El control del aire en torno a la incineradora se reforzará con estaciones fijas en Lasarte-Oria, Andoain, Usurbil y Zubieta

El control del aire en torno a la incineradora se reforzará con estaciones fijas en Lasarte-Oria, Andoain, Usurbil y Zubieta

Los dispositivos realizarán la medición de los contaminantes en continuo y los resultados estarán a disposición de la ciudadanía en tiempo real

GAIZKA LASA

. Aún no se ha construido la incineradora, pero su impacto en el medio ambiente ya se ha empezado a medir. El aire sobre el que ejercerá su influencia cuando empiece a quemar residuos en los altos de Zubieta se somete desde ayer a mediciones científicas que irán guardándose en el cajón y que cobrarán su verdadero valor cuando se comparen con las que se efectúen una vez que los hornos de la planta funcionen a pleno rendimiento.

Faltan dos años para que la planta de valorización energética comience a tratar la fracción resto de la basura guipuzcoana. Buen momento para empezar a documentar el futuro debate sobre la contaminación que genera, según los departamentos de Medio Ambiente del Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa. Ayer lanzaron conjuntamente una campaña para controlar la calidad del aire en el área de influencia directa del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa.

Una furgoneta, reconvertida en estación móvil de medición de partículas y gases contaminantes, quedó instalada en el parque Tximistarreta de Lasarte para captar los valores del momento, ahora que no hay emisiones desde Zubieta. Las mediciones se realizan desde ayer en tiempo real. Uno de los cabezales de la estación móvil mide cada diez segundos las partículas del aire y envía la media de cada quince minutos al servidor central de la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire del País Vasco situada en Bilbao. Allí se recogen los datos de las 53 estaciones implementadas en toda Euskadi. Además de las partículas PM10, la estación mide el dióxido de azufre, el ozono, los óxidos de nitrógeno y el monóxido de carbono.

Los datos

Lugar
Parque Tximistarreta de Lasarte-Oria. En un futuro, también en Zubieta, Usurbil y Andoain.
Procedimiento
Mide los contaminantes cada 10 segundos y envía la media de cada 15 minutos al la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire del País Vasco.
Sustancias controladas
Partículas PM10, el dióxido de azufre, el ozono, los óxidos de nitrógeno y el monóxido de carbono.

Esta campaña de medición durará tres meses, durante los cuales permitirá conocer la calidad actual del aire en Lasarte-Oria. La sistemática se repetirá en el tiempo para obtener datos «suficientemente representativos» en diferentes condiciones meteorológicas hasta que se instale la estación definitiva. Una cabina sustituirá entonces a la furgoneta móvil, a escasos metros de donde ayer quedó aparcada la unidad móvil. No será la única en el entorno. También Andoain, Zubieta y Usurbil albergarán la suya para completar la radiografía completa en cuanto a análisis del aire. Los puntos de ubicación se han elegido para evitar en la medida de lo posible la incidencia de la contaminación del tráfico.

Las mediciones buscan conocer la calidad del aire de la zona antes y después de que funcione la planta

La estación móvil de Lasarte se sustituirá por una cabina fija tras una campaña de tres meses

La viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Elena Moreno, explicó que «el objetivo es tener unos datos de contraste para tener posteriormente una evaluación del impacto que pueda tener la futura planta». Las mismas mediciones se repetirán, por tanto, una vez que la incineradora funcione. «Conviene tener mediciones contrastables en el futuro y desde el punto de vista de la transparencia con la ciudadanía nos parecía fundamental», apostilló el diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio.

Al margen de Biodonostia

Ambos responsables institucionales lanzaron, eso sí, su apuesta en el inicio de este largo partido en el que se va a convertir el estudio del impacto de la incineradora en el medio ambiente. Moreno asumió que «lo lógico es que no tengamos un impacto negativo en la calidad del aire. No tenemos por qué tener grandes diferencias pero necesitábamos tener ese contraste para saber dónde nos movemos». Por su parte, Asensio puso en valor «que podamos ver que una instalación de este tipo, además de resolver un problema acuciante para los guipuzcoanos como es el tratamiento de residuos, es inocuo para su salud».

Moreno también quiso enmarcar la iniciativa en un contexto de rutina y normalidad al afirmar que se medirán los principales contaminantes «que estamas midiendo no solo aquí, sino en otras instalaciones industriales como Petronor o General Química».

La medida del Gobierno Vasco se solapa con otro frente de investigación sobre la calidad del aire en el entorno de la incineradora que lleva a cabo Biodonostia, como adjudicatario de un servicio promovido por la Diputación de Gipuzkoa. El primer instituto de investigación sanitaria de Euskadi instalará captadores atmosféricos en pueblos cercanos y lejanos a Zubieta para ver, con carácter previo, cuál es su nivel de contaminación. Biodonostia ya ha mantenido contactos con los municipios donde se dispone a implantar sus medidores. En este caso además, su plan pasa por analizar también la contaminación de pueblos más alejados como Beasain, Ordizia y Urretxu, cuyas mediciones servirán para establecer comparaciones con las que se obtengan en Usurbil, Zubieta, Lasarte y Andoain.

A estos estudios se une el sistema informático que, según los constructores de la incineradora, difundirá de manera pública los valores de emisiones de la planta de valorización una vez que arranque con su actividad en otoño de 2019.

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