«Nuestra costa es mucho más vulnerable de lo que pensamos»

G. L. SAN SEBASTIÁN.

Gipuzkoa Klima 2050 parte de los acuerdos establecidos en la Cumbre del Clima de París (2015) cuyo objetivo es mantener el aumento de la temperatura en el presente siglo por debajo de los 2 grados centígrados e intensificar los esfuerzos para limitar este margen y dejarlo por debajo de los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales. En esta línea, la Unión Europea ha aprobado el Marco 2030, cuyos principales objetivos son: reducir un 40% la emisión de gases de efecto invernadero con respecto a 1990; alcanzar un porcentaje del 27% en el uso de las energías renovables y la mejora de la eficiencia energética en el 27%. Son las metas que inspirarán toda la actividad del centro del cambio climático que verá la luz a finales del año que viene.

El instituto nacerá después de la advertencia de la Diputación de que el territorio, «sobre todo la costa» es «mucho más vulnerable de lo que pensamos a las consecuencias del cambio climático». Recientemente ha publicado una lista de impactos potenciales de este fenómeno mundial en Gipuzkoa. Por ejemplo, la desaparición de casi una tercera parte del área total de las playas del territorio si el nivel medio del mar sigue ascendiendo al ritmo de los últimos tiempos (se espera una subida de entre 29 y 49 centímetros para finales del siglo XXI). Si llegara a los 50 centímetros, desaparecería un tercio de los arenales guipuzcoanos.

La vulnerabilidad se concentra en la costa y, de hecho, la Diputación ha constituido junto a los ayuntamientos de municipios costeros una Mesa Territorial de Playas par tomar medidas en la dirección de paliar los efectos de la subida del mar. Según expertos de Azti-Tecnalia, el actual incremento del nivel del mar supondrá que los arenales guipuzcoanos «se reduzcan unos 20 metros de media» al final del siglo, para cuando se espera un 4% menos de lluvia.

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