hay leyes que, nos guste o no, tenemos que cumplir. Es una cuestión de competencias. El Gobierno español tiene unas y nosotros otras que creemos que han invadido. Estamos y estaremos luchando para defender nuestras competencias y nuestro sistema educativo.

- ¿Cómo están las relaciones con el Gobierno central?

- Tenemos una serie de recursos contra la Lomce y ellos contra nuestros currículums y las becas. Intentamos llegar a acuerdos para evitar que sigan adelante. El tema de las becas nos preocupa especialmente. Es uno de los aspectos más significativos de nuestro sistema porque es uno de los ejemplos de equidad y de accesibilidad a la educación para todo el mundo. Las palabras son buenas, pero los hechos no nos demuestran nada. Ahora tienen buenas formas, pero a partir de ahí no hemos conseguido nada. Sí podemos decir que la pelea que hemos tenido el último año nos ha servido para minimizar los efectos de la Lomce como es el caso de las reválidas. Nosotros seguimos con nuestro propio sistema de evaluación.

- En Madrid se está comenzando a negociar un pacto de Estado para la educación. ¿Lo ve factible?

- Se ha abierto un proceso y por el bien de todos me gustaría que llegara a buen puerto. Lo que sí tengo claro es que nosotros tenemos que defender nuestras competencias. Si alcanzan un pacto me parecería fenomenal, siempre que respeten nuestras competencias y nos dejen desarrollar nuestro sistema. Llegar a un pacto será muy difícil porque cada autonomía tiene su idiosincrasia.

- Ha comentado que Euskadi tiene un sistema educativo bueno, pero el informe PISA, con el que se estrenó en esta legislatura, suspendió al País Vasco en algunas competencias como matemáticas.

- PISA, que es un referente internacional y no podemos olvidar que está ahí, evalúa tres competencias y nos marca qué tenemos que mejorar, dónde tenemos que trabajar. Pero eso no quiere decir que nuestro sistema sea malo. Tenemos toda otra serie de indicadores que muestran que es bueno como la tasa de abandono escolar, la menor de todo el Estado, el porcentaje de alumnos con estudios superiores, la Formación Profesional... PISA es un termómetro que está ahí y que nos ha hecho reaccionar para mejorar en esos ámbitos.

- Para ello van a desarrollar el Plan Lector para mejorar la comprensión.

- Es una de las iniciativas más novedosas de este curso. Ante los resultados de PISA, quisimos impulsar la competencia lectora porque no solo afecta a la lingüística, sino que es básica para todas las asignaturas. El Berritzegune Nagusia ha elaborado una guía y está formando a asesores para que cada centro lo aplique según sus características. Lo importante es que empecemos en edades tempranas.

- ¿Qué tienen las pruebas diagnósticas que son tan criticadas?

- Desde que la Lomce quiso imponer las reválidas, unas evaluaciones que, para simplificar, eran para decidir si se pasaba de curso o si al final de una etapa se tenía el título, se ha generado un malestar y una mala información. Se está mezclando un tipo de evaluación con otro con un planteamiento erróneo. Nuestras pruebas diagnósticas son para determinar el nivel de adquisición de las competencias del alumnado para poder tomar medidas y mejorar el sistema. Podremos debatir si se realizan a mitad de etapa o a final. Nuestro planteamiento es hacerlas al final porque así se comprueba si el alumno tiene el perfil de salida estipulado y en caso contrario ver qué medidas hay que tomar. A mitad de etapa hacemos otra censal con todo el alumnado, se ve la adquisición de competencias y con esos resultados, los centros, que son los que tienen los resultados, ven qué cambios deben implantar. Yo creo que las pruebas diagnósticas son necesarias. También se puede contemplar cambiar y que a finales de etapa no sean censales sino muestrales. Se puede acordar qué tipo de pruebas son necesarias para tener la información suficiente para mejorar el sistema. No se nos ha ocurrido pensar que sean pruebas para rankings, ni para pasar de curso o etapa. Queremos fomentar la cultura de la evaluación porque es una parte indispensable del proceso de enseñanza-aprendizaje. Está en todas partes, no la hemos inventado nosotros. Además, hay que añadir las evaluaciones internas de los propios centros, porque hay cantidad de competencias que no se pueden medir con exámenes.

- ¿Con estas pruebas no se exige mucha responsabilidad en el alumno, porque a los centros no se les hace una evaluación diagnóstica?

- No creo que la responsabilidad recaiga sobre el alumno. La responsabilidad es de todo el sistema y el alumno tiene que ser el beneficiario, aunque también tiene sus obligaciones porque la administración le está poniendo medios para que se forme.

- Este año van a impulsar un plan para prevenir el acoso en las aulas.

- No partimos de cero. Tenemos unos protocolos, aunque eran más de intervención que de prevención. Ahora nos centramos más en ese último aspecto. Se está formando a un grupo de profesores para que el plan se vaya implementando hasta el curso 2019-2020. Cada centro tendrá su propio observatorio y una comisión que se encargará de aplicar el plan.

- El TSJPV sentenció que varias empresas se habían aliado para llevarse todos los años el servicio de los comedores y la multa fue más baja por la pasividad del Gobierno Vasco por hacerles creer que era una actitud correcta.

- Ese es un tema que está zanjado. El proceso terminó. Nosotros en la última convocatoria ya habíamos tomado alguna medida.

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